¿Quieres bailar conmigo?
Puede que te pise los pies...

pixel skylines
Cosmic Funnies
sheepfilms
dirt enthusiast
Lint Roller? I Barely Know Her

#extradirty
NASA
Alisa U Zemlji Chuda
Keni
Game of Thrones Daily
Mike Driver
YOU ARE THE REASON
Misplaced Lens Cap
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

tannertan36
Stranger Things

Kaledo Art
h
almost home
One Nice Bug Per Day

seen from United States
seen from Australia

seen from United States

seen from United States
seen from Italy

seen from United States

seen from Türkiye

seen from Germany
seen from Germany

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Kuwait
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Türkiye
seen from Italy

seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom
seen from Indonesia
@lodulcedelavida
¿Quieres bailar conmigo?
Puede que te pise los pies...
(Decía que no, decía que sí. Al otro día venía con las ideas fijas, la cabeza bien puesta. El chabón bien parado miraba hacia el mar y me decía: "flaca no te enojes pero yo no quiero dudar". El dia de hoy entiendo, si, entiendo yo tampoco quería dudar. Darle un mundo de mentiras y que todo el mundo acabe en su mirar.)
Me olvido de quién soy, me vuelvo loca, hace frío, amanece, sumo y sigo, escupo, voy al cine, me cabreo, escribo, me suicido, resucito, afirmo, niego, grito, dudo, creo, odio. Amo, acaricio, necesito, te recuerdo, te busco, te maldigo, digo tu nombre a voces, no te veo, te quiero, ya no sé lo que me digo. Te deseo, te deseo, te deseo, te deseo, te deseo, te deseo, te deseo.
Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así: aprovecharlo o que pase de largo, depende en parte de ti. Dale el día libre a la experiencia para comenzar y, recíbelo como si fuera fiesta de guardar. No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel. Hoy puede ser un gran día, duro con él. Hoy puede ser un gran día donde todo está por descubrir, si lo empleas como el último que te toca vivir. Saca de paseo a tus instintos y ventílalos al sol y no dosifiques los placeres; si puedes, derróchalos. Si la rutina te aplasta, dile que ya basta de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día: DATE UNA OPORTUNIDAD.
Hoy puede ser un gran día imposible de recuperar, un ejemplar único, no lo dejes escapar. Que todo cuanto te rodea lo han puesto para ti. No lo mires desde la ventana y siéntate al festín. Pelea por lo que quieres y no desesperes si algo no anda bien. Hoy puede ser un gran día y mañana también.
Cuando seas tu quien este en mi lugar, entenderás por que mis ojos están tristes...
Me hacías muy feliz cuando demostrabas que me querías.
Ahora solo me haces llorar.
Falexa
Hace poco más de un año que no escribo, hace poco más de un año no sentía la “necesidad” de hacerlo. Estaba ensimismada en mis estudios, en mi relación, en mi mudanza, en mi trabajo y en mis cosas... pero nada mío, todo efímero.
Al fin y al cabo... ¿qué es lo mío? ¿Alguien puede hablar de lo suyo? ¿Alguien puede decir que se siente completo?
Muchas veces nos completamos con otro, como me pasó a mí, estaba bien, pero me completé... ¿y qué pasa cuando dejamos de sentir ese completo? ¿Le podemos echar la culpa al otro, podemos echarnos la culpa a nosotros mismos?
Siempre dije que el ser humano es destructivo, hay cosas bien visibles de auto-destrucción, cigarrillo (fue mi auto-destrucción durante diez años, no lo veía así por supuesto, hoy desde lejos si lo veo), problemas de drogas, con el alcohol, intentos de suicidio: y hay otras cosas menos visibles de auto-destrucción: darlo todo por el otro.
No hablo de esos que dicen que se van a matar si el otro no está, no, eso es demasiado. Hablo de otras cosas; por ejemplo, si leen mi blog siempre pero siempre me jacté de querer bien. Si: QUERER BIEN.
Para mí querer bien siempre fue que no soy celosa, que no quiero cambiar al otro, que lo acepto como es, con sus formas y estilos de vida, que acepto el amor y el lugar que quieran darme sin pedir más, sin exigir: o sea siempre quise bien al otro pero nunca me quise lo suficiente a mí misma.
Y si, era muy fácil enamorarse de mí; de hecho rompí mas de un corazón por ser así, pero el que más rompí fue el mio propio; en todas mis relaciones.
Nunca pedí que cambien por mí, pero siempre me adapté y cambié por el otro, la novia perfecta, la chica perfecta: la mujer perfecta. Y cambié tanto pero tanto que yo ya no sé quien soy; te puedo decir qué me gusta hacer; pero no sé cuando fue la última vez que hice algo por lo cual siento placer por mí misma.
Seguramente mi querido lector no hayas llegado hasta acá, probablemente nadie lea esto, pero dejame decirte algo: no esperar nada de nadie no es querer bien, no esperar nada de nadie es no quererte a vos.
Esperá cosas de los demás, intentá remarla pero cuando te duela soltá y, por lo que más quieras: nunca dejes de ser vos.
Si vas a cambiar, que sea porque dejaste de sentirte cómodo con vos mismo, y no porque otra persona no sienta comodidad al estar con vos. Buscá la felicidad en vos, en las cosas pequeñas, esperá lo que quieras del otro y no aceptes menos de lo que merecés.
No sólo te amo por la forma en que bailas con mis ángeles. Sino también por la forma en que el sonido de tu nombre silencia a mis demonios.
Persevera y triunfarás!
Intento el llevar extrañarte lo mejor posible, sin llantos, sin lágrimas, sin ponerme mal, tratándote cuando podés, sin necesidad de pedirte nada o exigirte. Parece que vos no... tus formas de extrañar son tan intensas como todos tus sentimientos, pero se diferencia en que no te bancás la distancia física y pensás que es también emocional... cuando emocionalmente estoy más ligada a vos que nunca.
Quedarme en tu casa es muchísima prueba de amor, porque estoy con tus cosas, convivo con ellas cotidiano, limpio y te insulto para mis adentros por la mugre pegada, pero me acuerdo de vos, en cómo cocinamos, en la cama, en cómo las usamos y las mil formas más en las cuales la vamos a usar.
Te extraño, pero con tus formas me hacés enojar, y me enojo más por no poder decírtelo personalmente. El día TRES sin vos es insportable.
Me gusta el invierno, me gusta estar abrigada; me gusta el té, el café y el chocolate caliente. Amo la sensación de tener frío y arroparme en la cama. Me gustan los suéteres suaves y cómodos, la ropa grande. Me gusta ver películas en el sofá tapada con una manta mientras como pizza y chocolate. Me gusta la calidez que me da leer un libro cuando hace mucho frío. Me gustan hablar con alguien arropados en una cama, sentarme al lado de la chimenea. Me gusta estar en casa con un pijama y pantuflas acolchonadas, me gusta caminar con el aire frío dándome en la cara hasta que mi nariz se ponga roja. Me gusta tener frío y que alguien me abrace. Me gusta el invierno.
A ti (...)Cuando me encuentres sabrás que soy yo porque llevaré zapatos de colores, no sabré nunca dónde están los pares de medias iguales, hablaré muy alto y haré muchas muecas, mientras camine a tu lado, posiblemente, tropezaré con algo y en el peor de los casos, me caeré. Por último, pero no menos importante, sabrás que soy yo porque cuando me hables te miraré tan profundamente a los ojos que te dejaré nervioso, tan nervioso que sabrás que me has encontrado. Te garantizo que el tiempo que pasarás a mi lado no estará repleto de felicidad en su totalidad, te prometo discusiones y peleas, te garantizo que habrá momentos en los cuales odiaré tu sonrisa y tú no querrás verme bailar en la cocina mientras caliento en el microondas la comida del día anterior. Eso sí, en esos momentos siempre sabremos que el día de la reconciliación será el mejor de todos, porque no sabemos vivir sin nuestro “nosotros”. Nuestra vida no será digna de salir en la portada de la ¡HOLA!, no tendremos hijos perfectos, un Mercedes Benz descapotable ni una casa en París. Probablemente vivamos en una casa en algún pueblito acogedor o en un apartamento pequeño en el centro de alguna ciudad con playa, nuestros hijos tendrán gustos raros para sus edades y las paredes de nuestra casa estarán pintadas a lo Pollock, porque así las pintamos cuando compramos el apartamento. Te aseguro tardes de domingo divertidas. Bailaremos en la sala escuchando la primera canción que suene al encender la radio y cuando estemos cansados nos lanzaremos al piso a contar las grietas que tiene nuestro techo gracias a la filtración del apartamento de la vecina aburrida del piso de arriba. En algún momento decidirás hacerme cosquillas y terminaremos dándonos un beso como el del primer día. En nuestra casa siempre habrá flores, porque me gustan, y en caso de que seas alérgico también tendré siempre una pastilla para ti. Cuando salgamos y empiece a llover no esperes que me meta debajo del techito de alguna tienda llena de gente que hará lo mismo, te invitaré a volver a casa bajo la lluvia, al llegar, convertidos en dos pingüinos, nos amaremos el doble bajo una ducha caliente. Antes de dormir no hablaremos de nuestros problemas en el trabajo, voy a querer que me leas, una vez más, el poema de aquel libro que te gusta desde que tienes 15. Cuando seamos viejos nuestros nietos pensarán que estamos locos pero se reirán tanto a nuestro lado que siempre querrán estar con nosotros. Y cuando me muera, antes que tú, estarás tranquilo porque sabrás que nuestra vida fue única, diferente, llena de problemas solucionados, bailes en la sala, libros viejos, tardes de película, peleas que terminaron con besos y gripes curadas con caldos de pollo y amor. Cruzarás la calle, llegarás a la orilla y lanzarás mis cenizas al mar con la seguridad que no podrías haber tenido una vida mejor compartida. Ahora que ya lo sabes, si estás dispuesto, bienvenido. Posiblemente seas tú el gran amor de mi vida(...)
Por Carla Simone Dopazo
No dejes que el comportamiento de los demás destruya tu paz interior.
(…)Me gusta que seas vulnerable como yo porque entre los dos nos damos mucho amor y cariño (que a ambos nos hace falta) y de a poco volvemos a construir en cada uno lo que alguien más rompió(…)
Donde quieras que te encuentres, dónde sea que tu camino vaya (ya sea que te alejes de mí, aunque espero que no); deseo que la felicidad te abrace siempre.
Hoy decidí alejarme de la gente tóxica. Esa gente que para lo único que te quiere en su vida es para que seas su método de descarga. Ese tipo de personas que sólo hace algo por vos para después echártelo en cara a la primera oportunidad que tengan y, que sólo ven tus errores y lo remarcan unas 700 veces al día.
A esa clase de gente, no importa si es tu familiar, un amigo, lo que sea, hoy les mando un beso y un abrazo fuerte. Y les deseo buena vida, ahora y siempre, que cumplen sus objetivos y que sean felices, pero que se busquen un nuevo trapo de piso porque yo no pienso ser más uno.
Me quedo conmigo misma, con mis virtudes, me rodeo de la gente que realmente está cómoda con mi compañía y, lo más importante de todo, esas personas que me suman y no me restan; porque, para restarme, estoy yo.
Gracias. Buena suerte y hasta luego como dice mi gran amigo Calamaro.
A veces me pregunto cuán efímero es el tiempo y, cómo cambia lo importante a través de él. Es decir, hablando de tiempos absolutamente humanos; cuando sos pequeño tu importancia pasa por el chupete, o por la mamadera o por jugar. Si te falta eso sentís que te falta algo vital e importante en tu vida, como si tenés mamá que te cría y ella se va... se te va el mundo.
Bueno, eso también pasa con las personas, objetos, metas, proyectos y todo tipo de cosas a lo largo de nuestra vida, porque cambia nuestra vibra, nuestra manera de pensar, de sentir, de percibir.
Mi yo de hace un año no faltaba a una sola clase de la facultad, le daba importancia vital a eso de “ser alguien en la vida”; como si por el simple hecho de existir yo no fuese alguien, como si la palabra “alguien” fuese o se caracterizara por un título o un trabajo. Para esa persona, lo vital era su estudio, su trabajo o el futuro trabajo que consiguiera en base a eso. No?
Bueno, mi yo de ahora produjo un cambio profundo; totalmente fuera de lo cotidiano para mí. Tiene más dudas, las cuales jamás tuvo durante la adolescencia, porque yo tenía claro que iba a hacer, en qué me iba a encaminar, qué iba a estudiar, en qué iba a ocupar su tiempo, sus proyectos, sus ocupaciones y hobbies. Hasta podría haber sabido cómo iba a vestirme hasta los 70 años. Pero mi yo de ahora, la Macarena que escribe en este momento puntual, es como si fuese otra.
La importancia para mí en este momento pasa por personas, cuando jamás había pasado por ahí. Si me he enamorado (o eso creía) y he idealizado futuros pero siempre bastante lejanos y con muchas dudas; pero en cambio ahora, no idealizo ni hago proyecciones sobre la persona por la cual sí siento amor, sino que genero planes pero con la otra persona, hablo la idea de qué pasaría si algún día nos casáramos, sabiendo que es un futuro lejano pero viéndolo como posibilidad, lo mismo con los hijos, con los amigos en común, etc.
La importancia ahora pasa por sentirme cómoda, y eso generó un gran cambio, ya no todo me pasa por la facultad (que de hecho este año fue desastrosa y con muchísimas dudas) o con el trabajo (aunque encontré el trabajo que siempre soñé pero es sólo un año), sino que me pasa por cómo me siento, cómo me percibo, cómo me perciben, etc.
Sé cuál fue la raíz de esto, no solamente el enamoramiento y el sentir por primera vez que pertenezco a algún lado, que ya no soy nómada, encontrar un hogar en el corazón de la misma persona que amo (que por suerte me corresponde pero cuando no me correspondía de igual forma sentía que era mi hogar, mi lugar en el mundo); sino que fue la pérdida de la persona que más esperé en mi vida que es mi sobrino el cual hoy en día para mi creencia está en el cielo siendo feliz y eternamente niño-infante. Y ahí todo me hizo click. Me hizo ver cuán enfímero y relativo es todo, y cuán mal está no disfrutar el proceso sino pensar en el resultado y poner altas espectativas a todo lo que nos pasa o creemos que va a pasar.
Esto que escribo no crean, amigos y lectores míos, que tiene un sentido, un fin, sino que es sólo desahogar cosas que me pasan y no en poesía, sería como un pensamiento escrito, para recordarme cuando necesite, cuando llore (si, después de años luz siendo un potus, la piba perfecta, la inmaculada, la que nunca colapsaba o se alteraba por algo o controlada, volví a ser cuasi humana), cuando me sienta mal por espectativas o logro de a mitades, poder preguntarme... tiene esto que ver con mi felicidad? Era algo lo cual yo pudiera controlar? Y... era importante como pensaba o era sólo la importancia del tiempo en el que estaba inmersa?
Lo único que espero para mí, para mis amigos, para mi pareja, famliares, seres queridos es que, a donde sea que lleven su vida o que los lleve la misma, sean felices siempre. Y que cuando no lo sean vean si tienen todo y no están viendo las cosas que los hacen tener dicha o, si están eligiendo un camino tortuoso para un futuro feliz que no saben si van a vivir.
Seamos felices siempre, es el único deseo que tengo.
El futuro en parte se compra, pero no vale la pena la desdicha para tenerlo, sino que hay que también disfrutar el proceso.