Los últimos meses han sido complicados, me gustaría decir que justo cuando todo terminó, pero sinceramente han sido muchos más. Me atrevo a escribir al fin, porque durante un tiempo me conduje con frialdad, como si fuera un muerto más.
La verdad es que no soy uno, estoy más viva que ayer, pero menos que mañana... Una vez te pregunté si había alguien que pudiera experimentar la muerte y luego afirmar “de amor no se muere”, y tu respuesta fue que me enfocara en lo bueno. Nunca fui así, durante años viví enfocándome en lo malo e ignorando lo bueno, y a pesar de todo, ello te lo agradezco.
Me tuve que abrir para experimentar, nunca fue suficiente mi punto de vista, sino que tenía que cargar con la obligación de transformar mi pensamiento para entenderte a ti, y ello me obsesionó. me arrepiento. han pasado poco más de un par de meses y la experiencia sigue sin terminar.
¡Ojalá hubiera dejado todo hace un año! No era algo que me hiciera bien, y lo sabía, y ahí me quedé, con la cabeza gacha creyendo que amor es abrir, entender, ir a más. No lo tiras porque no sirve, lo reparas, te llevas una friega y más, y como dije: No me queda nada, sólo una mierda y ya.
A veces me descubro llorando de desesperación, porque cuarenta y siete segundos continúan corriendo en el temporizador, y no tengo la paciencia suficiente para entender la trascendencia del tiempo, dejé de ser feliz hace mucho porque de forma estúpida tu felicidad era la mía, me concentraba en querer tu bienestar y pensar que nada más importaba. What a big mistake!
Y aquí estoy, siendo lo único que me queda. No me malentiendas, debería ser suficiente, multifacética, de mí para mí soy:
Te he llorado y no por primera vez, desde siempre, y ahora estoy sola, pero duele más saber que siempre lo estuve, a veces necesito respirar y tener el uso de la razón, pero tu voz, ya no la quiero escuchar, pero ya no te busco en la oscuridad, pero ya no quiero tu atención.
Los días se han visto divididos en segundos, segundos de frío e intranquilidad, seguidos de odio y dolor, seguidos de vacío, y ahí estoy una vez más yo. Pensaba que todo esto podría ser pretencioso, abrumador, que todo últimamente a mi al rededor era “yo, yo, yo”, es que en algún punto tenía que ser yo, y pagarme mis propios retrasos.
Me disculpo, comencé esto con elocuencia, alentada por la idea lógica de letras en mi interior, y al final el sentido se terminó, necesito tiempo.
No diré que te extraño, porque ya no, diré que necesito avanzar, aunque me fuerzo a hacerlo, pero lo haré.
Dear “love” of my life. I do not know, for exactly, what do I have to do, I’m just living day by day. Am I wrong? Don’t know, do not wanna know.
And “I’m sorry” if I keep writing here, I have so much to say.