Mis heridas sanaron…
Normalmente elegimos a nuestra pareja según nuestras heridas.
Yo por ejemplo tuve un padre ausente, en este caso mi tendencia en ese momento fue buscar a alguien que me hiciera sentir respaldada, segura, que tomara algunas decisiones por mi.
Y si, encontré a un hombre que hizo todo por mi, que tomo las riendas de mi vida, tomando cada una de mis decisiones. En su momento me sentí muy cómoda, porque mi papá nunca hizo eso, eso sano las heridas que un día mi papá dejó.
Actualmente voy a terapia, ya tengo más de cinco sesiones y mis pensamientos, heridas, energías, comienzan a sanar, comienzan a ser lo que un día nunca me imaginé sentir, me comencé a sentir plena.
En ese precioso momento me di cuenta que todas las decisiones las puedo tomar yo, me comencé a sentir lista para todo, que nadie tiene que mandar por mi, tomo el poder sobre mi vida.
Y lamentablemente este ser humano maravilloso, ya no es compatible conmigo, porque yo sane cada una de mis heridas en las cuales él no será capaz de sanarlas de la noche a la mañana, se terminaron las etapas.
Y ahora toca una nueva etapa.
Desde entonces me he convertido en alguien más selectiva, más feliz, porque en cada parte de este proceso me estoy convirtiendo en alguien que siempre anhele.











