2 años, 3 meses, mucha fiesta y cero reciprocidad
¿Alguna vez se han enamorado? espero que no, no es que el amor no exista o que el amor solo sea ese error biológico incensato y pedante que nos hace creer que podemos pasar el resto de nuestras vidas con la misma persona. Nada de eso, en el peor de los casos el amor es ese verbo que te puede matar. Yo lo encontré en un club, solo, desaliñado, me acuerdo perfecto, suéter rojo (su favorito hasta el momento) jeans rotos y tenis blancos sabía que si iba a tener una historia que contar iba a ser con el y el lo supo también. Me encontraba en un festival de música con el en diciembre, sonaba la música súper fuerte, tanto que pensé me iba a explotar la cabeza y entre ese barullo de música y pensamientos me encontró con la mirada, me tomó de los hombros y hablo en mi oído, para mi la música se detuvo y lo único que escuché fue su voz: “quédate conmigo siempre” y me besó. ¿A qué se refería con “siempre”?, ¿que significa siempre? que soberbio y vanal es el español, en todo caso yo le creí, me subí hasta la novena nube y decidí quedarme ahí. Después de eso ya borrachos, desvelados y con los estupefacientes necesarios para sedar un grupo de 10 personas subimos a nuestra habitación, se tiro en la cama sin quitarme los ojos de encima y nos besamos hasta el otro día. Las cosas se fueron dando solas como un puzzle cada pieza se iba acomodando, íbamos y veníamos como adolescentes en los 60s mientras que la psicodelia se convertía en nuestra música de fondo. No es correcto por mi parte decir que todo fue fácil, la distancia nos hace dudar, nos deja llena la cabeza de basura psicótica que nos hace actuar como locos. Los ambientes a los cuales pertenecemos, las personas con las que nos relacionamos y las opiniones que recibimos forman las opiniones que queremos expresar. Recuerdo también cuando me encontraba afuera del club donde nos conocimos mientras el se encargaba de la música, yo tenía el rostro mojado de lágrimas, el ego en el piso y todas mis fuerzas canalizadas en esperar que se abriera la tierra y me tragara, entonces escuché cómo se apagaba la música y en cuestión de un segundo estaba detrás de mi, me tomo la mano y llorando me dijo que me amaba, que no importaba cuando, como o donde el iba estar ahí para mi. Quien lo diría, citando una de las peores peliculas de la historia “así el leon se enamoró de la oveja, que oveja tan estupida y que leon tan morboso y masoquista”.













