La casita de las muñecas
<< Lo importante aquí es el drama y su eterna belleza >> - Hilda Krüger
…
La casita de las muñecas, obra de le mismísime Riggo Bega es una E-X-Q-U-I-S-I-T-A, suculenta, necesaria, justa y precisa, disección del tejido social, el cual, como ya sabemos, está en muchas partes más muerto que la carrera de mi a-dorado Nicolás Alvarado al decir que las lentejuelas de Juanga le irritaban no por jotas sino por nacas. Riggo además de ser multi-, inter-, supra- disciplinarie en diversos artes, poderes, oficios y profesiones dirige las luces y pone en escena (algo sumamente necesario y justo) todo aquello que muchxs pensamos, muchxs menos se atreven a decir y pocxs pionerxs se atreven a dejar plasmado.
No se trata de un acto de misantropía, ya que como diría Machado de Assis, “la misantropía puede tomar el aspecto de caridad, dejar la vida a otros, para un misántropo, es realmente aborrecerlos”. Riggo nos toma de la mano y presenta a un par de personajes entrañables, es a través de esta obra que nos deja en claro que la Lupe y Luna son dos personajes de cuidado y que cual lazarillxs, a pesar de vivir y desvivr una serie de eventos nunca sacian esa sed de superación, hacen honor a la divina decadencia: - el secreto para triunfar en esta vida - aprender a levantarse, sacudirse y divinamente seguir tu andar.
Este andar por la vida es de por sí complejo, mucho más para aquellxs olvidadxs que tienen que recorrer un camino más fregado que mis rodillas y más torcido que muchos de cierta "tribu que prefieren gozar en la oscuridad y vivir en un estado donde ignoran su propia debilidad … cediendo a la presión y al fastidio, metiéndose la moral por el culo y a puerta cerrada". Al deleitarse con cada uno de los capítulos (que por título llevan himnos a la soledad, a los malditos onvres y a la desgracia) recuerdo el exquisito estilo de Luis Zapata en El vampiro de la colonia Roma y su necro-fantástico estilo para el uso del cadaver fresco en su Autobiografía póstuma que fabulosamente sublima en La casita de las muñecas con un inesperado plot twist que involucra mucha sangre, verganza y arrepentimiento.
La receta del éxito, considero, es la creación de una obra que permanecerá vigente a través de cualquier época, la facilidad con la que al leer la obra pueda sentirse identificado con alguna (o muchas) de las situaciones y personajes, parte indispensable para el cambio es conocer la historia, nuestra historia, aprender de ella y de los errores, aprehender el conocimiento generado de las amarguras y sobre todo no olvidar. Gracias Riggo por el ejemplar, la oportunidad de conocer un poco más sobre ti y sobre todo el inmortalizar tu aportación a esta lucha a través de las letras.












