lucas:
No pudo evitar reír ante lo último, quizás en parte por el alcohol, y asintió con la cabeza. —Va, chupitos. Hace tiempo que no tomo de eso. —dicho aquello, cogió su cartera, haciendo una sonrisa animada al sacar un billete de diez dólares (como no la habría hecho hacia una desconocida si hubiera estado sobrio)—. Vodka y blue tropic. Pero déjame poner un poco, que si no me sentiré mal.
– Hala, ¿pero se puede saber qué clase de alcohol tenéis en Grecia? –preguntó con una risilla, aunque tampoco tan achispada como parecía estarlo su interlocutor. No presumía de tener mucho aguante bebiendo, pero un par de cervezas todavía podía soportarlas. Al ver que el hombre sacaba aquel billete, alzó las cejas con una sonrisa divertida–. ¡Oye, pero que no hace falta! Si pagas no estoy invitándote, ¿o eso tampoco lo has aprendido en Atenas? Qué mal.
—Pues… ouza, mucho ouza. Y cerveza griega, que está mejor que esta cosa. —dijo con un gesto solemne, aunque acabó disolviéndose en una carcajada él solo. Si por algo se caracterizaba era por ser de esas personas que con medio vaso de cerveza ya estaban diciendo tonterías, y supuso que la carga del mojito que acababa de beberse era algo mayor que eso. Por ello mismo, negó varias veces con una amplai sonrisa—. En Grecia se hace una cosa llamada hacer bote, ¿no lo hacéis aquí? Este país es raro hasta para beber.






