🍁 —El fuego puede ser incómodo, la época difícil y las respuestas pueden parecer tardías, pero Dios no te ha abandonado. A veces, Dios no te saca inmediatamente del fuego; te encuentra en medio de él. Cuando Sadrac, Mesac y Abednego fueron arrojados al horno, el rey vio a un cuarto hombre caminando con ellos. Dios no impidió el fuego, pero su presencia los hizo inmunes al fuego (Daniel 3:24-25). Invita a Dios a tu lucha. Invítalo a tu incertidumbre. Invítalo a tu dolor. No esperes a que todo cambie antes de confiar en Él. Su presencia es tu fortaleza en medio de lo que enfrentas.













