Año nuevo, trenes nuevos
Lo primero que quiero con esta columna es desearles un gran año lleno de vida, salud y prosperidad para todos. Y justo hoy cuando recién transitamos por los primeros días de 2025, quiero hablar de cómo el panorama del transporte ferroviario global se verá enriquecido con la inauguración de diversos sistemas de trenes, metros y tranvías que prometen mejorar la movilidad urbana e interurbana en los cinco continentes.
A continuación, les detallaré algunas de las obras y proyectos programados para entrar en operación este año. Debo advertir que algunos han presentado retrasos y las fechas previstas podrían moverse, pero sin duda, son un buen ejemplo de lo vibrante que se mantiene el sector ferroviario en todo el mundo.
Aunque fue inaugurado a finales del año pasado, solo en este 2025 empezará a prestar sus servicios plenamente el Metro de Salónica (Grecia), la segunda ciudad de ese país. Este sistema cuenta 9,6 kilómetros de longitud y tiene trenes automáticos sin conductor. Tardó 38 años en construirse por las enormes dificultades surgidas con los hallazgos arqueológicos en todo su tramo subterráneo, pero ya está finalmente al servicio del público.
Terminando el año también la alemana Deutsche Bahn lanzó un servicio directo de alta velocidad entre París y Berlín, uniendo dos de las principales capitales europeas en un trayecto de ocho horas, con trenes que alcanzan velocidades de hasta 322 km/h y conectando puntos clave como Estrasburgo, Karlsruhe y Frankfurt.
Pero quizás la obra ferroviaria más importante del último tiempo, que también fue entregada en diciembre pasado es el metro de Riad, la capital de Arabia Saudita. El sistema tiene seis líneas que cruzan toda la ciudad. Las primeras tres líneas se abrieron al público en diciembre de 2024, mientras que el resto estarán operativas en este mes de enero. Con capacidad para transportar hasta 3,6 millones de personas al día, la red promete reducir el tráfico vehicular. Además, la construcción implicó un diseño avanzado que incluyó tramos subterráneos y elevados para minimizar el impacto en el paisaje urbano.
En diciembre está prevista la entrada en funcionamiento del Ferrocarril de Koralm, que unirá las ciudades de Graz y Klagenfurt en Austria. Las obras comenzaron en 2001 y ahora, más de 20 años después, el ferrocarril está cada vez más cerca de entrar en operación. Este sistema es clave para la conectividad de Austria con el resto de Europa y para el transporte de mercancías hacia los puertos de Venecia, Trieste y Koper.
En cuanto a nuevos tranvías, en marzo se estrenará la Línea T1 del tranvía de Luxemburgo, que se extenderá hasta el aeropuerto de ese país; en abril se inaugurará el tranvía de Lieja, que mejorará la movilidad urbana en esta ciudad belga; y en diciembre se pondrá en marcha la Línea 5 del tranvía de Montpellier (Francia).
Por último, en el caso de Europa, en julio deberá entrar al servicio la Línea G del Metro de Oporto (Portugal), que comenzará a operar entre Casa da Música y São Bento, ampliando la cobertura del metro en la ciudad.
Ahora vamos a Asia. Allí está prevista la inauguración del Metro Ligero de Astaná (Kazajistán), que conectará con el Aeropuerto Internacional de Nursultán Nazarbáyev; en diciembre se espera la apertura de las Líneas 6 y 7 del Metro de Hefei (China), un sistema con más de 230 kilómetros de longitud; en diciembre en India, la Línea Rosa del Metro de Namma en Bangalore comenzará a operar; y en Filipinas: La Línea 7 del MRT de Manila iniciará sus operaciones.
Para el mes de diciembre, en el caso de Australia, está programada la apertura del Metro Tunnel en Melbourne, que conectará las líneas ferroviarias norte y sur de la ciudad, mejorando la eficiencia del sistema de transporte urbano y adicionado cinco nuevas estaciones. Sin duda, transformará la ciudad de Melbourne y la región de Victoria.
Es importante destacar que la implementación de estos proyectos implica desafíos significativos, incluyendo la planificación urbana, la financiación, la ingeniería y la integración con otros modos de transporte. Sin embargo, los beneficios a largo plazo en términos de eficiencia, sostenibilidad y calidad de vida urbana justifican estas inversiones.
A medida que avanzamos en 2025, será interesante observar cómo estos nuevos sistemas de transporte impactan en las ciudades y regiones donde se implementan, y cómo pueden servir de modelo para futuras iniciativas en otras partes del mundo. Lo cierto es que podemos decir con satisfacción: año nuevo, trenes nuevos.
Hasta pronto y gracias por su lectura.




















