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𓂃 ⋆ . ˚ THEODORE 'TEDDY' NAKAMURA › él/suyo, veintidós, actualmente reside en bellemaris y es mécanico automotriz. skeleton once, the dealer.
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" nunca me lo voy a perdonar. " herirlo a él, por supuesto, porque ella sabrá lidiar con propias, porque siempre considerará que las merece, siempre se asegurará de que sangren más de la cuenta, no le importa, pero cuando es él quien se ve afectado podría volverse loca, un deseo de arrancarse por completo el corazón sí eso sirviera para demostrarle lo mucho que le quiere, lo mucho que no puede evitar acercarse aunque sepa que aquello tal vez empeora las heridas, porque sí el amor te hace egoísta, sabe perfectamente que está sufriendo sus estragos. " ya lo sé, soy... soy la clase de persona qué únicamente aprendió a relacionarse así y yo... no pretendo que lo aceptes y no pretendo ser así por siempre porque teddy, de verdad quiero cambiar cuando estoy contigo. " porque él no la mira como sí quisiese devorarla, como sí solamente buscase aquel físico de ella, y por un momento le confunde y se siente indeseable, pero luego le dice esas cosas, la mira de una forma particular y se desarma, por completo. asiente, porque no quiere hacer promesas, no quiere vacíos, pero sabe que puede hacerlo, que está completamente enamorada de él aunque no lo diga en voz alta, que lo extraña a cada segundo que no lo tiene cerca y que entumecer ese deseo con alguien más no basta, se vuelve débil y miserable. presiona los costados ajenos con los muslos, falanges se enredan en hebras obscuras cuando lo mira a los ojos. " no te estoy pidiendo nada en este momento, no quiero que me prometas nada. " niega suavemente con la cabeza, acerca los labios a la curva del cuello, porque le da vergüenza que la mire llorar, porque solamente quiere quedarse así con él, tenerlo cerca y volver a memorizar lo que se siente por sí no vuelve a suceder. " solo quiero tenerte cerca un momento más. " confiesa, desliza los labios por la mandíbula, le besa la comisura de la boca. " no te voy a pedir que me elijas, solo quiero que me beses. " y nunca se había visto a sí misma rogando por aquello, pero esta ahí, sin poder evitarlo. " ¿puedes hacer eso, teddy? por favor. "
suspira despacio, es difícil lidiar con situación cuando sienna pronuncia todo aquello que deseaba escuchar y sin embargo sigue existiendo resistencia a creerle, porque no sabe si puede soportar otra decepción por parte de ella. todavía recuerda leer el mensaje de texto de tilly, la incapacidad de creerle, el vacío que se formó cuando entendió que ella no bromearía con algo así. la quiere, de una forma que sigue sin comprender del todo y aún así tiene miedo, siempre ha preferido evitar antes que lamentar, y nunca ha querido que algo funcione tanto como lo que sucede entre ambos. “ no quiero que cambies por mí. ” opina en voz baja, porque se había enamorado de ella tal y como era, incluso con cualidades que eventualmente habían terminado por herirlo. “ si lo haces que sea por ti, sienna, porque te mereces algo mejor. ” y tampoco está diciendo que él lo sea, pero piensa que al menos se merece algo mejor que alguien como renato, que se había jactado de encuentro como si fuese trofeo y no algo que atesorar. otorga caricias que buscan ser reconfortantes casi sin darse cuenta, diesta recorriendo su espalda en vaivén que busca consolarla cuando sabe que es lo único que puede ofrecer en ese momento. piensa que, incluso con todo el enojo y rabia que sintió al enterarse, nunca podría negarse a tenerla cerca, nunca podría alzarle la voz o desechar por completo sus avances porque siempre existiría una debilidad que sólo sentía con ella. escucha petición y reconoce de inmediato que negarse ni siquiera es una opción, y realmente desearía ser más fuerte pero no lo es. asiente apenas, rindiéndose frente a deseos, bloqueando cualquier pensamiento interno que intenta argumentar que es una mala idea cuando finalmente alza mentón y la besa, de forma pausada en un principio, aunque desesperación no tarda por ingresar a través de grietas y se mueve con más fuerza, la sostiene de la nuca mientras que profundiza el beso. “ ¿qué tengo que hacer para no perderte, sienna? ” cuestiona con cierta angustia, sosteniendo su rostro mientras busca respuestas en facciones, porque constantemente siente que contraria se le escapa de entre las manos. “ ¿tengo que ser más como renato, o los demás? explícame. ”
Ha estado en casa de Teddy y podría casi jurar que en realidad es mas insegura que el resto, al menos en la casa de los Graves podría estar protegido por su padre que es el Sheriff, o incluso Jason haría lo que sea por cuidarlo. "Está el cuarto de invitados, o siempre puedes dormir en mi cuarto aunque tendrás que compartir con Sailor" intenta bromear, "el gato ya declaró mi cama como suya así que también está eso." El mismo gato que Zuralie nombró a pesar de que no tenía las intenciones de adoptarlo, el felino siempre encuentra maneras de entrar. "Está..." no puede decir que bien, no en realidad "es mucho más fuerte de lo que puedo darle crédito" admite, hasta él está sorprendido de la fortaleza de la señora Sun, quien sigue apoyando a todos en el pueblo a pesar de su propio dolor. "He intentado ayudarla, papá también, pero la he escuchado llorar," cosa que no debe ser de extrañar, pero se le retuerce el estómago de culpa al escucharla lamentarse en un idioma desconocido "no se que mas hacer" le molesta sentirse tan impotente.
sonrisa débil se instala en su expresión al escucharlo, comprende que invitación nace de preocupación genuina y aprecia inmensamente el gesto. “ no me gustaría quitarle el puesto al gato. ” se permite bromear, sin embargo se permite un momento para considerar propuesta, porque es cierto que hay noches en las que conciliar el sueño se vuelve tarea imposible cuando no deja de revvir cada uno de sus encuentros con el buzo. el humor se esfuma de inmediato cuando conversación adopta una nueva dirección, detesta saber que figura que siempre se había mostrado tan amable y acogedora con él estaba pasando por un mal momento y nadie podía hacer nada al respecto. “ ¿tampoco hay noticias de...? ” mickey, aunque no se atreve a finalizar la oración. “ estoy seguro de que aprecia el esfuerzo. ” intenta consolar, ofreciendo pequeña palmadita en su hombro. “ no hay mucho que se pueda hacer en estas situaciones. ” entiende el sentimiento, el diagnóstico de su padre también se había sentido como sentencia.
se queda en silencio por unos segundos intentando pensar en alguna broma para ofrecer como respuesta. cuando no lo logra, simplemente asiente un par de veces. "así es." está completamente de más su respuesta, parece que no sabe como comportarse. "hace unos días. después de que me enteré de..." se interrumpe a si misma, no cree que sea necesario terminar la oración. "¿quieres salir de aquí?" quiere seguir hablando con él, pero duda que el interior de la capilla sea el mejor lugar para hacerlo.
comprende repentinamente cuál ha sido su motivación para volver y todas las preguntas se deshacen en su lengua, no necesita indagar de más en tema que ha logrado afectar a casi todo el pueblo. “ sí, buena idea. ” acepta de inmediato, rebusca entre bolsillos llaves de su nuevo vehículo y las sacude apenas. “ no te puedo ofrecer un viaje en bici esta vez, ” prologa con cierto humor porque parecía ser patrón en encuentros previos. “ pero sí puedo ofrecerte un viaje en camioneta. ”
Hacía viento y los días en Bellemaris han sido últimamente lluviosos. Gus se escondía bajo las únicas prendas negras que posee, una camiseta de Amazon Basics y una chaqueta rompevientos que le robó a Taylor de su armario. “¿Qué? Pero si dan café gratis.” La broma pudo haber ido mucho más lejos, pero por una vez en la vida, August se pone un límite. La verdad es que igual se siente algo desanimado, obvias las circunstancias. “El primer funeral que fui en mi vida fue el de Radley. Luego el de la profesora Hermanutz. Luego acá. Así que supongo que si hacemos un recuento general, estamos todos bajo la misma lupa.”
recibe el comentario con resoplido que refleja humor, aunque es un tanto forzado debido al ambiente. “ la mejor parte siempre son los bocadillos. ” opina, sólo con el objetivo de seguirle el juego. guarda ambas manos en sus bolsillos y juguetea con el encendedor que tiene dentro, sin intenciones reales de fumar. “ yo he asistido a un par más, ” comparte información de forma casual. “ y siempre son igual de deprimentes. ” sin embargo no niega que el actual parecía tener una capa añadida de pesadez, porque todos eran conscientes de que ambas víctimas eran demasiado jóvenes para morir tan pronto.
“¿y mantenerme lejos de los problemas? ¿acaso no me conoces?” si bien lo que dice no es mentira, sabe muy bien que en ese momento las cosas son distintas, que no hay travesura de por medio, más no por eso vuelve menos cierta la idea. “mi gente está aquí, teo… nunca los dejaría.” la manera en la cual miradas se encuentran, pardos fundiéndose en ajenos, pareciera confesar que él es parte, que tampoco sería capaz de simplemente dejarlo ; la idea aterra, moviliza, por eso quizás se hunde en un beso impulsivo, ansioso y efímero, diciendo algo que en palabras no puede. hombros se elevan apenas en respuesta a interrogante, ya que si debe ser honesta, no existe motivo real para la disculpa. no lo siente, no se arrepiente, de hecho volvería a hacerlo una y otra vez sin cuestionarlo —porque eso es algo que le sorprende cada vez que se acerca a él, lo sencillo que resulta, lo natural que parece para su cuerpo y alma tenerlo cerca y quererlo aún más. por ello, sonrisita tironea apenas, complicidad que pareciera encerrarlos por un momento en una burbuja de la cual no tiene intenciones de escapar y, cuando lo escucha, es consciente de que él tampoco quiere hacerlo. se enreda en su brazos sin dificultad alguna, vaivén de labios le roba el aliento y pareciera no poder recuperarlo si no es con él ; segundos en los cuales contacto se prolonga son aprovechados por dígitos que serpentean hasta acomodarse a los costados de su cuello, se hunden apenas en contacto con la piel dejando en evidencia lo mucho que disfruta la cercanía y lo poco que desea separarse incluso cuando se vuelve necesario. ese último contacto le toma por sorpresa, dulzura destella en sonrisita traicionera, que deja marca sobre mejillas al teñirse de rosado color. “espero que el camino no sea largo…” se apropia de misma referencia que él utilizó anteriormente para referirse a tareas previas a abandonar el taller. “ —sino quizás tenga que acompañarte.” punta de la lengua humedece labio inferior, siente allí el fantasma de ajenos, una calidez aún latente que busca sopesar al momento en que incisivos se clavan justo allí. palabras delatan, declaran casi por accidente lo mucho que desea tenerlo cerca, más no hay arrepentimiento alguno, no cuando se trata de theodore.
“ te conozco. ” concede, quizás no tanto como le gustaría pero lo suficiente para saber que lo que dice es cierto. vínculo no siempre fue profundo pero siempre existió, porque ambos orbitaban los mismos grupos de personas y supone que encuentro siempre fue inevitable. “ aunque preferiría que te mantuvieras alejada de los problemas. ” en especial en tiempos como aquellos, donde todo era tan incierto. le gustaría que mila fuese el tipo de persona que corría lejos de los problemas en vez de alguien que los enfrentaba de cabeza. comprende a qué se refiere y por lo mismo no protesta, nunca podría juzgar el cariño que sentía por el resto o considerar que no era motivación suficiente para quedarse. él lo entendía también, habían personas que no se atrevería a dejar atrás. considera que es fácil perderse en ella, permitir que otras preocupaciones se desvanezcan y pretender que nada más importa, sólo ellos. es consciente de que tendrá que enfrentar realidad en algún momento, piensa en que jason seguramente no estará feliz de escuchar sobre conexión cuando mila siempre fue otro amigo más para él, pero también piensa que no tiene sentido enfrascarse en asuntos que no tienen peso real, en especial en un momento así donde el mañana no está asegurado. sonríe de forma ladeada al escucharla, no detesta la idea incluso cuando interlocutora parece proponerla como una simple broma. “ ¿quieres venir? puedo hacerte un tour del lugar. ” no tarda en ofrecer, sosteniéndola de la cintura y rehusándose a separarse hasta que no sea absolutamente necesario. “ aunque tengo que advertir que no es extremadamente interesante... ” en su mayoría encontrarían chatarra y piezas de vehículos que comenzaban a acumularse, pero quizás mila lo consideraba interesante.
concede un asentimiento breve cuando, en pocas palabras, contrario admite que también pasa por lo mismo. no es sorpresa, de todas formas; todos están bajo la misma situación y sabe muy bien que nada de esto les pertenece solo a ellos. pero es difícil desprenderse de sus propios pensamientos, de la misma ansiedad y del duelo que atraviesan. por eso agradece la distracción: centrarse en cosas tan vanales le hace recordar las palabras de paloma “necesitas distraerte” al menos ese había sido el motivo por el que decidió salir a tomar aire fresco. ' honestamente, lo respeto. ' musita, la comisura de los labios torciéndose en una media sonrisa que busca funcionar como tregua y aliviar un poco la tensión en el ambiente. su transporte principal en boston era una bicicleta, en el pueblo solo buscaba reconectar con la nostalgia de años atrás cuando solía movilizarse en su patineta de un lado a otro. ' eh… en ese caso, sí es mejor que no. ' se encoge de hombros, ligero, casi como si hubiera recuperado por un segundo algo de normalidad. entonces, señala con el mentón sus brazos. ' ¿estás mejor? '
“ como nuevo. ” ironiza un poco, y mueve un tanto el brazo para demostrarlo. después de pasar semanas con un cabestrillo restringiendo movimientos, no tenía muchas ganas de arriesgarse a volver a perderlo. “ y creo que ya aprendí mi lección: no intentar protegerme con el brazo si alguien intenta enterrarme un gancho. ” continúa, percatándose tal vez demasiado tarde de que broma es de mal gusto. al menos él había salido vivo del encuentro, dañado pero entero, y ya existían dos personas que no podían decir lo mismo. seguía siendo información que carecía completamente de sentido, como si existiera una disonancia entre la realidad y lo que decía su sentido común. se suponía que las personas jovenes y saludables no morían así, de forma repentina, a manos de un psicópata que se hacía llamar el buzo y se paseaba con un gancho. era ridículo, ¿no? “ lo siento, no deberíamos hablar de eso. ” descarta, permitiendo que suspiro se escape de entre labios. “ pero no se me ocurre qué más contarte. ” confiesa.
‘ a mi me gusta creer que existe, siempre he encontrado consuelo en que hay alguien que nos cuida. ’ aunque ahora es pensamiento sombrío, sentimiento de abandono, porque hay gente muriendo y hay miedo en todos lados, porque la tristeza se vuelve el pecado más grande y aún así las plegarias parecen caer en oídos rotos, en una ignorancia marcada por quien ha dado la espalda. ‘ aunque creer y estar en esta posición ahora... hace que todo se sienta demasiado solitario, me parte el corazón. ’ empatía se derrama, sangra, retuerce las entrañas y por un momento siente crispar falanges contra el lomo del libro así que hace una liberación débil del agarre, una caricia suave en la que puede perdonarse a sí misma antes de parpadear un par de veces. escucha aquello, entonces, con cuidado, como sí mentón pesase lo desvía para mirarlo, para que labios hagan un arco, un cuidado movimiento de dolencia prevaleciente en el hecho de que palabras ajenas lastimaron más de la cuenta porque vinieron de él, porque había esperado quizá comprensión y consuelo, se había encontrado con ira y duelo, pero lo que más le duele es no poder odiarle, no poder enojarse de manera genuina. ‘ tenías razón, cuando me dijiste eso, yo... siempre he tenido miedo de que la gente me abandone y siempre he creído que las heridas pueden curarse sí quieres suficiente a las personas. ’ lo mira, genuinamente, con labios levemente abiertos, con un temblor entre el labio inferior y las pupilas que se empapan, las mejillas que alzan la tonalidad y entonces hay una risa mezclada con suspiro. ‘ pero ya sé lo que piensas de mi, y está bien. ’ es patética, y es estúpida, lo sabe de sobra. ‘ pero me duele que seas tú quien también me vea así porque teddy... ’ está ahí, con la garganta entumecida, con el desvío de mirada hasta que se fija en las rodillas expuestas, en el movimiento nervioso de vestido de algodón. ‘ me gustabas, de verdad. ’ antes de enamorarse de renato y antes de que él se enamorara de sienna, cuando comenzaron a hablar, cuando pasaba tardes en el taller. ‘ y ahora verte duele, un poquito. ’
“ es una forma linda de verlo, ” considera que propia perspectiva siempre estuvo muy desenfocada, porque no lograba pensarlo de esa forma. “ a mí me aterraba que hubiera alguien viendo lo que hacía todo el tiempo. ” era una carga demasiado pesada, en especial para un niño que pasaba la mayoría de su tiempo solo. quizás, si hubiese tenido hermanos habría sido una historia distinta, pero lamentablemente infancia fue más bien solitaria. después, en la adolescencia, terminó de convencerse de que no podía existir un dios si estaba dispuesto a que personas como su padre sufrieran de esa forma. ahora no estaba tan seguro de qué opina de todo aquel asunto. “ no. ” niega de inmediato, con cierta frustración. “ por supuesto que no pienso así de ti, ¿está bien? es sólo que—estaba enojado, y me desquité contigo porque eres quién estaba más cerca y no lo merecías. ” ella era probablemente la única en toda la situación que no se lo merecía y al mismo tiempo la única que parecía lidiar con las consecuencias de forma correcta. quiere seguir protestando sus palabras, sin embargo cierra la boca al escuchar lo último. la observa con desconcierto, casi como si le hubiera crecido una segunda cabeza o un tercer brazo y no comprende, no le hace ningún sentido línea temporal que ella dibuja. “ tilly, ¿qué—? ¿por qué no me lo dijiste? ” información es totalmente devastadora cuando piensa en cómo las cosas podrían ser distintas si tan sólo lo hubiera sabido. quiere hacer mil cosas pero termina quedándose quieto en su lugar, sintiéndose tanto inútil como impotente porque sabe que ya no hay nada qué ninguno pueda hacer al respecto. “ si lo hubiera sabido, yo... ” sinfín de posibilidades se despliegan frente a él y sin embargo es incapaz de predecir cómo habrían terminado las cosas. “ quizás ahora sería todo distinto. ” ofrece, pero también parece haber eco en palabras que susurra: o tal vez todo sería igual. ya no importaba de cualquier forma, porque nunca lo sabrían.
Jason ofrece un vaso de agua a @nakavmura
"Estoy cansado de los funerales" deja el vasito de agua frente a Teddy y toma asiento en la silla a su lado, un largo suspiro escapa de sus labios, no son los funerales lo que le tienen cansado exactamente, sino toda esa situación: el miedo constante, el no saber quién será la siguiente víctima, la incertidumbre es el peor de los miedos. "¿Es segura tu casa, bro? Sabes puedes quedarte con nosotros."
no logra suprimir mohín al escucharlo, desde el funeral de su padre que se había rehusado a asistir a otro, guiado por la aversión a aquellos malos recuerdos. aún así, entendía que no podía fallarle a zuralie o cassie, y por lo mismo se encontraba ahí. “ igual de segura que el resto. ” opina, estaba seguro que el buzo se las ingeniaría para ingresar a cualquier lugar sin importar las circunstancias. comisuras se alzan un poco con la sugerencia, de inmediato piensa que mickey detestaría verlo bajo el mismo techo y la idea lo hace querer negarse. “ quizás más adelante. ” ofrece en cambio, lo observa de soslayo por un momento. “ ¿cómo está rose? ”
✏️ @nakavmura sent : Un rostro que se gira apenas para confirmar que aún lo miran.
Voltea a un lado, luego al otro, pero no encuentra nada. Tal vez esto sea su imaginación, pero le parece que Teddy está buscando una forma de salir de en medio. Lo entiende, él también está aturdido, no quiere saber nada más de funerales en lo que resta de su vida si es posible. Espera a que conecten miradas otra vez para hacer un ademán con el cuello apuntando a la puerta, invitándolo a que se vayan un momento.
reconoce de inmediato intenciones ajenas y siente una corriente de alivio recorrerlo, se limita a asentir de forma disimulada antes de escabullirse entre multitud de cuerpos que se encuentran dentro de la capilla. el aire libre inmediatamente ayuda para hacerlo sentir mejor, y suspira antes de voltearse para enfrentar a gus. “ odio los funerales. ” opina, porque le recuerdan a lo sucedido con su padre y a un momento de su vida que preferiría olvidar. “ ¿tú no? ”
" sí yo hubiera sabido que buscaba joderte, jamás me habría acostado con él. " sinceridad es abrupta, porque claro, pensó que no existiría correlación, que sería un polvo y ya, esa necesidad de sacar algo del sistema como sí desintoxicarse fuese mandatorio y entonces, fracasó, por supuesto, porque es al final del día una herida que deja en pecho ajeno, que ahora no parece mirarla de la misma manera. " no tienes qué perdonarme, no merezco que me perdones. " la aclaración es rápida, simple en ese momento porque lo mucho que quiere a theodore nakamura podría costarle la vida entera, no le importaría, en lo absoluto. " pero quiero que sepas que no haría nada para hacerte daño, solamente... tengo miedo, tengo miedo de nunca haber querido a alguien como te quiero a ti, maldición teddy, es que me quedaría en este maldito pueblo solamente sí tú me lo pidieras. " quiere ser mejor para él, por él, quiere valer la pena, genuinamente, dejar de ceder ante los impulsos, dejar de creer que es ahí donde tiene la mano ganadora porque lo único que ha logrado es perder, no ha dejado de perder desde que lo conoce y le importaría, sí no fuese él y si no diera tanto miedo lo sencillo que es dejarse vencer en momentos así. la mención de mila es primera vez que siente celos, que estos le recorren todo el cuerpo, que parecen succionar lo que le queda de entereza y suelta el vaso, es un impulso, porque le toma de la mandíbula, porque se acerca hasta que los costados de las rodillas rozan muslo ajeno, porque quiere tenerle cerca, porque ha pasado suficiente sufriendo la distancia. " nunca me voy a aburrir de ti, estás en todos lados. " tensa la mandíbula, afloja cuando lo ve a los ojos. " ¿sabes lo qué se siente saber que ella es mejor opción para ti pero querer pedirte que me escojas? " la tensión en la mandíbula vibra, se siente hasta el fondo del pecho. " no sé como no hacerlo. " siente el escozor en lagrimales, siente todo empapando las mejillas pero no se atreve a mirarlo otra vez. " te extraño, extraño estar contigo. " es ruin, es bajo, pero lo tiene cerca, tanto que reconoce calor de anatomía, loción que se siente tan familiar.
ya es un poco tarde para eso, piensa, sin embargo no lo dice porque nunca ha sido innecesariamente cruel. desearía poder encantarse con aquella versión de la realidad donde encuentro no era una bofetada en el rostro sino un simple desliz, pero cada vez que recordaba detalles había una sensación incómoda que se acomodaba contra costillas y volvía imposible la tarea de superar. “ sienna, dices eso pero... ya lo hiciste. ” el daño estaba hecho quisieran aceptarlo o no. tensa la mandíbula al escucharla porque es precisamente lo que hace algunas semanas habría incendiado su interior con felicidad y en ese momento hay sólo una sensación de vacío, alerta de que todo estaba mal y no existía forma de arreglarlo. “ siempre es lo mismo, me dices que me quieres y que nunca te has sentido así con nadie más y luego me entero que te estás follando a alguien más. ” evidencia, se trata de patrón que lleva repitiéndose incluso antes de que las cosas se volvieran más serias entre ambos. “ no quiero que me lo digas, quiero que me lo demuestres. ” y era tal vez ahí donde existía desconexión mayor, precisamente la raíz de todos los problemas. lo que sucede a continuación pasa demasiado rápido como para recibir una reacción consciente, palmas pasan a apoyarse contra caderas ajenas antes de que pueda perder el equilibrio, y aunque debería sentir aversión frente a cercanía es todo lo contrario. también la extraña, de una forma que no pensó que sería posible porque se había acostumbrado a soledad y sin embargo sienna había llegado a demostrarle que no siempre era mejor estar solo. “ sienna... ” hay cierta angustia tras su nombre, le gustaría poder pedirle que se detenga porque se reconoce débil, incapaz de negarse a deseos opuestos cuando se muestra tan afectada. “ yo también te extraño. ” confiesa, no aguanta las ganas de sostener su rostro con diestra y limpiar las lágrimas con cuidado, permitiéndose un momento para contemplar facciones con suavidad. “ pero ahora mismo no tengo nada claro. ” advierte, porque no le haría promesas vacías, necesitaba ordenar pensamientos primero y aquel no era el momento para hacerlo.
movimiento provoca tensión diminuta bajo piel, esa que nace cuando alguien se acerca y cuerpo aún no recuerda diferenciar consuelo de peligro. pero mano en espalda ( cálida, estable, paciente ) no asusta. desarma distinto. expande dolor que ya estaba, pero lo vuelve tangible, menos fantasmal. menuda exhala hondo, aire que sale como si llevara días atrapado entre costillas. mirada se desliza hacia prenda sobre hombros, vuelve a perfil masculino apenas un segundo, y pestañea lento, quien intenta enfocar desde fondo de pozo. pregunta cae con peso propio. qué puede hacer. qué puede hacer él. qué podría hacer cualquiera. carnoso inferior tiembla. falanges se aferran al abrigo, no por frío, sino por miedo a dejar ir algo que no duele en exceso. ‘ ——nada. ’ al inicio sale así, seca no por falta de afecto, sino porque voz está hecha trizas. respira hondo, intenta corregir, suavizar arista que no buscaba clavarse. ‘ solo quiero que vuelva... ’ admite entonces, sinceridad que se derrama torpe, desnuda, entre escombros de algo que se siente irreparable. perfil se inclina un poco hacia él, hombro apenas rozando costado masculino, contacto tan leve que podría confundirse con temblor. pero está ahí. y no se aleja. ‘ háblame. no me dejes pensar. ’
suspira y aprieta un poco más el agarre contra ella, la atrae como si abrazo fuese única forma de comunicarle que está ahí para ella. entiende demasiado bien lo que debe estar pasando por su cabeza, y por lo mismo es fácil no tomarse nada personal, permitirle su espacio para sentir todas las distintas aristas del duelo. “ lo sé. ” promete, recuerda lo que se siente no entender cómo alguien podía simplemente dejar de existir, así, sin más, sin previo aviso. sabe también que la única forma de lidiar con el dolor es sintiéndolo, conocimiento que parece casi castigo porque desearía poder proteger a natalia de aquello. “ cuando sucedió lo de mi papá pensé que me estaba volviendo loco. ” comienza, no sabe por qué escoge aquello precisamente pero espera que anécdota sea suficiente para ayudarla. “ a veces llegaba después del trabajo y le hablaba, aunque sabía que fisícamente no estaba ahí, pero me convencí de que de alguna forma me escuchaba. ” eventualmente dejó de hacerlo, quizás porque duelo fue perdiendo fuerza hasta que se volvió en cicatriz que siempre estaba ahí, pero no siempre dolía. “ sé que es difícil soltar, pero eventualmente los recuerdos dejan de sentirse como un castigo y comienzan a sentirse como algo que atesorar. ” promete.
“somos dos.” al menos, no en ese momento. es cierto que supo abandonar bellemaris, supo regresar a su país para encontrarse con sus raíces, para nutrirse una vez más de todo aquello que tenía que ver con su esencia ; sin embargo, había algo de la suavidad de la arena y el aroma de la sal que añoraba cuando estaba lejos, al igual que distintas almas con las que se reencontraba cuando pies conectaban con tierra de bellemaris. asiente apenitas ante corrección sobre tipo de vehículo y con ello también muestra entendimiento ante lo mencionado, porque al parecer quien ( o quienes ) les atacó aquella noche, pensó en todos los posibles detalles, en cómo podía salirse con la suya sin inconvenientes de por medio. y vaya si lo hizo. ante el recuerdo, una nueva oleada de angustia se acomoda en el pecho y palabras masculinas parecieran llegar justo a tiempo para aliviar la sensación, incluso logran arrancarle una sonrisa. “exacto.” confirma a interrogante, incluso aunque lo sabe una retórica, cierta complicidad surge de manera casi accidental en palabras sencillas. cercanía le sorprende, caricia de pétalos sobre la sien resulta en gesto inesperado que le desarma allí mismo, aire se deshace entre los labios, suspiro suavecito que le deja en evidencia, aunque el rosado de mejillas ya se le había adelantado —siente calor sobre las mismas, cosquilleo que se expande hacia el pecho sin pedir permiso. ella tampoco pide permiso cuando vuelve a moverse, mano menos hábil se aferra con cuidado a prenda superior masculina en lo que diestra se acomoda a un costado de su cuello, allí lo impulsa con cuidado para buscar sus labios ; accionar es breve, pies en punta y labios se presionan con cuidado sobre ajenos, contacto efímero pero sentido, y cuando se aparta lo hace de manera algo torpe, casi avergonzada. “lo siento, yo…” piensa en dar un paso hacia atrás, otorgar distancia antes de que la pida, más se detiene a sí misma de hacer algo que no quiere. “esperaré aquí.” promete, a la espera de que actuación impulsiva no provoque que contrario se arrepienta, la idea de tener que abandonar aquel taller sin él se torna casi insoportable.
“ ¿no lo has pensado? ” se aprovecha de sensación cómoda del vínculo para preguntar, sin ningún prejuicio tras sus palabras. theodore reconoce que las cosas son distintas para él, que no tiene familia fuera de bellemaris y que abandonar el pueblo sería tarea extremadamente complicada. sabe que para mila es distinto, que la posibilidad existe y por lo mismo le sorprende tanto su firmeza al respecto. aunque se encuentra dispuesto a voltearse e ir por sus cosas, el tirón que siente por parte de interlocutora lo mantiene arraigado a su lugar, diestra pasa a apoyarse sobre cintura ajena en lo que recibe el beso con cierta confusión pero absolutamente nada de aversión por el mismo. juguetea con la idea de volver a atraerla cerca sin embargo es disculpa que le sigue que llama su atención, sonríe apenas y la observa con cuidado. “ ¿y eso por qué? ” se permite bromear, deja en evidencia que no le molesta en absoluto que tome la iniciativa de esa forma, en realidad disfruta de cómo ambos han ido acostumbrándose a gestos afectuosos mientras más pasan tiempo juntos. “ pensándolo mejor, creo que necesito otro para el camino. ” decide, vuelve a atraerla y esta vez sí se toma el tiempo de besarla como corresponde, adopta un ritmo pausado pero que sigue dejando entrever cierto afán, delinea labios ajenos con la punta de la lengua para pedir permiso antes de adentrarse y profundizar el beso. con todo lo que ha sucedido los últimos días ha llegado a la conclusión de que no vale la pena acobardarse, que debería perseguir aquello que lo hace sentir bien y aprovechar al máximo todas sus oportunidades. se separa sólo cuando es absolutamente necesario, y sonríe de forma un poco tonta antes de volver a depositar un beso casto sobre labios ajenos. “ ya vuelvo. ” promete.
✩ ⋆ . ˚ ⭒ . un abrigo que @nakavmura coloca sobre natalia sin pedir permiso.
abrigo desciende sobre hombros propios sin previo aviso, peso tibio que no debería sentirse tan parecido a derrumbe. tela roza clavículas, arrulla piel fría con suavidad que casi duele más que todo lo demás, porque hay gestos que llegan como recordatorios de que aún existe mundo que intenta sostenerla, aunque ella no encuentre motivación para seguir de pie. no lo mira de inmediato. párpados bajan un segundo, quizá dos, respiración quebrada en esa línea donde cada intento de orden es hilo que se rompe. torna rostro apenas, lo suficiente para confirmar que sí, es él, y no alguna fantasía nacida del cansancio. ‘ teddy. ’ palabra se ahoga a mitad, no por desdén sino por nudo seco que ocupa garganta desde noche en santa delia. voz sale pequeña, gastada, como si hubiese envejecido semanas en días. ‘ ¿tú no tienes frío? ’
verla de esa forma, frágil y pequeña, inevitablemente trae recuerdos de aquella noche donde por un efímero segundo pensó que la perdería para siempre. fue momento que logró sacudirlo por completo, que por un tiempo formó necesidad de mantenerse alejado porque la idea de perder a natalia y ser el culpable era tan desgarradora que no podía mirarla a los ojos sin que sabor amargo se instalara en su boca. ahora no es su culpa pero de cualquier forma detesta ser testigo de su dolor, detesta la impotencia de no poder hacer nada al respecto. “ estoy bien. ” descarta de inmediato, se deja caer a su lado de forma delicada, presiona diestra contra espalda ajena en gesto que busca ser reconfortante. “ ¿qué puedo hacer por ti, nat? ” busca saber, porque en eso momento haría cualquier cosa con tal de ayudarla a sentirse mejor.
pétalos se parten apenas al dar con su figura, sabe perfectamente que en cualquier otra circunstancia lengua se soltaría de más y mencionaría algo sobre lo jodidamente atractivo que resulta el cliché del mecánico, y aunque en ese momento no pasa desapercibido, no lo busca por eso —sino por algo más. no responde a primer interrogante, porque pérdida de su amiga aún es demasiado reciente como para atreverse a mentir y decir que está bien, pero tampoco quiere descender una vez más por ese espiral de angustia interminable. lo siguiente arranca una sonrisita, pequeña, que apenas danza en comisuras por un momento pero es de las primeras genuinas que encuentra en días. “por más tentador que suene… no podemos irnos.” tampoco se atrevería a hacerlo, aunque la fantasía de escapar ( y en compañía de teddy ) sonaba digna de película en ese momento, prefería dejarlo allí, en el marco de lo irreal, de un arrullo para la hora de conciliar el sueño. “¿tu auto funciona?” mirada busca ajena cuando se acerca, reprime el impulso de hacerlo aún más, detiene a sus manos para que no lo busquen. “sé que no deberíamos ir a la playa a esta hora, pero…” deja la frase en el aire, cual permitiendo que él la termine. supone que, quizás, dentro de la seguridad del vehículo que les permitiera escapar ante cualquier inconveniente, no podía ser tan malo, ¿verdad?
“ no me iría de aquí. ” admite, encogiéndose levemente de hombros. bellemaris era el único hogar que había conocido, y para bien o para mal, si tenía que perder la vida en el pueblo entonces lo haría. no le emociona saber que mila está de acuerdo pero lo entiende, aunque también le preocupa porque sabe que estaría mucho más a salvo en cualquier otro lugar. “ ¿la camioneta? sí, al parecer alguien desconectó unos cables en la playa y por eso no prendía. ” detalle que no le había tomado mucho tiempo arreglar. más que nada se había sentido bastante afectado porque tenía una gran sospecha de quién había intervenido los cables. recorre facciones con cautela, intentando interpretar aquello que no comparte verbalmente, y no puede evitarlo si sonrisa suave se asoma en su expresión. “ ¿...pero deberíamos hacerlo de cualquier forma? ” finaliza por ella, alzando ambas cejas con diversión. vuelve a recorrer taller con la mirada mientras toma una decisión, el día ha sido más bien lento y ya casi ha terminado con todas sus tareas del día, por lo mismo afirmativa llega con facilidad a sus labios. “ está bien, ¿por qué no? ” después de todo pasar la tarde con ella sonaba como una mejor idea que quedarse ahí trabajando. “ sólo necesito ir por mis cosas y estaré listo. ” indica, deposita un beso rápido sobre sien ajena antes de poder pensarlo mejor, percatándose después de lo íntimo del gesto.
la tensión en sus hombros baja apenas, como si alguien hubiese aflojado un nudo que llevaba en la espalda. ' no… no fue tu culpa. ' intenta corregirlo, y aunque la voz le sale baja, es firme en la intención. se frota la nuca con la mano libre, gesto ansioso que ya es parte de su lenguaje corporal. ' yo soy el que… ' no termina la frase. no quiere decir en voz alta que saltó como un animal acorralado. que, por un segundo, creyó que era otra cosa. se queda en silencio un momento, respirando despacio, hasta que la mención de la tabla le ofrece una salida. ' sí, uh… ' asiente, apoyando un pie sobre el borde de la tabla para detenerla. ' desde que tenía como catorce, esta tabla está algo vieja pero funciona. ' hace una pausa, dedicándole un mínima curvatura, que apenas logra asomar. ' ¿una bici en vez de una patineta? ' repite, soltando después un suspiro que realmente parece una risa corta y silenciosa. ' santa te hizo un favor, las bicis son más practicas. ' hace un gesto leve hacia la patineta. ' ¿nunca te has subido a una? '
asiente aunque holden no termina la idea porque lo entiende, más de lo que le gustaría. desde el encuentro con el buzo que lo dejó con movilidad reducida y un cabestrillo que veía sombras donde no habían, paranoia siendo uno de los efectos secundarios de encontrarse frente a frente con el buzo. “ no eres el único. ” ofrece, aunque no cree que sea mucho consuelo, era más bien un tanto exasperante saber que todos estaban pasando por la misma situación y no había nada que pudieran hacer al respecto. “ no estoy diciendo que no, adoro mi bici. ” admite, misma se había vuelto método de transporte principal durante gran parte de su adolescencia y adultez, y todavía le costaba escoger entre su bicicleta y su camioneta siempre que necesitaba salir. “ no, ” sacude la cabeza frente a la última pregunta, todavía considerando el aparato. “ aunque no sé si es una muy buena idea, me vengo recuperando de una lesión y lo último que quiero es romperme el otro brazo. ” menciona con humor, a la espera de opinión opuesta.
" tú y yo, porque te quiero, de verdad. " pero no sabe hacerlo, porque cuando hay etiquetas se llena de pánico y tiene la necesidad de sabotearlo todo, de quemar los cimientos y pretender que no existieron en primer lugar. porque claro que renato fue la vía de escape perfecta en ese momento y aún así no fue suficiente, porque se da cuenta de que podría seguir así, que es capaz de entumecer por segundos lo que siente y de todas maneras va a terminar saliendo a flote, porque lo quiere a él, y no quiere querer a nadie más. exhala, despacito, una mano, tímida, temblorosa, se aferra a la curva de hombro contrario, a dar un apretón a este mismo en un ruego silencioso que la mire. " precisamente porque siento lo mismo no me detuve y no es una justificación. " no quiere que entienda, oh desea mucho que no lo haga porque sabe que es peor mecanismo de defensa, un patetismo del que no quiere hacerlo parte. " nunca he hecho esto, mierda teddy es que yo no quiero a las personas, no así. " siempre se quiso convencer de que estaba rota, de que eran problemas heredados, tal vez, pero al mismo tiempo comprende que no puede seguir evadiendo la responsabilidad. " y luego llegaste tú y yo sigo esperando qué huyas y al mismo tiempo no quiero dejarte ir. " se aleja, cruza el brazo libre contra el pecho, da un trago al vaso de agua que él le ofrece, traga. " no sé cómo ser lo que te mereces y no sé... mierda, quizá te vaya mejor con mila en todo caso... "
mohín se instala en su expresión al escuchar declaración de afecto, se siente como una puñalada en ese contexto, cuando vínculo se ha corrompido de tal forma. lo peor de todo es que sí le cree, está convencido de que sienna lo quiere de una forma retorcida y propia, y también sabe que él la quiere también, simplemente no está seguro de que sea suficiente para hacerlos funcionar. “ sé que no lo hiciste con la intención de hacerme daño. ” admite, al menos se aferra a aquella versión de la realidad. “ pero renato sí lo hizo justamente porque sabía que me iba a molestar y me jode mucho que tú lo hayas ayudado a cumplir ese objetivo. ” piensa que si hubiese sido cualquier otra persona quizás las cosas se habrían dado de otra forma, pero lamentablemente no fue así. hay un resentimiento que no es capaz de sacudirse, y cada vez que la observa es misma sensación cargada de veneno que se vuelve a encender en su interior. no hay mucho que pueda hacer con las palabras de sienna, porque después de todo lo sucedido se sienten un poco vacías, porque no logra asimilar que después de pasar semanas despertándose junto a ella, haya sido capaz de lanzar todo a la basura con tanta facilidad. la mención de millaray le roba una risa amarga, sacude la cabeza con cierta decepción. “ no me hables de mila, ” advierte. “ no me hables de ella porque yo ya te había escogido a ti, sienna, y te habría seguido escogiendo hasta que te aburrieras de mí. ” algo que siempre pensó que sucedería, simplemente nunca se le ocurrió que sería tan rápido. “ quiero estar contigo pero no así. no si vas a intentar sabotearte a ti misma todo el tiempo. ”