Gabriel y las bodas
Agosto va a ser mi Cuatro Bodas y Un Funeral. Ojalá y el funeral sea de uno de ustedes y no el mío.
Y la verdad es que ni me gustan las bodas. Creo que no hay fiesta más extraña. Todos tienen un mood raro. Plasticoso. Fake.
Y si te dejas arrastrar caes en lo mismo!! Ese moodfakeraroso es como contagioso!
Y el clima de deseo de bienestar. O sea, no digo que desearles lo bonito a la pareja sea fake. Pero luego siento de tantas veces que lo escuchas, ya parece irreal. Cagado. Fake.
Estoy seguro que la barra libre fue inventada en una boda, más como necesidad.
Las mujeres se preocupan de llevar a alguien perfecto como +1 a una boda a la que las invitan.
Para nosotros los hombres solo deben cumplir 3 requisitos:
Debe odiar bailar.
Debe ser una excelente conversadora.
Debe verse mejor que la novia.
Porque aunque una de las reglas/secreto es que ninguna de las invitadas se debe ver mejor que la novia, TODAS se quieren ver mejor que ella.
Especialmente sus mejores amigas. Esas arpías, harían lo que sea por verse mejor que la novia.
Creo que el 50% del odio que le tenemos los hombres a las bodas es por bailar. Es la fiesta/baile por excelencia. Cagante.
Ah!! Claro!! Y la bodas son las fiestas/desplume por excelencia!! DINERO PARA PUTAS TODO!!
Desde el estacionamiento. La zapatilla de la novia. La camisa del novio. El sobre. La mesa de regalos…
Verga. Si no tienen no se casen!!
Hijos de la pistola. Y además hacen sus bodas en una paradisiaca playa CUANDO TODOS PUTAS VIVIMOS EN EL DF!!
Te ponen el avión? No. El hotel? No.
Neta crees que me voy a gastar lo de mis vacaciones en tu boda? Está pendejo.
Ah, claro. Sin mencionar los Padrinos de todo.
De saleros, de pimenteros, de velo, de zapatillas, de misa, de sancho.
Por qué no piden Padrinos de Madre?
Madre es lo que más les falta!
Puta mi abuela y parió seis veces!! Y luego la comida!! No mamen!! No lo planean bien. Miren:
Se quieren ver bien de alto pedorraje dando de menú Pechugas de Angel en salsa de Unicornio y Sopa de Estrellas con ensalada de Diamantes.
No mamen. Por ponerse bien exquisitos dan unas raciones bien pinches. Y recuerden que sus invitados van a estar 6 horas bailando y tomando.
Tienen que dar algo proteínico. Calórico. Unas tortas de tamal. Una sopita de pasta de acá de estrellitas o de letras, para los cultos. Unos pescuezos de pollo rostizados con su Valentina de la que pica. Proteínas. Grasas. Pero no. Esperan que gastes un chingo y que te conformes con la pinche cena pinche. No está bien, amigos.
Ahí les va mi secreto, chatos: La mayoría de las mesas de regalo caducan dos meses después de la fiesta.
Coticen chido si se la pasaron bonito. Si los novios se veía como que van a durar. Si comieron rico. Y ya en base a eso, el regalo.
Porque pues, no está chido gastar en un juegazo de cubiertos rococó para que los culeros tarden 6 meses en mandarse a chingar a sus madres.
Bueno. Una de mis mejores amigas que el Twitter me dio, se casa. Y aunque debió haberse casado conmigo, encontró alguien mejor.
Así que, mi Vale, te deseo lo mejor. A ver si tu boda está más chida porque el novio es de importación.
Yo ya estuve casado!
El que llega a los treinta y muchos, sin casarse… con moto… cocinando… viviendo con un gato… ese es el que me apura. Tan puto. Pero tan guapo.













