la primera pregunta lo toma por sorpresa, haciendo que una mueca de duda se plante en sus facciones mientras se inclina a dejar el vaso en su mesa de noche. trata de descifrar por qué el chico está diciéndole todo eso y de no dejar que el dolor que amenaza con abrirse paso en su pecho llegue. aún así no puede evitar que sus palabras dejen un sabor agrio en su boca, el cual no tarda en posarse en su garganta. se endereza en su sitio y juega con sus manos, las cuales observa a la par que espera que su compañero de fraternidad deje de hablar. ¿tiene que poseer alguna excusa para quererlo cerca? porque es capaz de conjurarlas si son lo necesario para tenerlo a su lado por unos momentos más, días más, meses más. “¿crees que te pediría venir conmigo si creyera que puedo aburrirme de ti, jin?” cuestiona él está vez, con sinceridad tiñendo sus sílabas. desconoce lo necesario para hacerle creer sus palabras pero intenta, buscando su mirada con la suya, llevando una de sus manos hasta una ajena para apretarla ligeramente. le quiere pero el temor se apodera de si cuando se plantea el decirlo en voz alta, lo último que desea es perderle del todo. “no quiero conocer a alguien más, jinwoo, creo que vales la pena y quiero seguir conociéndote … quiero darme esa oportunidad, me gustas demasiado como para no hacerlo pero- pero si no quieres, no puedo obligarte.” toma una bocanada de aire, bajando su mirada una vez más. “si solo sirves para cosas fugaces, te pido que me des una oportunidad para intentar ser la excepción. solo pido más tiempo a tu lado”
no estaba seguro de qué respuesta esperaba, pero podía tener la certeza de que jamás habría considerado que el contrario se expondría de aquella forma. no es que no sintiera nada por él, era claro que si, de otra forma, no habría intentado darle la oportunidad de partir camino hacia otro sitio, le deseaba, tal vez, más felicidad de la que podía ofrecerle. intenta mantener sus ojos lejos de facciones contrarias, temiendo que verlo pudiera dificultar su posición respecto a pedido ajeno, mas le resulta imposible cuando el chico está decidido a no darle espacio. mano impropia aferrando la suya acaba llenándolo de calidez, estaba intentando evitar que esos pequeños sentimientos originados hacía tiempo tomasen protagonismo, porque no creía poder combatirlos. no estaba acostumbrado a dejarse llevar por emociones como esas. palabras masculinas dejan un sabor extraño en su boca, era la primera vez que alguien creía en él lo suficiente como para correr riesgos. guarda silencio, esperando, así, que los sentimentalismos se mantuvieran escondidos, pero no podía simplemente mantenerse callado. “ no se trata de si quiero o no. ” suelta finalmente, porque problemática tenía raíz en otras cosas, en el temor al abandono que se había forjado a corta edad. suspira, compañero no es el único que quiere mantenerse cerca, pero aplazar despedidas solo genera más dolor. “ ¿estás seguro? ” indaga finalmente, no quería continuar colocando barreras entre él y su acompañante, estaba cansado de mantenerlas, esperando que fuera suficiente para no salir herido. “ confío en ti. ” accede finalmente, pues eso era algo que no le ofrecía a nadie y, desde su perspectiva, era mucho más importante que mencionar lo mucho que le gustaba. eso significaba que le daría un pase libre y completo a quien era realmente. “ ¿corea, entonces? ”