En la actualidad, las personas también retan a Dios, en medio del desconocimiento y la ignorancia. Dicen: si Dios existe, que haga tal o más cual cosa, si es real, que esto o lo otro suceda. No son capaces de comprender verdades, principios y propósitos divinos. Algunos decían a Jesús: baja de la cruz, para que creamos. El motivo principal de esa muerte no era que creyeran que Él era el Hijo de Dios, era traer salvación a la humanidad. Si Él hubiese respondido al ego, el propósito del Padre no se habría cumplido. Tú también tienes un propósito, dado por el Creador del Universo. Sigue el ejemplo de Jesús, capaz de cumplirlo resistiendo el yo, en función de la visión de Aquel cuya voluntad es perfecta y redunda en bien para los que le aman y obedecen. ¡El Señor te bendiga!