Epifanía XXII "Beso"
Era una mañana común, lo único que la hacía diferente es que era el primer día del año y por ende feriado, así que ningune tendría que trabajar ese día, se levantaron tarde y decidieron preparar el desayuno juntes, era algo que les gustaba hacer pero que pocas veces podían ya que ambes tenían horarios diferentes.
Como siempre que cocinaban juntes, se movieron al unisono, cómo si lo hubieran ensayado, pero la verdad era que se conocían hace tanto tiempo que podían fluir une con el otre mientras bailaban en la cocina, disfrutando de este momento tan cotidiano, pero a la vez único. En algún momento sonó una canción y decidieron bailarla abrazades y antes de darse cuenta se estaban besando mientras se movían al ritmo de la música, soles en la cocina.
Ambes recordarían ese momento durante muchos años después, la manera en que sus corazones se unieron en un solo latido, cómo sus cuerpos se fusionaron y sus almas se cantaban entrelazadas, durante ese beso no hubo nada más que esa unidad, la cercanía de sus cuerpos, sus movimientos y latidos coordinados, no existía nada más que la música que los envolvía, durante ese beso, no había pandemia, no habían guerras, no había hambruna, durante ese beso sólo había paz.













