—¿Desde el VIP? Ah pero sos re cool —respondió moviendo las cejas repetidamente con una mueca divertida en la cara—. Tal vez porque soy la que peor baila en todo el boliche —rió y giró la cabeza hacia la barra. Algo le decía que al otro día iba a arrepentirse de seguir tomando, pero en ese momento no le importaba demasiado—. Bueno, dale. Vamos —asintió y comenzó a caminar hacia allí, no sin antes tomar su mano para arrastrarlo detrás de ella. Intentaba no llevarse a nadie por delante, pero la enorme cantidad de gente y el alcohol en su sangre no ayudaban demasiado—.
Soltó una ligera carcajada al escucharla, negando con la cabeza—. Hay gente mucho peor, al lado de ellos sos toda una bailarina profesional —se burló, ofreciéndole una sonrisa divertida. Asintió al escucharla y se dispuso a seguirla, pero el estado de ebriedad de la chica sumado a la multitud que se extendía ante ellos estaba ralentizando demasiado sus pasos. La sujetó suavemente por la cintura y se abrió paso, hasta finalmente llegar a la barra—. ¿Qué queres tomar? —preguntó, cuestionándose si sería buena idea que consumiera más alcohol. Pensándolo mejor, aquello ayudaría a ganar aquella especie de apuesta con sus amigos, lo cual no le vendría mal.









