Los vacíos que me llenan
Los vacíos que me llenan son aquellos que oculto tras puertas cerradas. Son los que disfrazo con una sonrisa, los que escondo con un "estoy bien", "no pasa nada", "a mí me da igual".
Palabras vacías y falsas. Flores secas sostenidas por una tierra húmeda, regada por lágrimas que no brotan.
Sin religión ni creencias de ningún tipo, salvo la certeza de que el dolor es el mejor profesor y de que las heridas no siempre son físicas. Existen cortadas que sangran sin manchar la alfombra, cicatrices invisibles que nadie ve y que, aun así, duelen.
También existen jardines en medio del desierto, sobreviviendo a medias gracias al rocío de la mañana. Tal vez yo sea uno de ellos: una vida que se aferra a permanecer, incluso cuando todo alrededor parece árido.













