Hoy es un día muy especial, porque nació un chico sensible, el pegamento, el confidente de todos: nuestro happy virus.
Si mal no recuerdo, el año pasado también dediqué un par de líneas para ti, sin embargo, no nos conocíamos tanto como lo hacemos ahora, y probablemente nos conoceremos menos que el año siguiente, porque día a día vas dejando entre ver un poquito más que a ti, y eso me agrada, porque cuanto más te conozco, más te quiero.
Cuando coincidimos en el 2018 en el hotel no sabía que ibas a volverte una persona tan importante para mí, que te ibas a convertir uno de mis pilares fundamentales, menos que ibas a ser alguien digno de confianza como para en ciertas ocasiones llegar a proporcionarme consuelo. Me escuchas, y no sólo eso... Sino también me aconsejas con mucha paciencia, porque sabes que soy medio porfiado y terco.
Te agradezco la amistad sincera que me has proporcionado, el profundo cariño que me has entregado, uwucito, eres realmente una persona increíble, dotada de una paciencia única, ¿cómo nos aguantas? HAHAHAHA.
Agradezco que te metieras a mi vida por la fuerza (son bromitas, sabes que no fue así) y agradezco que hayas decidido see mi hijo, porque me jacto de tener al mejor de todos, créeme, nadie tiene más ganado ese puesto que tú.
TE QUIERO MUCHO, MI BEBECITO, sigue siendo una maravillosa persona, y sigue siendo feliz, porque realmente mereces que te paae todo lo bueno del mundo.
No olvides que conmigo siempre tendrás a alguien que te va a escuchar (aunque me dejes o te deje en visto), que te va a apoyar y a abrazar, animar y a darte todo los consejos que puedas necesitar; alguien que te va a decir lo que quieres escuchar y no, porque de eso se trata la amistad, y por supuesto, la familia.
Feliz cumpleaños, hijo precioso. Por muchos años más juntos.
Te quiere y adora, tu papá Young Ho.