Mantente conmigo, pequeña niña con sentimientos de seda. Busca el ojal que ayude a tejer tu abrigo en las frías noches de tormenta.
Mantente conmigo. Sé sorda ante las habladurías del mundo y siembra en mis versos un nuevo amanecer en el que tu corazón sonría una vez más.
Pequeña niña, ojos de miel y alma de porcelana. Recuperemos la inocencia que el huracán de engaños se llevó cuando creíste en sus palabras.
Camina conmigo al corazón del bosque, pídele al fuego la liberación de las cadenas que te atan al hastío de tan ruidoso existir
Mantente conmigo, tendremos una reunión con la utopía en las llanuras de tus anhelos. Habrán canciones que celebren tu vida y poemas para todos tus consuelos.
Mantente conmigo, pequeña niña. Hoy estás creciendo, no dejes atrás tu alegría. Vuelve a mí, que yo te abrazo, busca en tus lágrimas el perdón hacia tus malos actos.
Quédate aquí, música de mis días. Camina conmigo en esta aventura, no renunciemos a esta travesía.




















