iam-thehunter
La puerta de la casa se abrió con marcado recelo, y del mismo modo dejó entrever su cabeza por la abertura. Orbes esmeraldas escanearon el panorama a fin de corroborar que nadie estuviese cerca. Saltarse las clases siempre desembocaba en regaños por parte de Levi y de Farlan (aunque este último aún se encontraba en la universidad) y lo que menos quería era ver al primero enojado con ella.
Furtivamente se metió dentro y cerró despacio; la puerta emitió un ligero “click” que solo ella escuchó. Se quitó los zapatos y, descalza, procedió a ir a la cocina a por algo de comer para luego encerrarse en los confines de su cuarto a oír música (y a olvidarse de la tarea).
Aún así, como diera un paso dentro del cuarto, pegó un respingo al notar la presencia de alguien más. Habría tomado su arma (la escoba que estaba al lado) de no ser porque le reconoció de modo inmediato.
—¡Ah, Eren! —Su respiración se normalizó y pretendió conservar su dignidad tras el gesto exagerado que había dado hacía unos segundos. —¿Saliste temprano de la escuela? No pensaba encontrarte en casa. ¿Y hermano?
Le sonrió a Isabel desde el sillón, meneando la cuchara a manera de saludo antes de volver a hundirla en el bote de helado que había encontrado por casualidad en el congelador.—Algo así. No tuve la última clase—respondió, llevándose el bocado de dulce frío a la boca antes de decir algo más—Le llamé cuando salí, pero me dijo que estaba demasiado ocupado, así que tomé el metro—se encogió de hombros, regresando su mirada a la película que estaba mirando.
—De todos modos, creo que va a llegar a la hora de siempre.—continuó, acomodándose mejor en su asiento.—¿Quieres ver una película conmigo?—preguntó después de unos segundos—Estaba pensando en ver una serie de esas del Netflix, no sé si quieras verla conmigo.










