Quisiera ser los lunares de tu piel, esas pequeñas marcas que te adornan y te distinguen de los demás.
Quisiera ser cada línea de expresión de tu rostro, esas que cuentan historias y le agregan aún más personalidad a tu ser.
Quisiera ser tu aliento, ese que te inspira, te da fuerza y te llena de felicidad.
Quisiera ser parte de ti, así como tú ya eres parte de mí. Quisiera encontrarte en mis días, en mis pensamientos, en mis sueños y en cada pequeño rincón de mi vida.
¿Podemos serlo? Dime que sí.
Yo te espero, mi amor. Te espero con este corazón terco que insiste en elegirte una y otra vez. Pero no demores demasiado… porque no sé cuánto tiempo más podrá soportar este corazón que te quiere tanto.















