Me duele el alma por dar todo, y no recibir nada a cambio solo las migajas que escoges darme
Me duele no ser correspondida por todo en cuanto te he dado, me duele no ser correspondida cuando es el momento en que más necesito de ti.
Me duele tanto pero tanto que he decido en muchos años ser mi prioridad y dejarte ir, porque siento que es el lugar que ya no necesitas ocupar por todo en cuanto tengo para dar y tú recibes sin las ganas de corresponder como debería ser.
















