"Hoy es la noche? Neta? Pienso en tanto...
Sólo quiero que termine... No soy del todo listo, pero quisiera ser estúpido, el que más, por favor..."
Escribí esto hace un tiempo, dos años para ser exacto, y leer una vez más a mi yo de entonces es el motivo de escribir ahora, de hacerlo "públicamente", y es que a pesar de todo, aún ahora, es difícil de decir, pero bueno, ese no es el punto realmente.
La depresión es un problema real, y no hablo del típico "drama" que vive tu amix cada fin de semana, y ojo, no lo demérito, todo el mundo cree que su drama es el gran drama y está bien, pero con todo el quilombo que la rutina trae consigo, la presión de ser alguien, ser feliz y exitoso, a veces no notamos que alguien cercano, o no tanto, está en problemas, problemas que sin ser más o menos importantes o urgentes que los tuyos lo han sobrepasado hace bastante soles, y la indiferencia de ustedes, de nosotros, de la vida, sólo lo acentúan todo.
A veces lo único que necesitas es a alguien que se quede contigo hasta que te quieras levantar, saber que aunque tu vida, o tu muerte, sea estadísticamente irrelevante, eres mucho más que relevante en la existencia de alguien más, y muchas veces la gente que te quiere, en su afán de ayudar y con toda la presión que supone "evitar" el que te mates, solo le agrega un clavo más al cofre, de alguien que está más que sobrepasado por todo lo que vivir conlleva.
Entonces, ignorar lo empeora, pero la atención también? No, es solo un poco de paz, de serenidad, esa que se fue hace bastante tiempo, empatía, es bastante más sencillo de lo que parece, solo un poco de atención a tu prójimo, a tu igual, atención de verdad, no esa falsa y vacía de siempre, interés real por el humano que tienes enfrente.
Ahora bien, si eres de los que juzgan, y cuando te enteras de que alguien decidió terminar con su vida, y te importa más el retraso que te provoca, o las deudas que deja a su familia, e incluso te atreves a llamarlo cobarde, no sé que decir al respecto, sólo te puedo pedir respeto, si quieres evitar estos incidentes nada agradables para tu magnífica e indolora existencia, si no quieres, puedes, o simplemente no te importa ayudar, no juzgues, tu amigo de la oficina que toma antidepresivos, tu compañera de la Facultad que va a terapia, no son débiles ni se les hace más fácil vivir, están tratando de hacer lo mejor que pueden, sólo están aferrándose a la vida, no los juzgues, ellos lo hacen cada instante.
Hace meses que no tengo ningún episodio y aunque sé que no es más que una batalla ganada y me queda mucho por recorrer, me siento obligado a hacer, desde mi trinchera, todo lo que esté en mis manos para evitar que más gente pase por esto, para que quiénes lo hacen sepan que todo va a mejorar, ese "¿cómo estás?" que te lancé la última vez que te vi, es real, me interesa saber de ustedes, saberlos bien, los quiero amix, besos en sus bocas, jeje.
Más empatía es lo único necesario para evitar que la próxima vez que pasen lista, la siguiente navidad, el siguiente cumpleaños, tengas que voltear a ver un lugar vacío y tú publiques tu opinión en todas tus redes sociales y dejes saber al mundo lo mucho que lamentas su partida, evítalo, muestra tus buenas intenciones en vida, y deja de ser el ente vacío que va con la corriente publicándo y apoyando a la efeméride en turno.