En las noches suelo pensar lo fácil que fue abrir mi corazón sin miedo y amarte.
No se si fueron las miles de madrugadas en vela deseando que alguien como tú llegara a mi vida, o simplemente el sentirte cerca y saber que mi corazón ya te pertenecía.
Solo estoy consiente que te esperaba desde antes de tenerte, mi alma ya era tuya; quiero creer que estábamos destinadas a ser.










