Soy licenciada en arquitectura y hoy en día estoy parada, pero no parada de tener una prestación y hacer mis chapucillas por ahí, no. “Estoy parada” significa que no paro de moverme, buscando trabajo, estudiando inglés, haciendo deporte, dando clases, creando proyectos con nuevos paradigmas, estudiando ideas de negocio, leyendo y aprendiendo como salir adelante en plena crisis, buscando una maravillosa idea que dé forma a mi persona o que mi persona moldee; sin tener recursos y estando preparada solo y exclusivamente para la Arquitectura.
En mi opinión, la arquitectura ya es una disciplina bastante completa. Requiere conocimientos tanto históricos y sociológicos como técnicos y matemáticos. Ah! Y no olvidemos el criterio estético, el saber valorar un buen diseño y dominar la creación de un dispositivo digno de admiración, ya sean palabras o números, colores o texturas, vegetal o mineral. El arte de conjugar fundamentos de la naturaleza, incluidos nosotros los humanos, en un todo que marche a la perfección, un mecanismo práctico que nos facilite la vida, y que nos haga disfrutar de ella; eso es Arquitectura. Qué maravilla!! Es fascinante pensar que puedes construir el más inaudito elemento, tu mente vuela, te desinhibes, dejas que fluya et voilà. Cuatro macarrones de colores sobre un acetato translucido te dan la super genial idea que hará que todos tus sueños se cumplan. Pues no. ¿Cuántas veces ha llegado el doctor licenciado al aula y ha hecho llorar a unos pocos mientras con sus enormes manos va destrozando cada una de las obras maestras de los alumnos? No es fácil, pero se lleva. Ya sabéis, “mal de mucho consuelo de tontos”. Allí todos nos apoyábamos. Sin lugar a dudas, lo mejor de la escuela era el alumnado, inolvidables, increíbles, genios, trabajadores, creativos, luchadores,…
En el insti era pésima estudiante, repetí el último curso y ningún profesor apostaba por mí, decían que ni siquiera tendría nota para entrar en la escuela. Desde aquí los saludo ahora. ☺ Ah! Si, mi profe de mates, por aquellos entonces, director del periódico del instituto en el que yo escribía, me dijo que debería dedicarme a eso, a escribir. Así que aquí estoy. He de decir, que todo el proceso educativo que he tolerado en la escuela de Arquitectura me ha servido para darme cuenta de lo “mal educados” que estamos y la necesidad de renovación inminente en la educación y enseñanza de este país. Esto me hace pensar en otros tipos de enseñanza que existen en el mundo y como se van formando esos niños. Más adelante entrare a fondo en este tema. La enseñanza en los centros de estudios no es lo único que educa a los niños. Sus familias, ejemplos a seguir, la televisión, principal fuente de conocimiento, y como no, internet, en los tiempos que corren, todo el saber, lo bueno y lo malo.
Conclusión: Mi vida y la de todo joven, se base en un estudio superficial de una materia que no nos interesa, para aprobar exámenes que olvidaré al día siguiente. Todo por obligación, sin saber ni a que me voy a dedicar el resto de mi vida. Muy útil este método de enseñanza, no se para quien.