Anoche, me hice una promesa, grande y un poco dolorosa; jamás entregarte mi corazón, y no porque no lo quieras, sino porque no lo mereces, no mereces tener un corazón tan frágil pero valiente en tus manos y que en un abrir y cerrar de ojos se caiga de éstas y se quiebre, apareciendo así uno de mis mayores miedos.
¿Fui débil al no decirte que lo único que quiero es amarte y que tú me ames?
No lo sé, tal vez eso nunca lo sabré, pero de lo que si estoy segura, es que no me voy a aferrar a un 3%, porque merezco más.
Te quiero, pero, mi corazón nunca será tuyo.
Corazón sensible / Giuliana Gordon ✨











