Era jodidamente perfecto. Estaba allí parada frente a él, no paraba de mirarlo, moría de ganas por tirarme encima de él y besarlo. Solo podía imaginar el roce de nuestros labios, pero, tenía miedo. Tenía miedo de que el no me correspondiera, el estaba allí, justo en frente de mí sonriéndome tan dulcemente mientras en mi jodida mente moría de ganas de arrancarle la ropa… Sonare lanzada pero, realmente deseaba estar con el. No solo los hombres pueden desearnos, nosotras también podemos desearlos a ellos o no? Y allí estaba yo en una encrucijada, no sabia que hacer, si lanzarme sobre él o solo sonreir y esperar… Y fue entonces cuando decidí arriesgarme… Me acerque, mi corazón palpitaba rápidamente, lo tomé por el cuello mientras lentamente me acercaba a su hermoso rostros y fue entonces cuando lo bese. Nuestros labios se rozaban, mi piel se erizaba mientras que el me tomaba por la cintura y justo allí sonreí, el me miro tiernamente se acercó a mi oído y dijo:-Esperaba con ansias que lo hicieras-
Y fue justo allí donde entendí que no siempre hay que esperar que los hombres den el primer paso cuando uno también puede hacerlo, porque quizás ellos también esperan que nosotras los conquistemos a ellos...








