🌬 Escrito chueco después de un largo tiempo 🌬
El viento llama un nombre,
que se grita, que se calla.
que, entre labios, se desbaratan
volando y cruzando el cielo
hasta llegar a donde serán recibidos,
buscando ser oídos y llamados con cariño,
con amor, con calma, con calor, con devoción.
en melodías, un propio nombre,
lo siente en cada latido, en cada suspiro,
en cada letra y cada trino.
El corazón late un nombre
que, ignorado por oídos, retumba
un espacio en el que ser llamado
no sea un deporte de riesgo asegurado.
El viento, lleva nombres en sus brazos;
lleva existencias validadas y llamadas.
El viento, escucha al corazón apesumbrado,
cansado y triste de mirarlo pasar
que tanto desea ser llamado.
Un nombre, esperando a ser llevado
a los oídos que con gusto buscarán llamarlo;
y, el viento, esperará gustoso de llevarlo
cuando, corazón, no tenga miedo de soltarlo.