Cicatrices del adiós
En una noche eterna, sueño despierto contigo,
Despierto en la oscuridad, solo y perdido,
El vacío de tu ausencia me abraza con frío,
En mis sueños te veo con él, y envidia me envuelve con brío.
Deberías estar aquí, a mi lado, cerca de mi ser,
No en sus brazos, donde no puedo tenerte.
Acepto que no volverás, tu vida lejos de la mía está,
En esta separación, el perdedor soy, y la soledad me guía.
Quedé aferrado al amor que una vez compartimos,
Mientras tú, en sus brazos, encuentras tu destino.
Tu felicidad se tiñe con el hueco que dejaste en mí,
Pero no te preocupes, sigo tu consejo, sigo en pie.
Trato de seguir mi vida, como me aconsejas,
No anhelo tu regreso, en mi mente te desvaneces,
Aunque el corazón lleva la cicatriz de tu adiós,
Busco el camino hacia nuevos amaneceres, sin más rezos.
El pasado quedó atrás, y aunque el dolor persiste,
Me levanto con fuerza, buscando una nueva riste,
No espero tu vuelta, no espero tu mirada,
Construyo mi futuro sin tu sombra desolada.
La vida sigue, aunque me dejaste en pedazos,
Poco a poco, reconstruyo mis pasos,
No te culpo por seguir tu propio camino,
Mi corazón se fortalece, va tejiendo un nuevo destino.
Así que no te preocupes por mí, querida mía,
Acepto el desafío de seguir adelante, día a día,
Tú encontraste tu felicidad, en otros horizontes,
Y yo, poco a poco, cierro heridas, levanto puentes.
















