Mi nombre es Medivh, y hoy no vengo a contar una historia completa, sino a abrir una puerta.
Un adelanto.
Una muestra de una de las facciones más importantes del foro.
Tan solo un ejemplo… y una advertencia de lo que está por venir.
Sin embargo, antes de adentrarnos en la marea, surge una duda inevitable: el lenguaje visual que deseamos adoptar.
Amamos las armaduras del juego: sus formas imposibles, sus hombreras monumentales, su carácter icónico.
Pero sabemos que no todos las verán con los mismos ojos.
Para algunos serán épicas; para otros, excesivas.
Y esa tensión —entre lo legendario y lo verosímil— es una decisión que debemos afrontar desde ahora.
Entre todas las naciones de los hombres, se alza la isla-nación de Kul Tiras.
Nacida de simples colonos del reino de Gilneas, Kul Tiras no heredó un trono ni una corona.
Heredó el mar.
Hoy es la potencia naval indiscutible de Azeroth, dueña de una armada tan temida como legendaria, una flota que —hasta la fecha— jamás ha sido derrotada en batalla.
Sus nobles gobiernan como en cualquier nación humana, pero Kul Tiras no responde a reyes.
No se inclina ante monarcas.
No jura lealtad a ningún trono.
Su gobierno es conocido como el Almirantazgo.
Donde otros tienen un rey, Kul Tiras tiene un Lord Almirante.
Y desde hace generaciones, ese título pertenece a una sola casa: los Proudmoore.
Todas las casas tienen su lugar, su función, su poder…
pero todas, sin excepción, son vasallas leales de los Proudmoore.
Kul Tiras tampoco ha abrazado por completo la Luz Sagrada.
En su lugar, los hombres del mar veneran al Dios Ahogado.
Dicen que es él quien bendice sus travesías, quien guía a los barcos a puerto seguro y aparta los naufragios.
Nadie sabe si este dios es real.
Pero en Kul Tiras, los sacerdotes le rezan con la misma devoción con la que otros rezan a la Luz…
y el mar, hasta ahora, parece escucharles.
Los kultiranos —los hombres de los mares— llevan una vida insular, dura y disciplinada.
Comprendieron pronto que, tras ganar su independencia de Gilneas mediante la rebelión, necesitaban poder real para sobrevivir entre gigantes.
Su respuesta fue simple y brutalmente efectiva:
convirtieron las rutas comerciales del mundo en mares vigilados.
Fortalezas flotantes.
Navíos acorazados.
Puertos imposibles de sitiar.
Lordaeron tuvo flotas.
Stromgarde también.
Gilneas, incluso Stormwind, en su apogeo.
Pero nada —absolutamente nada— se compara con la armada de Kul Tiras.
Se dice que un solo navío kultirano vale tanto como cinco del continente.
Su madera es ligera y resistente.
Su ingeniería naval es impecable…
y sus secretos están guardados con sangre y acero.
Hoy, Kul Tiras es gobernada por Daelin Proudmoore de 40 anos,
Señor de Tiragarde y Lord Almirante de Kul Tiras.
Un verdadero lobo de mar.
Daelin nació tocado por el océano.
El mar y los barcos son su elemento natural.
Desde joven estudió táctica naval, estrategia, gobierno y guerra.
Y cuando le llegó el cargo, lo hizo demasiado pronto.
Pero el tiempo y el mar templaron su carácter.
Es un gobernante justo…
pero implacable.
Apegado a la ley.
A la disciplina absoluta.
Daelin no gobierna desde un escritorio en la fortaleza Proudmoore de Boralus.
Es un hombre de acción.
Ha limpiado los mares de piratas.
Ha cazado monstruos marinos.
Los bandidos del mar le temen: muchos terminaron colgados, otros pudriéndose en mazmorras.
Es, sin discusión, el mejor comandante naval de su generación.
Favorece tácticas agresivas.
Nunca espera.
Siempre actúa.
Su propio barco fue diseñado desde cero según sus especificaciones personales, hasta el más mínimo detalle.
Un monstruo acorazado, armado con múltiples cañones, tripulado por hombres elegidos a dedo por él mismo.
Y aun así…
Daelin Proudmoore es un hombre de familia.
Ama profundamente a su esposa, Katherine, su ancla en tierra firme.
Ama a sus hijos: Derek, Jaina y el pequeño Tandred.
Jaina, su hija predilecta, fue la prueba más dura de su vida.
Cuando descubrió que ella portaba la Marca, no dudó… aunque le costara el alma.
La ley no tiene excepciones.
Ni siquiera para los poderosos.
Todos los marcados debían ser entregados al Kirin Tor para su entrenamiento mágico.
Y Daelin cumplió la ley.
Como concesión especial, el Kirin Tor le permite visitarla en Dalaran.
Pero la distancia sigue pesando.
Desde siempre, Daelin ha sido aliado de Anduin Lothar
y mantiene una estrecha relación con Lordaeron.
Por ello acudirá al Consejo de los Cinco Reyes, convocado por el rey Terenas.
Y como es tradición, llevará consigo a su hijo mayor y primer oficial: Derek Proudmoore.
Derek tiene veinte años.
Y ya carga con el peso de un destino inevitable.
Desde su nacimiento, Daelin lo ha preparado para convertirse en el próximo Lord Almirante.
Ese es su futuro.
Ese es su deber.
Derek desea cumplirlo.
Desea ser digno.
Pero sabe que los pasos de su padre son demasiado grandes…
y aun así, anhela demostrarle cuánto vale.
Los barcos son poderosos, pero sin hombres no son nada.
En Kul Tiras, navegar es tan natural como respirar.
Todos son marineros.
Todos conocen el mar.
Y entre ellos se alza una fuerza temida: el Cuerpo de Marines de Kul Tiras.
Una infantería altamente entrenada para operaciones navales y terrestres.
Disciplinados.
Profesionales.
Letales.
Sus oficiales se forman en la academia creada por el propio Daelin Proudmoore, diseñada para producir a los mejores tripulantes de Azeroth.
Y entre los mejores… unos pocos elegidos.
La Guardia del Almirante.
Marines veteranos, seleccionados personalmente por el Lord Almirante.
Custodian su fortaleza.
Y cuando Daelin zarpa, navegan con él.
Sin excepción.
Kul Tiras, al igual que Gilneas, es una de las pocas naciones humanas que hace amplio uso de armas de fuego, gracias a diseños enanos cuidadosamente copiados y perfeccionados.
Porque en Kul Tiras, el futuro no se espera.
Se construye.
Con madera.
Con pólvora.
Y con acero.
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Bien, como habrán podido notar, se trata de un personaje canon de alta importancia para el foro.
Tanto Kul Tiras como Gilneas están inspiradas, a nivel conceptual y estético, en el Imperio Británico del siglo XVI, especialmente en lo que respecta a vestimentas, estructura naval y cultura, si nos ceñimos estrictamente al canon. Sin embargo, somos conscientes de que este enfoque no necesariamente será del gusto de todos, y que muchos podrían preferir una estética más realista y cruda, con una vibra estilo Game of Thrones.
Por esa razón, queremos pedirles su ayuda para definir el estilo visual definitivo del foro. Para facilitar esta decisión, hemos creado distintas versiones de Daelin y Derek, utilizando algunas herramientas visuales:
Por un lado, versiones fieles a su apariencia canónica.
Por otro, interpretaciones con una estética más GOT, manteniendo coherencia y seriedad visual.
Es importante aclarar que, independientemente del camino que se elija, siempre se mostrará el aspecto físico canónico del personaje, y se dará libertad para que cada quien utilice el PB que más se le asemeje dentro de lo posible.
Nos gustaría mucho contar con su feedback:
¿Prefieren que nos ciñamos estrictamente al canon visual, o que adoptemos una vibra más medieval-realista al estilo Game of Thrones?
A continuación, les dejamos algunas imágenes de las fuerzas navales de Kul Tiras en versión GOT como referencia.
Como siempre, seguimos trabajando en la medida de lo posible y agradecemos de corazón todo el apoyo, la opinión y la participación de la comunidad. Su voz es clave para dar forma a este proyecto.
Agradecemos al user HIVE que nos dio los modelos en 3D para poder darles vida segun el juego.