Juanes, la experiencia.
Con la Plaza de La Macarena llena, Juanes tocó guitarra hasta más no poder; y lo sorprendente no es sólo su capacidad física de correr, saltar, cantar y gritar amor a todo pulmón, sino la de respirar, interpretar y resistir. No debe ser fácil cantar "Querida" de Juan Gabriel en ese tono impecable que usa a la altura del 70% del concierto con 51 años. Y, además, el esfuerzo vocal que le exigen canciones como el clásico "Solo" de Ekhymosis en versión acústica, la fiesta en "La Tierra" o "Sin Rencores". Pero para todo eso se ha preparado en los recientes años, no sólo para cantar sino para escribir y componer. La carrera de Juanes no se detiene, al contrario, se consolida en el recinto más importante de su trayectoria, en casa, y con doña Alicia (mamá), viéndolo presente en el escenario.
El montaje, la logística y la producción de Páramo no pudo ser inferior al reciente concierto de Caifanes en el mismo recinto de eventos La Macarena, pero lo de Juanes alberga una atmósfera electrificante, un abrazo etéreo que se quieren dar mutuamente el masivo público y el artista, porque todos somos relativamente cercanos; incluso la pareja que vino desde Perú a verlo cantar su catálogo en casa, experimentaron ese entusiasmo contagioso, como aquellos que se pegaron una escapada desde Miami a apreciar esa cercanía entre el vecindario y el parcero.
¡Este man tiene mucha música! Decía a mi lado Juan David, sorprendido con la sincronización de luces, música y video. Más allá estaban familias enteras en las que cantaban desde la mayor hasta el más pequeño al unísono "La Camisa Negra". Hay un detalle no menor en su banda y en el equipamiento de sus numerosas guitarras cuidadosamente afinadas por "Chepe". Esa blanca, Stratocaster con el clavijero invertido tiene una curiosa historia que narra Juanes para el reciente episodio en el podcast “EnLa Casa” en Spotify sobre los 70 años de Fender. Resulta que ese diseño es registrado por Jimi Hendrix, y el guitarrista de Metallica, Kirk Hammett hizo un híbrido entre su reciente modelo Luna White Strat y el modelo invertido y se la mandó de regalo a casa:
"Cuando yo abro la puerta (del hotel), me entregan el domicilio, esta caja gigante que decía Jackson. Y yo decía ¡Mierda, esto es una guitarra Jackson, guau! No puedo creer esto. Ahí te manda Kirk Hammett, me dice Billy (Fender) ¡Dios mío, debe ser un muñeco de Frankenstein! (Porque me había dicho que no era una guitarra). Destapo la caja y lo que veo es mi guitarra, la Luna Strat, blanca tal cual, la mía con los mismos micrófonos, pero digamos el neck y la cabeza de la guitarra estaban invertidas como la guitarra de Jimi Hendrix. Es decir, como si la guitarra fuera para una persona que toca zurdo, como la de Kurt Cobain o como la de Jimi Hendrix; que era una de las cosas que yo le había dicho a Billy (Siegle) al principio: Billy, me gustaría que mi guitarra tuviera la cabeza volteada hacia arriba, como la de Hendrix. Él me dijo, no; mira, es muy complicado, eso es una cosa que está patentada por Hendrix y bueno, no se puede. Y yo, listo, no pasa nada, perfecto. Y resulta que a Kirk Hammett le encantó mi guitarra, mandó a hacer una guitarra para él con el cacho para arriba y me mandó una a mí, y yo no lo podía creer. Yo decía, esto es demasiado loco. O sea ¿Cuándo en mi vida me iba a imaginar que Kirk Hammett me iba a mandar una guitarra mía?
Y lo más emocionante siempre serán los encuentros, no solo en la arena entre viejos amigos y conocidos, sino en el escenario con la banda. Juanes invitó arriba, no solo a abrir el telón a la debutante artista local Antonia Jones, con quien además interpretó "Fotografía", sino a sus excompañeros de banda Felipe Alzate (percusión) y al legendario "Toby" Tobón, quien se echó la impecable interpretación de su guitarra acústica en el clásico "La Tierra" de Ekhymosis ¡Impresionante!
Juanes ya no es un concierto, es una experiencia que la mayoría de colombianos de diversas generaciones pueden contagiar a través de lo más importante para la memoria, sus canciones. Abre con "Gris" de su reciente álbum "Vida Cotidiana" con el que acaba de ganar el premio Grammy de la Academia, y cierra con "Me Enamora"; uno pierde la cuenta de cuántas canciones van por la mitad. Los fans de las siguientes ciudades de su gira local se merecen vivir la emoción de este encuentro como un evento importante para cantar a todo pulmón en Cali, Pereira, Bucaramanga y Bogotá.
Y yo, ya pasé el límite ético del periodismo musical al fanatismo sensible y grouppie: ¡Me compré la camiseta!
Gabriel Posada Gálvis
Medellín – Colombia.
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