AMBIENTACIÓN II: INHUMANIDAD
Según la tradición inhumana, en el principio existía la tierra, el mar y el cielo como uno. Luego de una batalla que se extendió por varios siglos, Behemoth, Leviathan y Aziz se dividieron la existencia, convirtiéndose cada uno en un soberano de cada aspecto: Behemoth sobre la tierra y las montañas, Leviathan de los mares y los océanos y Aziz del cielo y las nubes. Los Dioses Antiguos, como se les conoce entre inhumanos, reinaban la tierra en armonía, pero también en soledad.
Con el pasar del tiempo, la tierra comenzó a ser demasiado amplia, y los reyes necesitaban súbditos. Entonces, Behemoth derramó su sangre y creó la vegetación y el fuego. Leviathan derramó su sangre en el océano y se crearon los lagos y ríos. Finalmente, Ziz derramó su sangre en el cielo, y así nacieron las estrellas, el Sol y la luna.
Y cuando los ríos, los árboles y el sol se mezclaron, nació la vida, dando origen a los primeros humanos.
Los Dioses Antiguos primero decidieron cuidarlos y les regalaron protectores nacidos de sus propios sentimientos: así pisaron la tierra los primeros seres elementales, entregaron los primeros dones a los humanos, e hinchieron la tierra de criaturas parecidas a la humanidad para poder comunicarse con ellos.
Sin embargo, los humanos tontos y cobardes, rechazaron los regalos de los Dioses Antiguos y se tornaron sobre ellos mismos: crearon dioses falsos para rendir culto, y usaron todos sus regalos para irse en su contra.
Sus creaciones, sintientes, que poco a poco fueron mezclándose con los humanos, comenzaron a ser perseguidas por su naturaleza. Con rabia y con la misma intención que tiene un padre buscando cuidar a sus hijos, los Dioses Antiguos quisieron castigar a los humanos. Pero los humanos, de voluntad inquebrantable e ingenio infinito, decidieron usar los dones entregados por los mismos Dioses Antiguos para volverse contra ellos.
La Guerra de Babel sería un conflicto entre humanos e inhumanos que duraría más de una década entre el Imperio Acadio y las pequeñas ciudadelas erigidas por los inhumanos a favor de los Dioses Antiguos. Como un gesto de lealtad, los inhumanos erigieron la Torre de Babel. Y como un gesto de misericordia de vuelta, los Dioses Antiguos derribaron la torre y desaparecieron para siempre. No volverían a interferir con los humanos para que los sobrevivientes de la erradicación sobrenatural pudiesen escapar y vivir.
La guerra había sido ganada por los humanos creyentes de los dioses falsos, y todos aquellos de naturaleza sobrenatural serían enviados al anonimato.
A día de hoy, la sangre sobrenatural no existe de manera pura. No existen criaturas como las primigenias, ya que su capacidad de reproducirse era imposible sin verse obligados a mezclarse con la de los humanos. Actualmente, los inhumanos son una variación de siglos de evolución donde la sangre de los Dioses Antiguos se ha disuelto al punto de engendrar inhumanos que se mezclan a la perfección con los que no lo son.
Videntes, reveladores, aquellos que se comunican con los espíritus, los que pueden leer los pensamientos del resto, los que pueden ver la historia. Aquellos que sus cuerpos se fundieron con las criaturas de la noche y guardan en su sangre aspectos prohibidos para los humanos: licántropos, arpías, banshees, sirenas, hadas. Y aquellos cuya humanidad se ha visto corrompida por alguna influencia de los Dioses Antiguos: bendiciones que convierten a los humanos en portadores del dominio de los elementos, de los verbos o del tiempo y el espacio.
Los inhumanos contemporáneos son en general idénticos a los humanos. Algunos, cuyos dones son más salvajes que otros, guardan aspectos más propios de los monstruos y las bestias, pero con el debido cuidado, pueden mezclarse decentemente con la población civil.
La procedencia y las historias detrás de cada inhumano son tan variadas como lo dicta la historia. Cada mezcla de sangre es única y cuenta con capacidad irrepetibles.
En Moonhenge, se describieron estas capacidades como dones o talentos. Estos dones son habilidades propias del inhumano. En Moonhenge dichos talentos son estudiados, custodiados y se ayuda a su poseedor a ser responsable de lo que puede lograr.
A pesar de que no todos los inhumanos creen en la mitología detrás del origen de los inhumanos, Moonhenge intenta enseñar y mantener las raíces de la cultura inhumana de generación en generación.
Desde el año Y041, el anonimato fervientemente preservado por Moonhenge por los dones inhumanos fue roto por uno de sus propios Emisarios.
Ser inhumano en un mundo que rechaza tu existencia no es fácil. Muchos gobiernos del mundo han levantado leyes en los últimos años en busca del control, identificación, registro y monitoreo de la actividad inhumana.
Muchos buscan refugios alejados de la sociedad, conocidos como inhumanos libres, que rehúsan el monitoreo. Otros se valen de sus propias habilidades para esconder sus comunidades, como es el caso de Moonhenge.