miró por unos largos segundo al joven, la verdad es que algo en ella también quería pensar que si la fiesta no hubiese sucedido las cosas hubiesen sido diferentes, pero esa posibilidad no existía, era intangible, y la irresponsabilidad de asistir también caía sobre sus hombros. “¿ahora sí estás interesado? ¿o sigues pensando que esto fue lo mejor que le ha pasado al pueblo?” inquirió, posando sus ojos castaños sobre los contrarios. “los subestimé. en serio lo hice.” le confiesa, llevándose las manos a la cara para cubrirla; a decir verdad sentía un poco de vergüenza. “sabía que este lugar estaba lleno de gente perezosa y estúpida. pero jamás pensé que algún joven tendría en sí lo necesario para matar a otros.” confesó.
‘yo también subestimé a todos.’ comenzó. su cabeza dolía, encendió un cigarro para fumar unas caladas. ‘sigo pensando que estar sin adultos es bueno, pero... creo que hay que controlar un poco más la situación, no puede ser que alguien tenga un arma’ admitió, algo avergonzado ante la castaña. pensó durante algunos segundos, escuchándola hasta que tuvo una idea. ‘Hazel, debemos irnos, ahora. tenemos que hacer algo’ le dijo, mientras se paraba y le tendía la mano. Necesitaban ir a la estación de policías ahora mismo, le explicaría lo demás en el camino, pero era importante que lo hicieran.