Tomb of the Older Gods by ~SHUME-1
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@lux-witch
Tomb of the Older Gods by ~SHUME-1
Le grand air m’épuise.
Usseglio, Italy by ::ErWin
江ノ島にて|Enoshima, Fujisawa
via weheartit
*Jamian Juliano-Villani
“Me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado”
- Julio Cortázar
David Gahan // Depeche Mode lockscreen.
I can do more lockscreens, just let me know 🥀
Cartas X - XVII. Demócrito ríe de todo, Hipócrates se interroga
(…) Así las cosas y recurriendo a su experiencia en la observación clínica, Hipócrates le suelta a Demócrito el comentario siguiente: ¡Que suerte tienes de disfrutar de esta tranquilidad! (se refería a la tranquilidad de trabajar recluido en casa). Y agrega ante la interrogante de Demócrito: porque la casa, los campos, los niños, las deudas, las enfermedades, los muertos, los esclavos, las bodas y todo lo demás nos impiden el ocio.
Demócrito, al oír decir eso a Hipócrates, se carcajeo de tal manera como nunca antes lo había hecho, se dice del pueblo ahí reunido, que atisbaba a lo lejos, que unos se golpearon la cabeza y otros se arrancaron los cabellos.
Hipócrates cuenta que quedó perplejo, atinando a preguntar únicamente, que si se reía de el o de lo que dijo.
Demócrito entonces no responde con una construcción delirante, como podría haberlo esperado en ese momento Hipócrates; sino que en su profundo dolor y mirándolo con ojos penetrantes le responde: “Atribuyes dos causas a mi risa: los bienes y los males. Pero mi risa tiene un objeto único: el hombre, lleno de sinrazón, vacío de obras rectas, pueril en todos sus proyectos; el que sufre, sin motivo, sacrificios sin fin; a quien sus deseos inmoderados han llevado hasta los límites de la tierra y a las inmensas cavidades; el que funde la plata y el oro y no cesa de adquirirlos; el que lucha todo el tiempo para tener más, con el fin de no decaer; el que no siente ningún remordimiento al declararse feliz una vez que ordenó a esclavos encadenados excavar las profundidades de la tierra. Algunos de esos esclavos morirán en derrumbes de terrenos poco sólidos y otros, interminablemente sometidos a esa obligación, verán en el castigo una patria. El hombre busca oro y plata, examina las huellas de polvo y las raspaduras, amontona aquí la arena que extrajo de allá, abre las venas de la tierra, pulveriza terrones para enriquecerse; nuestra tierra materna se volvió una tierra enemiga. Se le admira y se le pisotea, a ella, que siempre es la misma. ¡Qué risa me dan esos enamorados de una tierra fatigosa y llena de secretos cuando, una vez que la tienen frente a sus ojos, la violentan! Unos compran perros, otros, caballos; aquellos circunscriben un amplio terreno y le ponen marca de propiedad: quieren ser amos de grandes dominios, pero no se dominan a si mismos. Les urge casarse con mujeres que luego repudian; aman y más tarde execran; desean procrear y una vez que sus hijos crecen, los expulsan. ¿Por qué todo ese esfuerzo, inútil y sin razón, idéntico a la locura? Se declaran la guerra, no intentan vivir en paz: a las emboscadas de los reyes responden con contraemboscadas. Son homicidas. Escarban la tierra para descubrir plata y una vez que la encuentran, quieren comprar tierras; cuando las tienen, venden sus frutos y una vez sin frutos, vuelven a echar mano a la plata. ¡Qué inestables son! ¡Y que malos! Cuando no son ricos, desean riqueza; una vez adquirida, la esconden, la ocultan de la mirada de los demás. Sus fracasos me dan risa, sus infortunios son ridículos porque transgreden las leyes de la verdad; compiten en odio; combaten a sus hermanos, a sus padres, a sus conciudadanos, y todo eso por bienes de los cuales, al morir, nadie será dueño; se masacran mutuamente; se desentienden de las leyes, miran por encima del hombro a sus amigos o a su patria cuando están en dificultades; admiran lo indigno e inanimado: gastan sus fortunas comprando estatuas con el pretexto de que casi hablan, pero execran a los que de veras hablan. Sólo desean lo que está fuera de su alcance: cuando están en tierra, quieren mar; cuando están en las islas, les falta el continente. Deforman todo para que corresponda con sus deseos particulares. Parecen apreciar la virilidad en la guerra, pero día tras día sucumben al desenfreno, al amor al dinero, a las pasiones que los enferman. Todos son Tersites de la vida. ¿Qué tiene de malo mi risa, Hipócrates? Nadie se ríe de su propia sinrazón; las burlas sólo son mutuas: unos ríen de los borrachos, si se consideran a sí mismos sobrios; otros de los enamorados, cuando una enfermedad todavía peor los afecta; unos ríen de los navegantes y otros de los agricultores. No están de acuerdo ni en las artes ni en las obras” (…)
Hipócrates por su parte realiza un viraje en su posición frente a Demócrito, pues hay un cambio de lugar que va de la enfermedad a la sabiduría. Esto habría de producir una enseñanza en aquel momento respecto al tratamiento de la locura, creyendo que el control estoico frente a las pasiones, le darían la salud al hombre. Éstas son entonces las fuentes a las que se ha recurrido, para dar cuenta de las primeras referencias formuladas en la antigüedad, para explicar la melancolía.
the scariest, most liberating thing is that it’s all up to you!
Desde que estas recordé sonreír
Me invento tonadas, me vuelo en silbidos
Y tu estas ahí
Irrumpes cual rayo perfora cortinas
Alumbras la casa, alumbras mi vida
Y ya hasta olvidé por qué no reía
Desde que tu estas la gente ya me cae bien
Me pongo a escucharlos con mucha atención, tal vez es lo que de mi esperas amor.
Los sabores retoman ya su color
Mi estomago duele pero es de emoción
Ya no importan pasados, solo los presentes
donde espero con ansias que vuelvas un viernes.
Ahora en mis brazos sostengo el universo
"Tal vez algo bueno debí haber hecho"
- Diego Zavala
"Me pregunto, ¿te acordarás de mí?
Cuando te besen la piel sin hacer pausa en tus lunares y te recojas el cabello y no te besen el cuello o bajo la oreja.
Cuando no te hablen al oído, despacio, en susurro, y te digan lo hermosa que te ves.
Cuando te miren a los ojos y rompan el silencio, y las miradas no se hagan cómplice del sentimiento que desborda.
Cuando regales tus lunares y no se abracen a tu cintura.
¿Te acordarás de mí?...
Y yo... ¿Me olvidaré de ti?
Cuando despierte, después de soñarte y no me levante a escribir."
-León Cano-