A/N: English is not my first language, so this would be a disaster. It is written in Spanish, from Tumblr in Chrome you can translate the page :)
*Michael a travĂ©s de sus eras off the wall y thriller. *Enemies to lovers. *La gran noche del pop se recuerda como la noche en la que grandes estrellas de la mĂșsica cantaron por los niños de Ăfrica, pero si le preguntas a Randy, recuerda la noche en la que los dos artistas destinados a dominar el pop por fin terminaron con años de tensiĂłn.
En su opiniĂłn personal e imparcial, ser Randy Jackson era difĂcil.
El hermano mĂĄs pequeño de la familia Jackson se sentĂa agotado mentalmente. HabĂa muchas cosas. Primero, tenĂa que lidiar con las responsabilidades que conllevaba ser un Jackson. Las reglas, las restricciones (no es que las siguiera mucho, pero en teorĂa ahĂ estaban), y por supuesto, vivir en la jaula de oro construida por Joe Jackson.
La segunda razón eran las pequeñas tensiones familiares. Michael hace un año que decidió volar en solitario y dejar la banda que formaron durante tantos años (aunque él fue el de repuesto, como todos se encargan de recordarle). Entre los hermanos parece estar todo bien, es Joseph quién no acepta no tener el control absoluto.
Pero la razĂłn mĂĄs importante por la que ser Randy era tan difĂcil, y la razĂłn por la cual tiene migrañas casi a diario desde hace casi seis años no tiene nada que ver con problemas familiares, ni estrĂ©s por intentar adivinar que le depararĂĄ el futuro a corto plazo.
En su lugar tenĂa que ver con el descenso a la locura que Michael lleva sufriendo desde que se enterĂł que por su incalculable carisma de naturaleza tĂmida, ni sus buenas intenciones ni modales le sirven para caer bien a todo el mundo.
Si le preguntas a Randy por el dĂa en el que todo comenzĂł, dirĂa que fue un malentendido que tuvo una soluciĂłn sencilla, pero ni el idiota de su hermano es sencillo, ni la estrella emergente del pop es sencilla.
Fue el dĂa despuĂ©s de los Grammys, su hermano habĂa ganado su primer y Ășnico Grammy con su primer ĂĄlbum en solitario en su era mĂĄs adulta. Sherlyn Rose por el contrario arrasĂł en sus primeras nominaciones llevĂĄndose hasta cuatro premiaciones con su tercer ĂĄlbum. Las noticias giraban entorno a la pequeña estrella adolescente que daba su paso a mujer, dejando los sencillos pop, por bonitas baladas.
PodrĂa decirse que despuĂ©s de salir en programas de televisiĂłn cantando mĂșsica para niñas, era su primer disco en el que su composiciĂłn evolucionaba hacia un lugar y pudo mostrar su gran talento.
Y por ello preguntaron a Michael. Un primer plano a su cara luciendo una gran sonrisa.
''Sherlyn ha arrasado esta noche, ¿Qué sientes al verlo?" La pregunta de la periodista no fue muy buena bajo el juicio de Randy. ¿Qué respondes ah�
"ÂĄMe alegro mucho!" ParecĂa muy sincero. "Tiene mucho talento."
Y ahĂ viene el problema.
"ÂżComo estrella infantil que lleva toda la vida en el escenario hay algo que te gustarĂa decirle?"
Se ve el momento en el que a Michael se le cambia la cara, es una fracciĂłn de segundo en la que piensa lo mĂĄs sencillo e inocente que puede decir.
"Que se rodee de las personas adecuadas, y sepa elegir bien."
Es un buen consejo.
Por eso no entiende al dĂa siguiente lo que ven sus ojos.
Randy estĂĄ desayunando tranquilamente con la televisiĂłn de fondo, escuchando las Ășltimas noticias. Todas giran entorno a la gran noche de la mĂșsica. Michael estĂĄ dando vueltas por la cocina buscando algo para desayunar, que suele ser el alimento justo que le sacie el hambre hasta la siguiente comida.
Sherlyn Rose estĂĄ radiante en todas las imĂĄgenes.
Sonriendo a las cĂĄmaras, presumiendo sus premios y dejĂĄndose querer por los fotĂłgrafos que se pelean por sacar la mejor foto.
Es la misma periodista quiĂ©n pone su micrĂłfono debajo de su boca y hace las mismas preguntas de siempre. Pero a Sherlyn no le importa, es su gran noche, no le importa responder las mismas preguntas de siempre. Hasta que la Ășltima pregunta llega.
Sigue con su sonrisa radiante.
"Michael Jackson ha pasado hace un momento por aquĂ, estĂĄ muy contento con tu Ă©xito." Si le preguntas a Sherlyn, no entiende por quĂ© la opiniĂłn de Michael deberĂa de importarle, pero aĂșn asĂ sonrĂe educadamente y asiente. "Se ha permitido el lujo de aconsejarte en tu reciente Ă©xito, desea que sepas rodearte bien de la gente adecuada."
A Sherlyn le cambia levemente el gesto de la cara.
Es un tema muy personal el como la industria trata a las mujeres, sobre todo a las que son jóvenes intentando dominar un mundo lleno de hombres. No les gusta las mujeres, y menos las que tienen caråcter para trabajar en sus sueños y van adquiriendo cierto poder.
Y tampoco le gusta el paternalismo de ciertos artistas que intentan parecer abiertos a que nuevas mujeres dominen la mĂșsica, pero en el fondo siempre las ven mĂĄs dĂ©biles. ÂżCĂłmo se atreve Michael Jackson?
Ella ha salido en programas para adolescentes, pero él ha crecido el programas de televisión infantiles, sus comienzos son igual de humildes.
"ÂżQuĂ© opinas?" Randy rueda los ojos, Âża quiĂ©n deberĂa de importarle la opiniĂłn sobre la opiniĂłn de una opiniĂłn de alguien?, es absurdo.
Sherlyn mira brevemente los Grammys en sus brazos y se encoje de hombros.
"No sabĂa que habĂa pasado Michael por aquĂ." Dice de la manera mĂĄs inocente que puede. "La Ășltima vez que supe de Ă©l estaba cantando I want you back en el show de Ed Sullivan."
Randy casi se atraganta con los cereales y Michael por un momento deja de revolver en la cocina para quedarse muy quieto y muy serio. MĂĄs de lo que ha estado nunca en su vida. Y eso fue solo el comienzo.
Una apacible tarde en la que Randy estaba tumbado al sol, disfrutando de los Ășltimos dĂas de verano sintiĂł como una sombra le tapaba la parte superior del cuerpo. Al abrir los ojos todo lo que pudo ver fue la imagen de su hermano mayor suspendida a centĂmetros de la suya.
"ÂĄRandy!" SoltĂł en un grito mientras se dejaba caer debajo de la sombrilla a su lado.
SuspirĂł con exasperaciĂłn.
"ÂżSĂ, Michael?"
"No vas a adivinar lo que acaba de pasar"
Randy no tenĂa el don de la adivinaciĂłn, pero en esos momentos puede decir que vio perfectamente toda la conversaciĂłn que se desencadenarĂa incluso antes de responder. "ÂżQuĂ© pasĂł?"
"Esa maldita niñata."
Randy se frotĂł el puente de la nariz. "PerdĂłn, ÂżcuĂĄl de todas?"
Michael casi escupe la respuesta.
"Sherlyn Rose."
Ah sĂ. ÂĄQuĂ© giro tan inesperado en la historia!
Esta es la principal razĂłn por la que ser Randy Jackson era un verdadero dolor. Porque su hermano mayor, el que tiene justa experiencia en las relaciones humanas, concretamente en las romĂĄnticas, estĂĄ secretamente enamorado de Sherlyn Rose. O al menos se siente muy atraĂdo por ella.
Michael no sabe que estĂĄ enamorado de ella.
Sherlyn no sabe que él estå enamorado de ella.
Pero Randy, oh Dios. Randy sabĂa.
"¿Qué fue lo que hizo esta vez?" le preguntó a su hermano mientras se sentaba cómodamente en la tumbona listo para ver a Michael negar sus sentimientos un poco mås.
"Bueno, no te vas a creer el atrevimiento que tiene..."
"Por favor, dime." ContestĂł, sabiendo que en su furia, Michael no notarĂa el sarcasmo.
"Ha alquilado el estudio para que no pueda ensayar ni avanzar en mi nuevo proyecto. ÂĄDurante toda la semana!, Âżpuedes creerlo?, lo estĂĄ haciendo a propĂłsito para provocarme."
"Menos mal que no estĂĄ funcionando."
"Primero me dejĂł en ridĂculo delante de todo el mundo, me declarĂł la guerra mirando sus estĂșpidos premios mientras me humillaba, y ahora impide que pueda seguir creando mĂșsica."
"ÂżNo crees que exageras?"
"Tratando siempre de volverme loco, tĂș la conoces." Michael continuĂł, apenas notando la contribuciĂłn de su hermano. "Siempre intentando llamar la atenciĂłn en cada lugar en el que estĂĄ y siendo tan molesta."
"No es que estés resentido ni nada."
"PaseĂĄndose por el estudio como si le perteneciera." Michael subiĂł la mirada con un sĂșbito brillo en sus ojos. "Alguien tiene que bajarla de su pedestal."
La cabeza de Randy comenzĂł a doler.
"¿Quién va a ser tan valiente y audaz para hacerse cargo de semejante tarea?"
Michael comenzĂł a asentir.
"Eso es. Bajarla de su pedestal. Eso es lo que pienso hacer con Rose el año que viene. Derrotarla."
Randy regresĂł a su postura inicial, tirado como un langostino al sol.
"Haz eso."
"Crearé el disco mås exitoso de todos los tiempos. Y destronaré a la princesa del pop en su noche de los Grammy."
Y eso fue lo que pasĂł, a Michael le tomĂł tres largos años de lucha incansable contra sus demonios para crear el disco que Ă©l creĂa perfecto para superarse a si mismo, y a la vez dejar en evidencia que es el Rey del pop. Nunca hubo una competencia real, al menos los tabloides no lo vieron asĂ hasta que saliĂł luciendo sus Grammys de la misma manera que hizo Sherlyn Rose unos años atrĂĄs.
Pero desde esa noche, el Rey estaba un paso por delante.
Sherlyn Rose tuvo que aplaudir entre el pĂșblico hasta en ocho ocasiones que Michael tuvo que recoger premios, con sus estĂșpidas gafas de aviador puestas.
Es tan engreĂdo, recordĂł pensar. AĂșn asĂ sonriĂł y aplaudiĂł discretamente, pero estaba furiosa.
Es retorcido pensar que un artista que su pasiĂłn es la mĂșsica ha creado un disco para superar a otro artista y dar el Ășltimo golpe en la mesa, antes que hacerlo por el simple placer de superarte a ti mismo. Pero Sherlyn estĂĄ segura, muy segura, de que ese disco es fruto de su ira en contra de ella.
Y aĂșn asĂ estĂĄ segura de que podrĂĄ superarlo. QuizĂĄ no este año, pero lo harĂĄ.
Fue en el Ășltimo premio, la Ășltima vez que se subiĂł al escenario, en su Ășltimo discurso de agradecimiento. Para esas horas ya habĂa agradecido hasta la matrona que ayudo a su madre a parir, ya no tenĂa a nadie mĂĄs a quiĂ©n agradecer.
Pero entonces recordĂł.
"Por Ășltimo quiero dar las gracias al señor Ed Sullivan. Fue divertido cantar I want you back cada domingo."
Toda la familia Jackson estaba entre el pĂșblico esa noche. Fue muy emocionante para algunos mĂĄs que para otros la gran noche de Michael, de hecho para Jermaine fue una cura de humildad tremenda. Para Randy fue especialmente divertida.
Ăl admite que sĂłlo asistiĂł por el placer del espectĂĄculo.
Sherlyn Rose estaba ahĂ.
Y desde su asiento porque solo Dios lo quiso asĂ, tuvo acceso y vio en primera fila como masticaba la ira mientras veĂa a Michael subir ese escenario.
Sus ojos brillaban con la misma intensidad con la que brillaban los de su hermano cada vez que la menciona.
Y tiene la teorĂa de que solo necesitan un breve empujĂłn en la direcciĂłn correcta.
Ăl conoce a su hermano. Pero sin duda no conoce aĂșn lo retorcida que puede ser Sherlyn Rose.
Fue como si lo estuviese esperando a la vuelta de la esquina.
Randy hubiese imaginado un escenario asĂ para ellos, un pasillo solitario en el que ambos tropiezan sin nadie que pueda observarlos. Una conversaciĂłn serĂa suficiente para solucionar cualquier malentendido. Pero Ă©l no esperaba estar presente.
Michael estaba extasiado, habĂa dejado los premios a buen recaudo mientras abandonaba con su hermano las instalaciones donde se ha llevado a cabo la gala. Hay una fiesta a la que asistir esta noche.
"Hay premios que merece la pena celebrar." Señaló Michael de manera un poco arrogante.
Las gafas de aviador hace tiempo que las dejĂł perdidas por ahĂ.
Y cruzando la esquina ahĂ estaba ella. Caminando en la direcciĂłn contraria con los brazos cruzados y una sonrisa en la cara.
Michael en un primer momento se siente bloqueado. Una cosa es tener una rivalidad con alguien hasta este momento platĂłnica, y otra muy diferente es veros las caras por primera vez.
"ÂĄPero si es el Rey del pop!" Algo en el tono de su voz hizo a Michael sentirse avergonzado. Otra vez. "Felicidades por tu gran noche, Michael."
Las palabras son agradables, pero es el tono, ese tono en el que las dice. Parece que se estĂĄ burlando, que Michael ha caĂdo en su juego y ella estĂĄ ganando.
"Gracias."
"Es halagador que te haya tomado tres años crear un disco asà sólo para destronarme."
Randy pese a estar al lado de su hermano, no se siente un mero espectador, siente que no existe. Ninguno de los dos hace el amago de verlo ni de pensar siquiera que estĂĄ ahĂ.
"Creo, que he hecho algo mĂĄs que destronarte." Michael sonrĂe con arrogancia.
"TambiĂ©n es halagador que sĂłlo hayas necesitado presentar tu disco el año que yo no he hecho mĂșsica. Supongo que estabas demasiado asustado para tener una competencia directa." Sherlyn suspira. AĂșn mantiene sus buenas formas y su sonrisa.
Estå claro que ha tenido toda la noche para preparar su fachada, ignorar que esto no le afecta de la misma manera que a él.
"Disfruta de tus Grammys Michael, ya nos veremos."
ContinĂșa por el pasillo, pasando entre Michael y Randy con mucha lentitud, disfrutando del momento.
"Ah, por cierto." Ambos se giran. "He visto hace poco esa pelĂcula... Âżla del mago de Oz?" Finge una vez mĂĄs no recordar el tĂtulo exacto. "Cantas, bailas, actĂșas... Ya sabes lo que se dice de los que hacen de todo, Âżno?, que en verdad no hacen nada bien."
Y tan rĂĄpido como apareciĂł, Sherlyn Rose siguiĂł su camino, dejando a Michael con la palabra en la boca y una sensaciĂłn de pĂ©rdida incluso cuando ha sido Ă©l, el que ha ganado ocho malditos Grammys en una noche haciendo historia en la mĂșsica.
"Dios, saca lo peor de mi."
Randy despuĂ©s de ver esta interacciĂłn estĂĄ mĂĄs que seguro de que los sentimientos son en ambas direcciones. Resulta gracioso de ver como dos personas pueden ser tan inĂștiles sentimentalmente cuando ambas se dedican a escribir canciones desde los sentimientos.
"No es por hacer del abogado del diablo, pero creo que tĂș tambiĂ©n sacas lo peor de ella."
Michael vuelve a estar rabioso, lo sabe por como palpita la vena de su frente y como aprieta la mandĂbula. Puede que finalmente no haya fiesta despuĂ©s de todo.
"Mierda Mike, realmente querĂa una foto con Sherlyn Rose."
"Vete a la mierda, Randy."
Nadie conoce la miseria como Randy Jackson.
"Michael" dijo Janet unas semanas despuĂ©s durante la cena. Estaba tratando de llamar la atenciĂłn de su hermano mayor que tenĂa la mirada clavada en la televisiĂłn. Estaba pĂĄlido y temblando. "ÂżQuĂ© pasa?"
Estaba sentado en el suelo con su raciĂłn de KFC entre las piernas. Janet ocupando su lado subida en el sofĂĄ y Randy en el otro extremo completamente sumido en sus pensamientos.
"Nada es lo que pasa." Gruñó en respuesta. Janet se encogió en su lugar y le lanzó una mirada de preocupación a Randy.
Randy suspirĂł, alzĂł la vista y siguiĂł la lĂnea de mirada de su hermano. Por supuesto como si hubiera estado escrito en las estrellas, la mirada de Michael estaba pegada en Sherlyn Rose a travĂ©s de un programa televisado. El maldito Live Aid.
Un concierto para recaudar fondos realizado en el estadio de Wembley por las mayores estrellas de talla mundial, Elton John, Paul Mccartney, Bowie, Queen, U2... Probablemente el concierto mås multitudinario de todos los tiempos. En un principio Sherlyn Rose no estaba invitada, pero parece ser que el mundo se volvió loco cuando un desfasado Freddie Mercury después de dar la mejor actuación de toda la tarde con su grupo Queen, decidió invitar al escenario a la pequeña artista Sherlyn, dåndola a conocer en tierras Inglesas, para cantar la balada Is This the World We Created? con Brian May a la guitarra.
"ÂżEstĂĄs bien, Mike?" PreguntĂł Randy viendo las manos de su hermano. Estaban apretando fuertemente un muslo de pollo.
"Es asqueroso." murmurĂł despegando la mirada de la televisiĂłn por primera vez. "Estoy intentando comer, y sus voces ni siquiera pegan bien. Es una actuaciĂłn horrorosa."
Randy lanzĂł una mirada a la actuaciĂłn de Sherlyn y Freddie.
"Parece que se llevan bien, Âżno crees?"
TĂ©cnicamente estĂĄn cantando una balada, pensando en la gente que estĂĄ muriendo en varios paĂses de Ăfrica, no es que estĂ©n mirĂĄndose a los ojos sonriendo, pero sĂ que hay cierta intimidad y entendimiento, al menos musical.
"ÂżDe todas formas por quĂ© te importa?" PreguntĂł Janet moviendo su mirada hacia donde los muchachos tenĂan la suya. "Es sĂłlo Sherlyn Rose. La odias."
A duras penas Randy pudo suprimir un gemido de resignaciĂłn.
"¿Disculpa?" Dijo Michael viéndola. "No es... No es solo Sherlyn Rose."
"¿Por qué no?" Preguntó Janet poniendo una patata en su boca y masticando.
"Porque sĂ." Tartamudea Michael pasmado. "EstĂĄ... EstĂĄ haciendo esto para provocarme."
Por fin Randy siente que estĂĄn llegando a un punto.
No cree que nadie en el mundo estĂ© dando importancia a lo que pasa entre ellos, la historia de los Grammys quedĂł en anĂ©cdota hace años y honestamente a nadie le importa que Sherlyn alquile el estudio, segĂșn Michael para sabotearle, ni que estĂ© cantando con Freddie Mercury.
Es algo que solo Michael da importancia.
"ÂżPor quĂ© el que ella estĂ© cantando junto a Freddie serĂa una provocaciĂłn?"
"Porque, Randy." comenzó el chico como si su hermano fuese un imbécil. "Ella sabe que intentamos Freddie y yo hacer una canción juntos, y no salió bien. Ese chico es bastante malo. Y una vez mås, estå tratando de dejarme mal frente a todos."
Los ojos de Randy viajaron a Janet, quiĂ©n por primera vez parecĂa que habĂa entendido lo que estaba pasando. La diversiĂłn pintada en sus facciones fue un agradable cambio.
Janet sonriĂł.
"ÂżSĂ?, pues eso no es todo, La Toya ha oĂdo cosas, ya sabes que se lleva bien con todo el mundo. De Sherlyn."
"¿Qué de Sherlyn?" El intento por sonar despreocupado de Michael fue lamentable.
"Se dice que quiere expandir su mĂșsica, ya sabes, colaboraciones y buscando un nuevo productor... Y..."
"ÂżY...?" Michael parece desesperado por saber.
Janet y Randy se miran, ambos reconociendo en el otro la jugada que se estĂĄ creando.
"Y..." Janet alarga la emociĂłn. "EstĂĄ en conversaciones con Prince para cantar juntos una canciĂłn en su nuevo disco."
Se hizo el silencio por un momento.
"Ella... ¿va a hacer qué?"
"Sip." RespondiĂł su hermana remarcando la 'p' al final. "La Toya lo escuchĂł, lo estaba comentando ese productor nuevo, se lo escuchĂł al productor de Sherlyn cuando hicieron el cambio en el estudio. Al parecer llevan bastante tiempo en contacto, pero ya sabes como funciona esto... Problemas de agenda. Pero ahora ese dueto parece oficial."
Al escuchar la palabra 'dueto', la cara de Michael se puso morada. Oh Janet pequeña demonio.
"De acuerdo." dijo Randy paråndose del sofå. "¿Qué te parece si vamos a la habitación, Mike?"
Su hermano ni siquiera contestĂł antes de levantarse y dirigirse a grandes pasos a la salida del comedor.
Janet volviĂł la mirada a Randy.
"ÂżCrees que ya se haya dado cuenta?"
"Creo que no. Dale un par de meses, oh y espera por el grito de ira."
"ÂĄRANDY!"
Era casi de noche, Randy tenĂa una cita. DespuĂ©s de semanas trabajando y cortejando a una chica, por fin se le daba la oportunidad de una cita real. Y con la cantidad de tiempo que le consumĂa los problemas de Michael, por fin tenĂa un respiro para si mismo.
Fue ahĂ donde comenzaron los golpes en la puerta.
"IgnĂłralo." Se dijo a sĂ mismo mientras se ponĂa la chaqueta, mirando su reflejo en el espejo.
"¥Randy!" Gritó una voz desde afuera mientras un puño chocaba con la puerta. "Sé que estås ahà dentro."
"Maldita sea." MurmurĂł Randy antes de gritar. "ÂĄNo es un buen momento, Mike!"
"Abre la puerta, idiota."
Randy se dio un bofetón mentalmente y soltó un gruñido mientras dejaba el hombre del espejo. "Dame un segundo." murmuró moviéndose a la puerta.
La abriĂł lo suficiente para ver la cara completamente blanca de Michael.
"Hermano..." murmurĂł Randy. "Estoy algo ocupado."
Michael ni siquiera lo dejĂł terminar antes de entrar como un vendaval a la habitaciĂłn.
"No, escucha. Necesito contarte lo que pasĂł con Sherlyn.''
Randy tuvo que morderse la lengua para evitar que un quejido saliera de ella.
"¿Qué pasó?"
Michael se sentĂł al pie de la cama prĂĄcticamente temblando de ira.
"Bueno, esta maldita niñata, ¿Sabes lo que hizo?"
"Supongo que estĂĄs a punto de decirme."
"Estaba fuera del paĂs, y aĂșn asĂ se las arreglo para reservar el estudio todo el maldito mes."
Randy por un momento cree que ha viajado en el tiempo, porque la historia es vieja, y lleva escuchĂĄndola en bucle durante años. Cada, maldito, dĂa.
"Pensaba que ya estabas acostumbrado."
"El problema es." Michael intenta encontrar las palabras. "Tengo una canciĂłn, y muchos artistas. Quiero que hagamos una gran colaboraciĂłn para sacar beneficios para los niños de Ăfrica. Y sĂłlo estamos todos disponibles una noche. UNA, sola."
"Espera... ¿qué?"
Randy por un instante siente que se marea, se deja caer en la cama a su lado a la vez que siente mucho calor y necesidad de quitarse la chaqueta.
"Por cierto, necesitamos a los Jackson. Tenemos que reunirnos" Michael se levanta completamente pasado de revoluciones. "Incluido Jermaine."
"Te has puesto en contacto con artistas para una canciĂłn, ÂżSIN UN ESTUDIO?" Randy no da crĂ©dito hasta quĂ© lĂmite llega la locura de su hermano. "ÂżY en quĂ© momento has escrito una canciĂłn?, Âżhablar con Jermaine?, estĂĄ furioso despuĂ©s de lo que pasĂł." Lo que pasĂł fue la disoluciĂłn de la banda.
"Ese no es el problema. No. No. No"
Randy cree que se va a desmayar.
"ÂżHay mĂĄs?"
"La muy estĂșpida sugiriĂł que nos veamos esta noche en el estudio para arreglar un horario y repartirnos el estudio. Se enterĂł de mi idea y quiere participar."
Randy parpadeĂł, recuperando el ritmo normal de su respiraciĂłn.
"ÂżCuĂĄl es el problema?"
Michael jadeĂł viĂ©ndolo atĂłnico. "MaldiciĂłn, Randy. SugiriĂł que yo tome tiempo de mi dĂa para ir a verla a ella. ÂĄSoy un hombre muy ocupado!"
Por el amor de Dios.
"Parece ser una buena idea. El problema con el estudio quedarĂĄ arreglado por fin."
"Pero... ÂĄRandy!, no quiero pasar tiempo con esa niña, Âżpor quĂ© habrĂa de quererlo?"
"Quién dijo algo sobre ti 'queriendo hacerlo'?" dijo Randy con una sonrisa de satisfacción. La cara de shock de Michael fue lo mejor de su semana.
"Yo... tĂș sĂłlo... Vete a la mierda Randy." Michael soltĂł en un gruñido.
Randy se encogiĂł de hombros.
"Solo ve y arregla con ella ese horario, después estarås libre de ella. ¿No es eso lo que llevas años queriendo?"
"Evidentemente..."
"Bien" Murmuró levantåndose de la cama y arreglando su camisa. "Ahora se bueno y arregla tus problemas. Quizå después puedas sacara en una cita."
"ÂżQUĂ MIERDA ACABAS DE DECIR?"
CuĂĄndo Michael entrĂł en el estudio completamente solo, dejando a Bill en el coche se esperaba que hubiese alguien, al menos de seguridad. No es que tuviera miedo de encontrarse a solas con Sherlyn, es que es bastante raro que un estudio estĂ© completamente vacĂo.
Pero ahĂ estaba ella.
Sola.
Tocando una melodĂa en un piano dentro del estudio, tarareando una letra que aĂșn no conoce. ÂżSerĂĄ el dueto con Prince? Solo la idea le revuelve el estĂłmago.
"No tengo toda la noche, Âżsabes?"
Sherlyn no se espera que haya entrado en la sala sin llamar antes a la puerta, estaba tan sumida en sus pensamientos y en la melodĂa que no le habĂa oĂdo llegar. Tan concentrada que se asusta, y por primera vez pierde el control que la caracteriza y pega un pequeño salto en el sitio al escuchar la voz de Michael.
Michael no se espera asustarla, por un momento se siente culpable por entrar de pronto. No querĂa atormentarla. EstĂĄ a punto de disculparse cuando se da la vuelta con una sonrisa y la espalda recta.
Vuelve a ser la Sherlyn controladora de siempre.
"AsĂ que una canciĂłn solidaria para acabar con el hambre en Ăfrica."
Eso es lo que mås odia de ella. Estå sonriendo, no una sonrisa verdadera. Una de quién tiene la situación bajo control, y no hay nada que mås odie Michael que saber que no tiene el control.
"SĂ que estĂĄs solidaria Ășltimamente." Sabe que su intento por sonar indiferente no ha surgido efecto cuando ve como se ensancha su sonrisa mientras se levanta y se acerca.
"ÂżAsĂ que lo viste?, fue muy dulce por invitarme al escenario." Recuerda.
"Claro que sĂ."
Sherlyn sigue sonriendo, y él siente como cada vez se pone mås furioso.
"ÂżEra el dueto con Prince?" Intenta cambiar de tema, y pregunta por el que le estĂĄ hirviendo la sangre.
"¿Qué?" Sherlyn estå confundida, no tiene ni idea de lo que estå hablando. Michael chasquea la lengua.
"La melodĂa que tocabas, Âżes el dueto con Prince?"
"ÂżDueto?, Âżcon Prince?"
"No te hagas la tonta." Michael se pasa la mano por el pelo. Su cara fingiendo confusiĂłn le resulta adorable, pero no caerĂĄ. "Me he enterado, me lo ha dicho Janet."
Sherlyn no tiene ni idea de lo que estĂĄ hablando, no conoce personalmente a Janet. Lleva casi un mes fuera del paĂs, no ha hablado con nadie. Y un dueto con Prince no entra dentro de sus planes prĂłximos.
"No estoy haciendo un dueto con Prince."
Michael lleva tantos dĂas enfadado por ese tema, que por un momento se siente idiota. No hay rastro de diversiĂłn ni intento de engaños. Realmente parece confundida. Se siente muy idiota.
"ÂżAh no?"
Sherlyn vuelve a sonreĂr, pero esta vez es una sonrisa pequeña, verdadera.
"Pero puede que me lo piense, es una buena idea." Evidentemente no. Pero le hace gracia ver la desesperaciĂłn en Michael.
"Claro que sĂ." Ironiza.
"Necesito un buen dueto. Algo maduro y con sentimiento para abrirme nuevas puertas." Finge desinterés mientras se mira las uñas. "Creo que Prince es buena idea."
Michael aprieta sus manos en puños mientras aparta la mirada.
"QuerĂas arreglar el horario, Âżno?"
"ÂżSabes?" Sherlyn se acerca, haciendo que Michael no tenga mĂĄs remedio que mirarla. "Para ser una persona tan obsesionada con tener el control, lo pierdes con mucha facilidad."
"No me gusta que intenten volverme loco" Michael baja la voz, por primera vez el tono que usa no es el tono dulce y agudo, es mĂĄs grave y pausado.
"ÂżEso es lo que he estado haciendo?"
"Durante seis largos años." Ninguno de los dos sabe en qué momento cambia el ambiente, pero ahora ambos pueden notar el calor que hace, no corre ni una brisa de aire y lejos de tomar espacio, Michael se acerca, agachando levemente la cabeza para mirarla directamente a los ojos.
"Creo que te tomas todo demasiado personal." Sherlyn ahora es consciente de todo. De su repentina cercanĂa, de sus enormes ojos negros maquillados con una fina lĂnea negra delineada. Su pequeña peca en el pĂłmulo y su olor fresco y limpio.
Debajo de toda esa fachada de estrella, verlo con su ropa normal y como una persona real que a veces pierde el control, se enfada y se frustra es algo nuevo. Algo diferente a lo que lleva años imaginando. Y lo ve guapo, realmente guapo.
Se aleja un paso, buscando espacio, hasta que se golpea la cadera con el piano que hay en el centro del estudio.
"No te hagas la inocente." Se fija en el rizo despeinado que se aferra a su frente, y reprime el impulso de peinarlo. ¿Qué estå pensando? "Lleva siendo sobre mi durante años."
Michael se siente valiente, por primera vez siente que estå recuperando el control cuando se trata de Sherlyn, y le gusta. Le gusta ver a la chica tan segura de sà misma temblar ligeramente, con la mirada perdida en él, pensando dos veces que decir.
"Todos estos años paseando por ahĂ, como si cada lugar te perteneciera. Con tu lengua viperina soltando comentarios maliciosos, buscando atenciĂłn. Reservando el estudio que sabes que uso desde hace años..." Michael se acerca un paso mĂĄs, disfrutando del poco espacio que los separa. Disfrutando de su nerviosismo. "Pero no tratabas de volverme loco, no. Claro que no."
Ahora se da cuenta. Por fin.
"SĂłlo querĂas llamar mi atenciĂłn. QuerĂas que te viese. Y te veo." Michael da otro paso mĂĄs.
Sherlyn se siente atrapada, sin palabras y sin ninguna opciĂłn. Michael pone las manos sobre el piano a sus costados, sin posibilidad de que pueda salir, y no se le ocurre nada que pueda sacarla de esta situaciĂłn. Porque la realidad a la que temĂa enfrentarse era esta. AsĂ misma, a Ă©l. A sus sentimientos que ha negado durante tanto tiempo.
"Te veo Sherlyn Rose."
Pero Sherlyn Rose estĂĄ atemorizada, ambos ven el abismo al que estĂĄn a punto de lanzarse, y siente pĂĄnico.
"ÂżSabes?" Michael sonrĂe acercando su frente a la suya. "Para ser tan valiente estĂĄs muy asustada."
"No estoy asustada." Sherlyn encuentra una pequeña parte de ella que siente orgullo.
"Mejor."
Es lo Ășltimo que escucha antes de que Michael acorte la poca distancia que los separa y junte sus labios con los suyos. Son suaves y dulces, en ningĂșn momento son bruscos, y por unos segundos se quedan asĂ, quietos. Disfrutando de la presiĂłn de sus bocas. Entonces Michael se mueve.
Primero una mano se mueve a su cintura lentamente, no sujetåndola, simplemente acariciando. Y sus labios se abren paso entre los suyos, un pequeño roce que hace que Sherlyn suspire en su boca. Y se besan lentamente, con cuidado. Con miedo de estropear el momento.
Pero Michael se separa antes de que le de tiempo de disfrutarlo. Solo unos centĂmetros, los justos para mirarse a los ojos.
"ÂżEs vainilla?" Se pasa la lengua por los labios y reprime de mala manera la cara de asco. "Odio la vainilla."
Es el labial transparente que estĂĄ usando, ni se habĂa acordado. Se lo aplicĂł hace tantas horas que le sorprende que aĂșn le queden restos. Michael se encoge de hombros
"TendrĂĄs que dejar de usarlo." Murmura.
Esta vez sĂ que la besa con mĂĄs necesidad, con mĂĄs anhelo. No deja de ser delicado y cuidadoso, duda que alguna vez pueda dejar de serlo, pero no pierde la oportunidad de jugar con su lengua y de morder juguetonamente su labio inferior.
Mueve su otra mano hacia su mandĂbula, acariciando su piel, y moviendo su cabeza delicadamente para tener mĂĄs acceso a ella.
Sherlyn parece despertar mueve una de sus manos a su pecho, sintiendo justo el latido frenético de su corazón, y poco a poco va subiendo su mano hasta que consigue lo que lleva tiempo soñando, tocar su pelo. Enredar los dedos en sus rizos y empujar su nuca cuidadosamente hacia abajo, pudiendo llegar mejor a sus labios.
Cuando Randy aparca el coche en su casa siente que su cita no ha podido ir peor. Por culpa de su hermano llegĂł tarde, y claro que no podĂa poner de excusa que el idiota de Michael estĂĄ pasando por un momento de locura sentimental y necesita apoyo constante.
Lo Ășnico que desea es llegar a casa y no tener que verlo en los prĂłximos dos dĂas.
Pero para cuando sale del coche su hermano estĂĄ abriendo la puerta de casa silbando alegremente.
"¿Qué tal tu cita, Randy?"
"Vete a la mierda." Es su Ășnica respuesta.
Dejad el ego en la puerta.
Es la frase enmarcada en la puerta del estudio que ve Sherlyn al llegar.
"Qué pretencioso."
Sin pensarlo mucho mĂĄs abre la puerta y de pronto se escucha el revuelo que hay dentro. Gente moviĂ©ndose continuamente, pequeños grupos de personas ensayando la melodĂa y la letra de la canciĂłn. Haciendo ajustes, sugiriendo cambios o simplemente poniĂ©ndose al dĂa.
Localiza a Bruce Springsteen, Billy Joel, Tina Turner y algunos de los hermanos Jackson por la sala. Pero a pesar del caos se respira mĂșsica.
De pronto alguien le pone una partitura en la mano y se ve rodeada de mĂșsicos.
Pero no ve a Michael por ninguna parte. No desde aquella noche.
Lo que recuerda Randy de aquella noche fue el caos. Solo tenĂan unas horas para que la canciĂłn quedase perfecta, en una sala llena de mĂșsicos, con tonos y manera de cantar diferentes.
Marlon estaba enfadado con Tito por un comentario sin malicia que hizo hace dos dĂas. La Toya estaba furiosa con Marlon porque se olvido de pasar a recogerla y ha llegado tarde. Y Michael estĂĄ desquiciado porque todo salga bien. Y entre todos estĂĄn ignorando el gran elefante en la habitaciĂłn. La ausencia de Jermaine.
Se aleja con discreciĂłn de La Toya, siente que en cualquier momento puede ser objetivo de su ira simplemente por existir.
Sherlyn encuentra a Michael despuĂ©s de un buen rato, y no puede decir que se alegra de hacerlo. EstĂĄ grabando sus coros con Diana Ross. En el mismo micrĂłfono. Juntos. No serĂa ese el problema, es lo habitual entre mĂșsicos. Lo que no es lo habitual es el estar prĂĄcticamente encima.
Riendo, jugando. Como si su mundo estĂĄ reducido a ese momento. Se le revuelve el estĂłmago. PodrĂa ser su madre por Dios.
Ahora entiende su silencio desde aquella noche.
Todos los rumores sobre ellos son ciertos.
Diana le coge de la cara con una mano y se acerca, ambos terminan riendo.
"Es asqueroso." Se da cuenta demasiado tarde de que lo dice en voz alta, por desgracia también se da cuenta demasiado tarde que tiene cerca a uno de los Jackson.
"Sus voces ni siquiera pegan bien." Intenta justificarse.
"Parece ser una conversaciĂłn recurrente."
Randy no puede creer que se haya librado estos dĂas de su hermano, para repetir en bucle el mismo tema desde el punto de vista de Sherlyn. El karma que estĂĄ pagando no se lo merece.
Gracias a Dios pronto comienza el trabajo de verdad y cada uno estĂĄ demasiado entretenido para pensar en nada.
Sherlyn tiene un solo de dos frases, cuando termina de hacer el estribillo con los demĂĄs y de hacer unos coros individuales, enseguida hace sus frases en dos o tres tomas.
No quiere demorarse mucho, sabe que el trabajo es de una noche, y son muchos los que tienen que cantar, asĂ que intenta ser rĂĄpida y eficiente.
Escucha sus dos tomas y decide que estĂĄ bien.
"ÂżEstĂĄs segura de que no quieres repetirlo?"
Son las primeras palabras que Michael le dirige no esta noche, desde la Ășltima vez que se vieron. No esperaba un gran recibimiento, pero actuar como si nada... Ni una llamada, ni un mensaje... Nada.
"ÂżPor quĂ© querrĂa hacerlo?, estĂĄ perfecto." Dice con seguridad mientras deja los auriculares sobre la mesa de mezclas. "No necesito repetirlo ochenta veces solo para satisfacer mi ego."
Michael se sorprende.
No intentaba ser antipĂĄtico ni sugerir que la toma estaba mal. QuerĂa asegurarse de que se sienta cĂłmoda con su toma, serĂĄ una canciĂłn que trascienda el tiempo. No quiere que por inseguridad por los demĂĄs no repita las tomas las veces necesarias.
Lleva toda la noche con la mirada puesta en ella, deseando desocuparse rĂĄpidamente para poder acercarse, pero siempre hay un coro, una repeticiĂłn. Diana por el medio queriendo hablar, o viejos amigos intentando ponerse al dĂa.
"Gruñendo como un gato callejero como siempre... Ya me sorprenderĂa que de pronto fueses amable."
Sherlyn rueda los ojos.
"Mi toma estĂĄ bien, gracias. Ya puedes volver con Diana, no me gustarĂa entretenerte." Intenta salir del cuarto de mezclas pero Michael se lo impide poniĂ©ndose delante de la puerta.
"Ahora no estoy ocupado."
"Tiene que ser insaciable para dejarse desocupado dos minutos en los Ășltimos siete dĂas." Esta vez nada le impide apartar su cuerpo y salir por la puerta.
A Michael le toma unos segundos entender su enfado, pero no es lo que parece. Claro que ha estado ocupado, pero no con Diana.
Para cuando quiere salir a buscarla ya estĂĄ fuera despidiĂ©ndose de algunas personas que conoce. Se abre paso por el estudio, sonrĂe a gente que intenta saludarlo, se disculpa con Bob Dylan y pasa de largo de alguien que intenta retenerlo.
Para cuando alcanza a Sherlyn estĂĄ en el pasillo buscando la salida del estudio que da a la calle.
"No es lo que parece."
Sherlyn se queda quieta en el pasillo. Michael toma la señal y la alcanza.
Tiene el abrigo puesto sobre sus hombros, sin pensarlo toma una de sus manos y pasa los dedos por su palma, acariciando su piel.
"Haz un dueto conmigo." De todas las explicaciones que esperaba oĂr, no se esperaba para nada esto. "SĂ© que te estĂĄs pensando lo de Prince, pero hazlo conmigo."
A Sherlyn le sorprende que se haya creĂdo que de verdad se lo estaba pensando.
"Tengo... Tengo una idea. Tengo varias ideas para mi prĂłximo disco. SerĂĄ completamente diferente, y tengo... Tengo unas letras, aĂșn no es nada, pero podemos trabajar en ello." EstĂĄ tan sorprendida que no sabe que decir. "Es lo que llevo haciendo los Ășltimos dĂas."
Se le escapa una risa tĂmida.
"Creo que serĂa increĂble, y nos lo pasarĂamos bien."
Nos lo pasarĂamos bien.
No, serĂa increĂble para abrirte puertas. No, venderemos muchas copias. No, podrĂamos ganar muchos premios.
Michael ve sus ojos, mĂĄs suaves que la Ășltima vez. MĂĄs cansados. Cercanos.
"Oye." Se fija en sus labios. "CreĂ que habĂamos quedado en que no usarĂas mĂĄs esa cosa de vainilla."
Sherlyn sonrĂe. Lo ha hecho a propĂłsito. No porque esperase que volviese a darse la misma situaciĂłn de besarse, solo por ser dominante. Dejar en claro que nadie tiene poder sobre ella. Y quizĂĄ tambiĂ©n un poco por sacarle de sus casillas.
"No me quedarĂĄ mĂĄs remedio que quitĂĄrtelo." Se encoge de hombros y rĂĄpidamente pone sus manos en ambas mejillas y la besa.
Les tomó un año hacer la canción perfecta bajo sus ojos. Desecharon decenas de ideas, cambiaron la letra cientos de veces, y se sacaron de quicio otras tantas. Criticando su estilo de voz, la tonalidad de la canción, incluso como hacer los coros y el instrumental.
Esa canciĂłn fue el motivo por el que Randy se fue de casa, alegando que es insoportable aguantar a dos personas tan parecidas bajo el mismo techo.
Fueron meses de idas y venidas. Y años de perfección.
Decidieron que la canciĂłn fuese para su tercer ĂĄlbum, Bad. Con la promesa de hacer otro dueto en su prĂłximo ĂĄlbum. Ha sido un trabajo demasiado intenso para repetirlo tan pronto.
Ambos asistieron a los Grammys, ambos nominados por separado por sus respectivos ĂĄlbumes, y por su colaboraciĂłn.
I just cant't stop loving you fue un éxito en ventas, una balada que ha sonado en la radio sin saciedad. Se han escrito columnas en los tabloides analizando la letra y su relación.
Pero no se llevĂł ningĂșn premio. Igual que ninguna de las nominaciones que ambos tenĂan por separado.
Pero no podrĂa decirse que salieron con las manos vacĂas. QuizĂĄ no con ningĂșn premio, pero salieron de la mano.
Michael no ha estado mĂĄs radiante en su vida. Nadie se lo esperaba, ni Ă©l mismo. Ambos enfrentĂĄndose al mundo con las manos vacĂas pero el corazĂłn lleno. Con la persona que saca lo peor de Ă©l en muchos momentos, y su gran fuente de alegrĂa y felicidad. Su alma gemela. Su otra mitad.
Michael no ha estado mĂĄs radiante en su vida. Nadie se lo esperaba, ni Ă©l mismo. Ambos enfrentĂĄndose al mundo con las manos vacĂas pero el corazĂłn lleno. Con la persona que saca lo peor de Ă©l en muchos momentos, y su gran fuente de alegrĂa y felicidad. Su alma gemela. Su otra mitad.
Sherlyn... Durante años se obsesionĂł con repetir su noche de los Grammys, o por igualar la de Michael. SerĂa catastrĂłfico para ella presentarse en unas premiaciones como nominada y no llevarse ni un premio. Pero su peor pesadilla se hizo realidad. Y no le importĂł lo mĂĄs mĂnimo.
Se lo ha pasado tan bien escribiendo su ĂĄlbum y las noches en vela en el estudio de Michael perfeccionando su canciĂłn, que el resultado le da igual. Lo repetirĂa mil veces aĂșn asĂ.
Esos meses les permitieron conocerse. Hasta ese momento solo conocĂan sus cosas malas, fue agradable descubrir que podĂan reĂrse hasta las lĂĄgrimas, disfrutar viendo pelĂculas. Hacer bromas a todo el mundo, y pasear a toda clase de animales que Michael tiene como mascotas.
Conocer a Michael ha sido su parte favorita en este proceso.
Se separan a regañadientes para atender a la prensa pero siempre con la mirada puesta en el otro. No por controlarse, es inevitable. Es una fuerza que los une fĂsicamente, siempre atrayĂ©ndose. Cada vez.
"Sherlyn..." Reconoce a la reportera, con la que comenzĂł todo este desastre, y sonrĂe. Le hace las mismas preguntas de siempre, y ella responde de la misma manera que siempre.
"SĂ© que no hablas de tus inspiraciones, pero tu dueto con Michael... No puedo no preguntarte. La gente se estĂĄ volviendo loca..." SonrĂe porque sabe por donde va la pregunta. "Os han visto llegar juntos... ÂżQuĂ© estĂĄ pasando?"
"Bueno... No hablo de mis inspiraciones. Lo siento mucho."
Como mujer ha aprendido por las malas a separar su carrera de su vida sentimental. Si quieres ser tomada de manera seria, es lo que hay que hacer para que se hable solo de tu mĂșsica.
"Es una canción preciosa, y de amor... ¿Os inspirastéis el uno en el otro?"
Antes de que pueda responder, siente una mano en su cintura y como Michael se asoma por detrĂĄs, justo a la altura del micrĂłfono.
"Lo mås importante no es en quién piensas al escribir una letra, es en quién piensas cuando la cantas."
Y con eso lo dice todo.
đ·ïž: @rlm-11














