Que todo lo bueno que desees, llegue a tu vida!
Todas las personas sabemos lo que significa agradecer, una de las enseñanzas básicas de nuestros padres fue decir ¨gracias¨, reconocíamos los ojos de vergüenza cuando alguna vez llegamos de visita a alguna casa y nos dieron algo y olvidamos decir ¨muchas gracias¨, de inmediato venía la intervención de mamá ¨como se dice?¨ja ja ja
Pero creo que por lo menos yo, hasta hace unos años aprendí el poder que tiene el agradecer; solía ser una persona que mas bien se quejaba constantemente, y esto se convirtió en una venda que no me dejaba ver todas aquellas otras cosas que SI tenía y que no reconocía como bendiciones o cosas positivas, la falta de agradecimiento te nubla la mente y la visión de la vida.
Lamentablemente esto es un comportamiento muy humano, y seamos honestos, siempre nos sobra quien nos dé la razón y más bien nos ayude a alimentar la queja, los comentarios negativos y la falta de fe en que las situaciones si pueden salir bien. Podemos pasar horas de horas comentando sobre lo tedioso que es nuestro trabajo, lo difícil que es, lo imperfecto que es mi jefe, las cosas malas que tiene compañía para la que laboro, cuánto nos cuesta criar a nuestros hijos y los tantos defectos que tienen, hablamos de lo que nos falta, de los defectos de nuestra pareja, de nuestros padres, son tantos los temas de conversación que tenemos para desarrollar negativamente que se nos olvida ver en realidad lo que si es positivo.
Pero les voy a contar un secreto que a mi me ha ayudado para ver grandes cambios en mi vida, y además les cuento que esto es una lucha diaria porque uno no cambia de la noche a la mañana y menos se queda grabado en esa sintonía automáticamente; sino que es un trabajo diario.
Ese gran secreto es simplemente, agradecer, es solo despertar y decir ¨gracias por que hoy es un nuevo comienzo, porque estoy sano, porque me desperté en una cama calientita debajo de un techo y no en la calle¨, nos parecerá tonto, pero solo el hecho de decirle a Dios, gracias, ya estas derramando bendiciones futuras en tu vida y la de los tuyos.
Pero el secreto no es solo agradecer por lo que tengo hoy, sino también aprender a declarar agradeciendo lo que aún no llega a tu vida pero que con Fe sabes que va a llegar.
Si trabajas en ventas como yo, comienza agradeciendo por esos negocios que vas a lograr cerrar desde que inicias el mes, y cada lunes agradece por esa semana tan exitosa que vas a tener; aún si la anterior no fue la mejor, agradece por esos hijos obedientes, por tu esposo y esos cambios que Dios va a hacer en su vida, agradece por el plato de comida que hoy tienes y porque sabes que no te va a faltar sustento; agradece las bendiciones que vas a recibir aún cuando no sepas cuales serán y cuando se darán.
Yo comencé a hacer esto hace unos años, y una vez inclusive lo apunté, un año después limpiando mi closet, encontré ese cuaderno y el 90% de las cosas ya Dios me las había concedido, solo pude sentarme a llorar de felicidad y dar gracias infinitas a Dios por chinearme tanto.
Comencé a agradecer por el esposo que Dios tenía para mi, planee dejar ciertas cosas para cuando el llegara a mi vida y hoy las estoy viendo realizadas, agradecía su personalidad y todo lo que deseaba que mi pareja tuviera, y cuando le conocí iba reconociendo cada una de ellas en su personalidad.
Hoy les quise compartir esto, porque estamos viviendo una etapa difícil con una pandemia mundial que nos ha golpeado a todos de diferentes maneras, pero desde el primer día comencé a agradecer a Dios por cada día que he despertado y tanto yo como mi familia, estamos a salvo, y he agradecido por las bendiciones que vendrán después de todo esto; pero sobre todas las cosas he visto como Dios nos ha guardado, cuidado y bendecido en medio de esta etapa.
Siempre he dicho y seguiré diciendo, que no me puedo quedar sin compartir tantas cosas buenas que me han pasado solo para mi, quisiera que todos entendiéramos cuan importante es ir haciendo pequeños cambios en nuestras vidas que nos darán grandes resultados y harán que todo lo que viviste en el pasado haya valido la pena para que hoy seas y estés en un mejor lugar.
Es Dios, el único que puede provocar milagros en tu vida y en la de los tuyos, pero también nosotros debemos poner esa disposición del corazón para que El pueda hacer la obra.







