Sentirme parte del mundo es difícil cuando la facilidad parte del ser hostil. De mi engrama parten los recuerdos del mundo, del engrama surge todo aquello por lo que me hundo. Es el mundo hostil, es mi existencia un mero recuerdo, es este sistema vil, es mi engrama desrrealizado. Todo gana y pierde sentido, en constante cambio está mi olvido. Con cada día y amorío, con cada secuencia otro día perdido ganando nuevas formas de vivir, viejas vidas que sufrir, otra parte de este engrama, otra forma de sentir, parte del sistema, de la vida, de relaciones entretejidas en mi cuerpo.
Sentirme parte de alguien es hostil cuando mi engrama palpita en mi cuerpo. Cada recuerdo marca los tiempos y movimientos, no soy más que resultado del tiempo. Cada día es un suspiro, cada acción un año entero. Me pierdo en mis recuerdos, me pierdo viendo el tiempo, no soy capaz de agarrarme, perderme en mi cuerpo.
Del todo formo parte, construyo engramas que me construyen más tarde. Sólo queda enfrentarte, entender tus señales. Tengo miedo, no sé hacía dónde mirar. Como tumor me anexiono sin quererlo a este mundo, con el tiempo sigo aprendiendo. Que lamente la facilidad tenerme este miedo, que enfurezca al mundo serme hostil, que con este engrama me quedo, que contra este sistema seré vil. Déjame sentirte una vez más, quizá esta vez sepa actuar.








