Léeme bien: Empieza a espejear su conducta y hazle creer que todo está bien, que no te enteras de nada, que eres incondicional y capaz de quedarte a pesar de todo. Ahora, cuando por fin seas tú quien despierte y entiendas que no va a cambiar y que estás intentando razonar con un niño inmaduro incapaz de controlarse o gestionar sus emociones y comportamientos, trátalo como tal y empieza a actuar, evitando las palabras. Desaparece, hazlo volverse loco al notar tu ausencia, que se dé cuenta de que no te conocía en absoluto, cambia todo de ti, tu look, tu rutina, tu mentalidad y sobretodo mantente en silencio y en distancia, sin hacer llamadas de atención, sin buscar una reacción, no esperes absolutamente nada de él y enfócate en ti aunque te vuelvas fría, protégete a ti y a tu paz y recuerda que no debes sangrar frente a un tiburón, así te duela. El ser impredecible hará que el solito empiece a hacer una obra de teatro probando mil maneras diferentes de hacer que reacciones y confirmar que sigues ahí disponible para validar su ego. Te va a herir, va a darte donde te duele, te va a poner a prueba e intentará tocar todos los botones que alguna vez le funcionaron para molestarte y que reacciones. Nada mejor que demostrarle sin decir una palabra que está por debajo de tu alcance, haciendo que su ego se desvanezca y se desespere por tenerte, sabiendo que cuando pudo no quiso, pero cuando quiera no podrá. No hay mejor lección y destrucción para un hombre, que el que toda su percepción y autoestima caigan del pedestal, sin que haya habido ruido, palabras, reclamos. Solo silencio, solo incertidumbre, nada los desespera más que perder el control. Una vez que pierden el control, pierden la paz mental, y una vez regrese habrás entendido que cuando a un niño malcriado, mientras menos caso le haces, menos te manipula, más le enseñaras a respetarte y a ponerse en su sitio. Observa, escucha, analiza, se inteligente y piensa antes de actuar. Aprende a regularte sola y controla tus emociones e impulsos. Demuéstrale que no lo necesitas y que te va mejor sin el, y te aseguro que el verte brillar sin el a tu lado va a ser venganza suficiente para alguien que alguna vez apagó tu luz.









