Un mensaje en el que te digo que te echo de menos. Lo tengo guardado en el móvil. Entre los borradores de versos que ya ni corrijo porque apenas escribo. Puede que lo apuntara pensando que se me había ocurrido un genial juego de palabras en mitad de alguna borrachera de esas en las que no te apetece sonreír. ¿A quién escribes? Preguntaban los colegas. A nadie, les contestaba. Pero era mentira. Tengo un mensaje sin destinatario escrito entre los borradores del teléfono que dice: Te echo de menos. Y es a ti.
Y toda esa mierda de ESCANDAR ALGEET













