Nº de Aplicante: 12342356
Nombre del Aplicante: Gia West
Edad: 22 años
Colegio a Aplicar: Magdalen College
Facultad a Aplicar: Música
Estado Civil: Soltera
Hola, Gia, ¿Cómo estás? ¿Qué tal ha sido tu día? creemos que es muy ocupado, ¿cierto?
¡Hola! Antes de todo, tengo que admitirte que estoy muy emocionada en que se hayan tomado la molestia de hacerme estas preguntas, ¿es para algo especial? ¿Han tomado en cuenta lo de la beca que les he comentado? ¿No? Eh, lo siento, me desvié. Pero antes de todo, estoy estudiando mucho para graduare y que piensen en esa beca. Aja, Ha estado muy muy ocupado, ha habido más clientes de lo que esperaba en Eagle and the child y no sé dónde se metió Charlie, lo que sea, a pesar de todo, llegó un ricachón y me dio una buena propina, con eso tendré suficiente para comprarme esa hermosa falda que vi en una tienda de por aquí cerca.
Ahora, cuéntanos un poco de tu vida, ¿Cuál es la historia detrás de lo que eres ahora?
Con esta pregunta me vas a ilusionar más con lo de la beca amigo, así que no es para eso solo deja de preguntarme cosas –Refunfuñó—Pero como soy un amor te voy a responder de todas formas –Le guiñó un ojo—Veamos… Nací en Londres, pero no creas que por decir que nací ahí significa que soy una de esas chicas que vomitan dinero, nope. Soy de la parte, uhm, como lo dirían… La parte fea de Londres, no sé quién demonios es mi madre y conozco a mi padre porque pasé desde los quince años buscándolo, oh… ¿Quieren saber esa historia? Vale, tengo tiempo –Se acomodó en la silla—Mi madre, supongo, debió de ser una prostituta o una mujer que no le gustó saber que debía ser responsable de alguien más que ella, aunque debo admitir que tuvo la decencia de esperar al parto y dejarme en el hospital para luego ser llevada a un orfanato. Desde pequeña siempre fui… De muy mal carácter, golpeaba a los chicos, a las chicas, a todas las personas en realidad, tenía un serio problema con los golpes –Rió—Toda persona que quiso adoptarme salió de aquel lugar con algo roto o mínimo una mordida, ¿Qué? ¡Yo no quería ser adoptada por cualquiera! Quería a mis verdaderos padres, no me juzguen. Como sea, no fui adoptada como habrán imaginado y el orfanato cerró cuando yo tenía quince y en vez de ser transferida a otro, me dejaron ahí, así es mi amigo, me dejaron como un perro pulgoso –Rodó los ojos—supongo que pensaron que jamás sería adoptada, así que ¿Por qué molestarse en llevarme a otro lado donde obviamente no iban a quererme? ¡Al diablo! Desde ahí he ido por mi cuenta, yendo a lugares donde hay comida gratis, entrando en casa de la gente estúpida que deja las ventanas abiertas para tomar una ducha. Dios, creo que nadie ha vivido tan mal como viví yo –Carcajeó—Oh, oh, más de una vez fingí ser pariente de alguno de esos viejitos que están en ancianitos para poder comer o ducharme, o simplemente tener donde dormir. Aw, tengo que decir que me encariñé con una ancianita que olvidaba todo a los cinco minutos, era un amor –Sonrió—Bien, sigo… En toda mi trayectoria, estuve buscando a mi padre y bueno, cuando al fin di con él ¡Resultó ser la peor escoria de este mundo y que vivía en Oxford! –Resopló—Está enfermo, tiene… Mierda, ¿qué es lo que tiene?—Frunció los labios—No lo sé y tampoco es que me importe. Lo bueno es que hicimos un pacto, yo lo ayudaría con la limpieza de la pocilga que tiene como casa y demás, mientras que él me daría donde dormir y qué comer, no sé tú, pero para mí eso es más que suficiente. Él es conductor de un transporte escolar, vaya empleo ¿no? Se la pasa con el trasero pegado a un asiento todo el día, pfff… Como sea, cuando supe que él era mi padre, entonces fue que tuve un apellido, antes era solo Gia, ahora soy Gia West ¡Hurra! –Fingió alegría— Tuve un apellido a mis diecinueve años, que deprimente.
Antes que lo pregunten, sobre mis estudios… En el orfanato había una especie de profesora que no enseñaba lo básico, pero claro, dejé todo a los quince así que digamos que no me he graduado aún –Encogió los hombros, avergonzada—Pero Phill, mi padre, está pagando mis clases nocturnas y si tengo suerte me voy a graduar pronto y podré rogarles como es debido para una beca en la Universidad. ¡Oh vamos! No me mires así, sabes que la quiero y la necesito, sino, pasaré toda mi vida siendo una mesera y atendiendo a mi padre hasta que muera finalmente –Bufó—
Interesante, mucho ¿Quieres contarnos como llegaste a Oxford?
En… en tren –Entrecerró los ojos— ¿Por qué importa cómo llegué? Oh vine por mi padre, principalmente, cuando me dijeron que vivía en Oxford agarré el primer tren que pude pagar, y debo decir que fue difícil reunir ese dinero, y vine. Cuando lo encontré supe que debía trabajar lo antes posible porque era una de las condiciones de vivir con él, trabajas y me ayudas con la casa o simplemente te vas, que padre tan amoroso ¿no crees? –Rodó los ojos—en fin, trabajo en Eagle and the Child, creo que hay una chica en la Universidad que trabaja ahí, es Charlie, digo, Charlotte eh… No lo sé, no soy buena recordando apellidos
¿Qué me dices de tu vida romántica? Cuéntanos un poco de eso
Oh es una mierda, no hay nada más que decir, los hombres son un asco ¡Y más los de Oxford! Son unos ricachones que tienen más dinero que cerebro, bueno, la mayoría de ellos. No he tenido novios si es lo que quieres saber, mi vida ha sido algo difícil como para tener un noviecito, he tenido que vivir por mi cuenta por si no escuchaste bien, el amor no me ayudó en nada y tampoco lo hará, peeero, si preguntas si he besado a alguien ¡claro que lo he hecho! ¿Cómo crees que conseguí lo último para mi viaje en tren? –Rió—Es una anécdota divertida, fui a un club y me encontré con un chico que le pagaba el servicio de alcohol a casi todo el lugar, a mí me invitó un par de tragos y eso que eran los más costosos, todo un principiante. En fin, puede que suene mal y que me vean como una fácil, pero de nuevo, entiendan, necesitaba el dinero, así que dejé que tocase un poco, un beso por aquí, otro por allá y le saqué su billetera ¡Bingo! –Alzó los brazos, alegre—Tenía mucho dinero, por cierto, pagué mi pasaje y hasta pude comprarme una comida decente, fue el mejor beso que he dado, pero no, nada de novios.
¿Cuales son tus planes a futuro? Después que te gradúes de Oxford, claro está
¿De verdad piensas que entre a Oxford? ¿Me van a dar esa beca? ¡Oye deja de hacer eso! ¿Lo estás haciendo a propósito no es así? Ugh. Pues te diré que voy a ser la mejor cantante de la vida, porque sí, tengo una bonita voz que solo necesita algo de práctica y sí, sé tocar la guitarra, se la robé a no sé quién en una de esas veces que entré a casas ajenas. ¡Y es por eso que he tenido a veces para comer! Canto y toco en las esquinas y me dan dinero, soy una chica eficiente.
¿Cómo crees que te ven los demás? ¿Eres muy popular en los pasillos de Oxford?
Eres un idiota, si lo dices porque voy a entrar en Oxford, entonces no lo eres, pero si lo dices para fastidiarme te diré que no, no muchos me conocen, solo los que van al restaurant y tienen la decencia de hablarme o cuando me ven merodeando los por pasillos de Magdalen College o en la entrada de la Universidad, para ellos soy la incógnita, lo sé, un día estoy y el otro no, a menos que vayan todos los días a Eagle.
¿Qué me dices de tu personalidad fuera de la universidad?
Oye basta, deja de hacer ese tipo de preguntas, me ilusionas y a la vez me insultas. Voy a omitir lo de “fuera de la universidad” ¿Bien? Me considero alguien muy hiperactiva, eficiente, pero también tengo mi mal carácter y por supuesto que no dejaré que me insulten, porque soy buena golpeando, seas quién seas, nadie va a hacerme sentir menos, nadie ha tenido una vida tan dura como la mía así que no pueden hablar.
Bien, para terminar, ¿Alguna frase en especial que te identifique? ¿Algún libro que siempre cites?
Vaya, no leo mucho… Pero hay una canción, Charlie siempre la escucha en el restaurante. Es de One Republic…. Dice, ehm… Everything that kills me makes me feel alive, no lo sé, es algo así.
Muchas gracias por esta pequeña entrevista, necesitamos conocer un poco más a nuestros Alumnos.
¿Nuestros alumnos? Tú eres un ser malvado de la oscuridad, ¿no es así? ¿Te gusta bromear conmigo verdad? Ya veremos si te gusta luego que te golpee, amigo, solo bromeo –Rió—No hay de qué, más les vale considerarme para una beca o algo así, no lo olviden, Gia West.