Creo que nunca me había gustado alguien como me gustó este niño. Veo completamente perfecto al ser más imperfecto del planeta, pero él es cada cosa que le pedí al universo, ese amor libre y lleno de mil locuras que no espera nada, pero lo da todo, que se dió casi naturalmente... pero no tanto, porque él me buscó, él me recogió, el me secuestró porque quiso; nunca lo hizo por impresionar, ni porque era lo correcto, lo hizo literalmente porque quería más de mí. Confió en mí como si yo fuera un regalo de la vida para él, para que pudiera desahogarse y enfrentarse a sus propios pensamientos. Se hizo cargo de mi como si yo fuera suya, como si a pesar de estar todos juntos y un poco revueltos en el fondo sintieramos que nos pertenecíamos. Me fascinó su locura, su libertad, el echo de que no existiera nada que pudiera atarlo jamás. Yo quería probar un poco de esa sensación, quería ser tan libre como él, estaba absolutamente imnotizada y el simplemente tomó mi mano y me mostró su mundo cuando no tenía por qué y nadie se lo pidió, tomó mi mano y me llevo hasta el límite de sus locuras, tomó mi mano y no me soltó, como si me necesitara tanto como yo a él. Me hizo sentir viva como nunca, era adictiva esa sensación, cuando estaba con él no me importaba nada porque en el fondo sentí que nada podía salir mal y aunque así fuera iba a valer la pena, cada puto segundo de vida a su lado valía la pena. Y aunque yo sentía que él me cuidaba, yo también lo cuidé, lo dejé que se regocijara en mi pecho, lo escuché cuando lloró, le dije que era bueno y que su corazón era gigante cuando se sintió mala persona, le dije que era capaz de todo y lo creyó, le dije que nada de lo que pudiera haber hecho definía lo que era y sé que agradeció que no lo juzgara ni por un minuto. Le quise hacer saber con mi presencia en su vida que él es valioso sin importar su camino, su pasado y sus debilidades.
El me regaló algo lindo, muy inesperado para mi en un momento en el que me sentí tan poco valiosa, él me eligió a mi, me quiso a mi, se encartó conmigo, el me necesitó, me escribió llorando y me dijo "No te duermas"... a mi y eso nunca se me va a salir del corazón. Estaré eternamente agradecida, te quiero.