Género: Romance, tragedia, drama, smut.
Inspiración: I Don’t Know….
Personajes: Matthew Calhoun y Joseph Cole.
Face claims: Logan Lerman o Dylan O’Brien, Alex Pettyfer o Hunter Parrish.
Notas: Matthew Calhoun/Logan Lerman/Dylan O’Brien. De preferencia, los que están marcados.
Matthew Calhoun siempre fue un chico bastante débil, desde pequeño era objeto de burlas por sus compañeros, quienes criticaban la delgada complexión del pelinegro en tiempos en los que ser robusto, significaba estar bien alimentado y ser un niño superior a los demás. Siempre destacó en cuestiones escolares, sin embargo jamás pudo lograr mucho debido a que su muy machista padre, estaba más que seguro que terminar una carrera universitaria era para “maricones” pues el Sr. Calhoun había servido en el ejército y creía que eso era el máximo esplendor que cualquier americano orgulloso debía anhelar.
Fue por ello que cuando sus dieciocho años cumplió, su padre decidió enlistarlo en el ejército sin preguntarle antes, pues a su ver, ese era el destino de todo Calhoun. Matthew jamás pudo reclamar antes, siempre fue alguien sumiso que dejaba que los demás decidieran por él, y cuando de entrar a la milicia se trató, aceptó con resignación ese especie de castigo que le daba la vida, sin aún saber que sería todo un regalo con el paso del tiempo.
Fue justo en el primer sector militar más conocido como el cuadrante A, encargado de preparar a los novatos para después estar listos para servir en la guerra que se desenvolvía en los países del eje, ya que eran los tiempos de la segunda guerra mundial y nadie ahí estaba a salvo, por lo que tenían que preparar a sus muchachos para después partir en honor a la patria. Fue ahí donde conoció al Teniente Cole, un hombre tan solo un poco mayor que él, a quien regresaron de la guerra a pesar de sus muy conocidas habilidades, pues sería de mayor ayuda entrenando a un grupo de novatos, para después guiarlos en aquellos terribles campos minados.
El Teniente Cole era un hombre de temerse, pues solía ser agresivo hasta con quien no lo merecía y jamás tenía piedad de nadie, por lo que el respeto que ahí le tenían, se lo había ganado por sus propios méritos, con mucha sangre y sudor de por medio, y el puesto que le habían asignado era poco para lo que ese fornido chico podía dar, sin embargo, los puestos ahí dependían de la edad, pues ésta era considerada experiencia, así que debía alegrarle ya el simple hecho de ser teniente a sus escasos veintidós años.
Cuando Cole conoció a Matthew, quedó más que prendado con la belleza del muchacho, pues había que saberse que el “temible teniente” era un homosexual en el clóset, aún en la lucha por poder enamorarse de una mujer y así olvidar la terrible “anormalidad” que él creía tener. Al sentirse tan atraído por este jovencito, decidió desquitar su impotencia sobre él, poniéndole los trabajos más duros, castigos intensos, y tratándolo peor que a un animal, sin embargo, Matthew jamás parecía quejarse, a pesar de derramar más de una lágrima con el intenso trabajo, razón que distrajo un poco a Cole, quien comenzó a arrepentirse de sus actos y a tratarlo más como a un asistente que como cualquier otra cosa. Sin embargo, aquello solo hizo que el teniente sintiera más deseo por el muchacho, insinuándosele más de una vez cuando estaban solos y sobre pasándose un poco con los apretones y miradas en la ducha que todos los militares debían compartir. A pesar de que Matthew no era homosexual, se sintió atraído por su teniente, pero al ser tan tímido, inocente y despistado como para notar que él sentía lo mismo, el silencio se convertiría en su mejor aliado.