Los estudios en moda deberían incluir el capítulo sobre Rei Kawakubo de John Waters en Mis modelos de conducta como bibliografía obligatoria. Ese capítulo, escrito en tono humorístico y confesional, constituye una oda a la obra de Kawakubo y su marca Comme des Garçon, delatando además la relación entre el director de cine y el mundo de la moda.
“La moda es muy importante para mí. Mi look durante los últimos 20 años ha sido desastre en la tintorería. Compro a contramano. Cuando puedo darme el lujo de comprarme un nuevo conjunto, tiene que tener algo mal. Mi línea favorita de ropa es Comme des Garçons”
“Siempre me importó la vestimenta, pero me revelé tempranamente contra el look pacato que mis padres deseaban que tuviese.”
Waters, confeso amante del poliéster y de las tiendas de segunda mano, dio la nota este 2020 al protagonizar la campaña de ropa masculina de Saint Laurent. Sí, el año más extraño de los últimos tiempos, hizo que la casa francesa lleve como modelo al cineasta más excéntrico e indecente.
John Waters para Saint Laurent (2020)
La diseñadora japonesa presentó su primera colección de Comme de Garçons en Tokio en 1975 y debutó en París en 1981. En su colección Primavera-Verano 1983, su imagen de mendigo causó sensación. Kawakubo cuestiona y deconstruye la moda. Sus creaciones son absolutamente originales y desestabilizadoras: incluyen sweaters con agujeros o ropas con jorobas.
“Las críticas a la Srta. Kawakubo han sido en su mayoría brillantes, pero las malas me ponen más orgulloso de usar su ropa: inservible, post-atómico, ese look encogido y sin esperanza, gastado y desaliñado como saldos del Ejército de Salvación y el mejor de todos, la moda teniendo un ataque de nervios”
Prenda con agujeros de Rei Kawakubo (1982)
De Baltimore a las pasarelas de París
John Waters nació en Baltimore en 1946, ciudad que ha sido el escenario de la mayoría de sus películas y la fuente de inspiración de sus desopilantes personajes. El lugar es retratado como aburrido, retrógado y conservador. Sin embargo, de esta ciudad nace el genio de bigotes finitos pintados con delineador Maybelline que en 1992 llegó a desfilar en París para su casa de modas favorita: Comme des Garçons.
“Una vez modelé para Rei Kawakubo. En París. En esas carpas afuera del Louvre donde se dan a conocer las colecciones año tras año. Estaba muy sorprendido de la propuesta pero no dejé pasar la oportunidad de un nuevo trabajo. ¿Yo? ¿Modelo? Supongo que Rei había visto fotos mías usando sus prendas en fiestas, o tal vez la gente de ventas le contó lo fanático que era.”
“Al llegar a los bastidores para el ensayo del día anterior al show, me di cuenta de que era el modelo más gordo entre los esqueletos displicientes de los pendejos callejeros, escuálidos y preciosos que se probaban sus prendas y reían entre ellos por sus maquillajes de Comme des Garcons”
El poliéster es un material sintético y barato, puede ser muy caluroso porque no deja que la piel transpire y Polyester (1981) es el título de una de sus películas más afamadas protagonizada por su desbordante musa Divine. Es que Waters adora las prendas de poliéster, sean de segunda mano o sean de lujo como las de Commes de Garcons. El vestuario de sus primeras películas provenía de las tiendas second hand de su ciudad, que eran visitadas por John y sus amigos quienes, si era necesario, no dudaban en aplicar métodos poco ortodoxos para establecer un precio justo a las prendas.
“Arrancando las etiquetas originales, anotando el precio que ellos pensaban que era justo y abrochándolo de nuevo en la prenda lograban que la ropa de estilo estuviera al alcance de los fanáticos de la moda más pobres”
Waters junto a su amiga y musa Divine
En Pecker (1988), película que examina el ascenso a la fama de un fotógrafo de Baltimore, encontramos un gran personaje fashionista al estilo Waters: la madre de Pecker -Joyce- interpretada por Mary Kay Place. Joyce, desde su tienda second hand en Baltimore, dispensa consejos de moda a los homeless haciendo que “por menos de un dólar puedan lucir como un millón”.
John Waters es imperdible en formato libros o en formato cine. Se sitúa en los márgenes, en los márgenes de Baltimore y de las convenciones sociales. Por eso sigamos sus consejos de estilo, vistámonos como se nos antoje y atrevámonos a romper las reglas de lo que algunos llaman buen gusto.
Todas las citas pertenecen al libro “Mis Modelos de Conducta” (2010)