El domingo asusta, cuando viene la noche y estas sola asusta, angustia. Angustia porque la soledad se apodera de mi cabeza y no para, nada para, la madrugada es larga y únicamente estar deshecha me hace dormir.
La vulnerabilidad de las emociones en una noche como hoy no se pueden manejar.
Por eso respiro y si es lo que me toca lo asumo, pero no me ayuda a alivianar el nudo, solo resbala.









