antenas de telefonia
Con perjuicio se hace referencia a los elementos externos objetivamente mensurables (de tipo físico o químico, por ejemplo) que ejercen una influencia sobre las personas tanto en el entorno urbano como en el laboral.
El perjuicio puede derivar en un daño para la salud.
Para que sea considerado un daño es necesario que su reproducción esté científicamente probada. También ha de probarse la existencia de una relación causa-consecuencia cuantificable entre el perjuicio y el daño y de un modelo explicativo a ser posible. La confirmación de un daño según criterios científicos es, por lo general, la condición previa para determinar valores límite legalmente obligatorios.
En caso de que existieran indicadores o sospechas de un posible daño, que todavía no han sido tratados intensivamente por los expertos, existe riesgo de daño para la salud. Este riesgo puede ser mayor para algunos grupos de personas, como niños, enfermos y personas sensibles, que para el resto de la . La valoración y la predisposición del riesgo personal, así como la toma de medidas preventivas para la disminución del riesgo dependen normalmente de las iniciativas de cada uno.
A continuación se describen algunos de los factores más importantes de los efectos biológicos de las ondas electromagnéticas antenas de telefonia, el correspondiente daño potencial y sus posibles riesgos para la salud.
Seguro que ha escuchado que no debe dormir con el móvil en la mesilla o no hablar mientras se carga. O que, incluso, produce cáncer. Que los científicos no se ponen de acuerdo. Que existe evidencia científica contradictoria que no permite concluir nada. Que las empresas de telefonía compran a los científicos.













