¡Hola! Soy Alebrije (Sonic). Es un blog de rp independiente y es un sideblog, mi blog principal es kokiriwriter55 (es opcional si quieren seguir ese blog). Mis preferencias y lo que más roleo es m/m, pero igual estoy abierta f/f y f/m (yo llevando al personaje masculino).
No hago starters call, si quieres rolear conmigo puedes ir a un mensaje directo o abrirme un starter poniendo en las tags la muse con la que quieras rolear, considerando las reglas de este blog.
— sé completamente honesto — le mostró la camisa en cuestión — ¿me hace ver gordo? — le daba la impresión que vestir camisas formales le daban una apariencia extraña a su cuerpo. — no quiero que mi abuela empiece a decirme que soy un vagabundo — siempre era estresante pasar las fiestas navideñas con la familia pero llevar a su novio a dichas fiestas sería algo interesante, al menos sabía que sus tías tendrían algo de que hablar. @ninjiwriter95
– Lo prometo. Cien por ciento honesto – no evitó reír por la ocurrencia de Victor – La verdad: no, pero... ¿No es algo grande? – observó la prenda mostrada notando que tal vez estaba muy grande para su novio, pero también podría ser sólo impresión suya – Y a menos que corra viento y te infles como globito, no creo que haya problema – volvió a reír por la ternura que le provocaba – Te ves guapo con todo lo que te pongas amor – estaba emocionado por pasar las navidades con él, su novio, y su familia. Más que nervioso, estaba ansioso por el viaje – ¿Porqué tu abuela pensaría eso? Si eres un amor y tan lindo. Pero bueno... sí – se incorporó un poco del asiento, mas no perdió su sonrisa. Asintió riendo ligeramente – A veces las familias no dicen ser quiénes son.
OPEN STARTER || Looking for: bottoms, femmes and NB.
Set up: Xandros traveled through time with a gift of incredible garments that your muse has never seen. They are now testing it and showing it in private to Xandros. What the garments are? Up to you, but definitely it's lingerie.
Xandros watched them struggle with the silk, the delicate fabric sliding through their fingers like water. A slow, appreciative warmth unfurled in his chest—half desire, half reverence. He’d brought the garment from another century specifically because it softened them, highlighted their curves, their fragility, their beauty in a way time itself seemed eager to preserve. Seeing them try to manage it alone stirred something possessive and profoundly tender in him. "Let me help you darling. These will be the rage soon." He thinks as he walks closer. Yeah, they will be very popular in hundreds of years.
Stepping closer, he let his gaze linger on the way the silk clung to their skin, how it whispered against their body with every movement. The contrast struck him sharply: his own strength, his experience, his centuries of knowing exactly how to handle things—and them—versus their uncertainty with the garment. The sight made his breath deepen, slow and deliberate, as if savoring the moment. He felt the future and the past tighten around him, each timeline echoing the same truth: he loved seeing them like this.
When he finally reached out, fingers brushing the fabric near their hip, Xandros didn’t rush. His touch was careful, practiced, guiding the silk into place with quiet precision. His eyes lifted to theirs, dark with meaning, the faintest smile tugging at his mouth. In that stillness, in the soft glow of the moment, his thoughts were unmistakable: They look even more exquisite than I imagined. And I brought this just for me to see them like this.
La primera vez que vió estas prendas acomodadas tan perfectamente en su caja, no creyó realmente que pudiese quedarle de alguna manera, y sí era honesto, no es como algo que hubiese visto aquí. Al sacarlas se dió una idea de cómo podría ponérselas, pero aún dudando si le vendrían a él. Elio se quedó inmóvil un segundo cuando Xandros se acercó. El roce del tejido, tan distinto a cualquier cosa que hubiera sentido antes, lo tenía completamente descolocado. Tragó saliva, los dedos aún torpes con la seda, como si temiera romper algo, y es que la prenda le resultaba tan frágil, suave, tan delicada – No… no sabía que la ropa podía sentirse así – murmuró, con una risa nerviosa que apenas le salió y un suspiro – Es como si no quisiera quedarse quieta – justificó su torpeza. Pero ahora que lo veía, le quedaba bastante bien. La manera en la que acaricia su piel y en cómo se acomoda perfectamente en ciertas partes.
Cuando las manos de Xandros guiaron las suyas, Elio se tensó al principio, por la intensidad del momento y por cómo la seda acariciaba sus partes, una sensación totalmente nueva. Bajó la mirada, consciente de cada centímetro de piel, del calor que le subía al rostro, del corazón latiéndole demasiado rápido – Me miras como si fuera… algo frágil – dijo en voz baja, levantando los ojos hacia él – Y eso me asusta un poco. Pero también… – hizo una pausa, respirando hondo remojando su labio inferior pasando su lengua ligeramente – Eso... me hace sentir especial – dijo con voz suave pero con la intención de sonar provocativo a la vez. Le gusta esa sensación de sentirse cuidado, de estos exuberantes regalos que lo hacen ver lindo.
Notando como había un moño bien hecho atrás de su cuello, como la seda color marfil se acomodaba en su pecho... ¿Lo hacía ver más grande o así era? Después de todo sus entrenamientos rendían frutos. La seda no marcaba, acariciaba, dejando ver más por insinuación que por revelación. La parte inferior era igual de etérea, ajustándose con la sutileza justa, como si hubiera sido hecha a medida. No había encajes exagerados sólo los necesarios.
Sus hombros se relajaron permitiéndose apoyarse un poco más en su cercanía. La palabra princesa lo tomó por sorpresa, no sonrió de inmediato, pero sus labios tambalean por el regocijo que sintió al escuchar la palabra – ¿Si? ¿Cómo una princesa de verdad o...? – susurró – O... ¿Como tú princesa? – esperaba que en este tiempo siempre exista alguien que lo mire así. Como si el mundo pudiera detenerse un momento. Solo se quedó ahí, dejando que Xandros terminara de acomodar la prenda, confiando más de lo que jamás admitiría en voz alta.
Elio Marrow┆ 24 - 33 ┆ Piscis ┆ 14 de marzo ┆ Paramédico/rescatista┆ Estudió/estudia: Grado medio en Técnico de Emergencias Sanitarias ┆ FC: Aaron Taylor-Johnson.
Para: m/m
Para tramas románticas, desarrollo de personaje (ya sea desarrollar este o para desarrollo del pj de mi partner), amistad, tramas profesionales, conocides. Adaptable a tramas de época.
Tiene un rango de edad, porque el FC tiene gifs más joven y se puede adaptar al personaje a la edad que desee mi partner, dentro de ese rango 24-33 años.
Biografía
Elio Marrow nació en Londres, en un entorno mucho menos poético de lo que a veces la ciudad promete. Creció en un barrio áspero, funcional, donde aprender a mantenerse firme era más importante que aprender a soñar. Su padre, inmigrante de Europa del Este, trabajó durante años en una construcción, su madre, enfermera, hacía turnos dobles para sostener la casa. No hubo carencias extremas, pero tampoco excesos. Elio aprendió pronto el valor del esfuerzo y a guardar silencio cuando las circunstancias lo ameritan.
Aunque tenía a ambos padres, eran bastante ausentes. Su mamá no era por gusto, sino por tanto tiempo en el trabajo. En cambio su padre, aunque también trabajaba, buscaba cierto tiempo "libre" y prefería salir con sus amigos. Por ese motivo fue cuidado y criado por su abuelita materna desde los ocho años, ella se encargó de alimentarlo, educarlo y darle muchísimo amor.
Desde niño fue serio, observador y poco expresivo. No era problemático, pero tampoco particularmente sociable. Prefería mantenerse al margen, aprendiendo a leer el ambiente y a las personas. Su adolescencia estuvo marcada por una constante tensión en casa: un padre duro, emocionalmente distante, y una madre agotada. Elio asumió responsabilidades demasiado pronto, convirtiéndose casi sin notarlo en el pilar emocional del hogar junto con su abuela.
El evento que cambió su rumbo ocurrió a los 18 años, cuando presenció un accidente automovilístico grave camino a casa. Fue el primero en ayudar, sin saber exactamente qué hacer, pero actuando por puro instinto. Una de las personas involucradas murió antes de que llegaran los servicios de emergencia, y esa impotencia lo acompañó durante meses. Aquella experiencia no lo rompió, pero sí le dejó una marca profunda y la necesidad de estar preparado la próxima vez.
En vez de retomar la idea de estudiar una carrera en negocios (por sugerencia de su madre), o ir a la construcción con su padre, decidió formarse como paramédico. Su idea no era por vocación romántica ni por heroísmo, sino por una convicción, alguien tenía que saber qué hacer cuando todo se desmorona. A sus padres les extrañó la decisión pero tampoco parecían desaprobarla. Su abuelita fue quién se mostró contenta y obviamente la primera en apoyarlo.
Sus estudios fueron duros, exigentes, y su carácter reservado se acentuó. No habla mucho de lo que ve en su trabajo, pero cada llamada, cada urgencia, le ha enseñado a mantener la cabeza fría incluso cuando el mundo de otros se cae a pedazos.
Hoy es un paramédico respetado, confiable, con una reputación de calma bajo presión. Por fuera parece firme, incluso intimidante para algunos pero por dentro carga cansancio emocional y una necesidad constante de no sentirse solo, aunque rara vez lo admita. Aún así hace amigos con mucha facilidad y es muy atento con sus pacientes, lo que genera que haya una relación aparte de la profesional.
Así como desde su infancia no tiene mucho contacto con sus padres, sin embargo con su abuelita es diferente. La visita constantemente y siempre está pendiente de ella, para él ella siempre fue como una madre.
Personalidad
Rasgos positivos
Responsable
Protector
Empático y sensible
Conecta profundamente con los sentimientos ajenos y el mundo espiritual, siendo muy compasivo y comprensivo
Sereno en crisis de su trabajo
Intuitivo
Cariñoso
Tierno y amigable
Vive el amor como una historia poética, buscando una devoción y conexión emocional total
Adaptable
Rasgos negativos
Perfeccionista hasta el punto de frustrarse consigo mismo
Emocionalmente torpe. Siente mucho, pero expresa poco y mal
Impulsivo cuando sobre piensa las cosas, toma decisiones rápidas que después cuestiona
Suelen refugiarse en la fantasía para evadir problemas, perdiendo contacto con la realidad
Es muy idealista. Puede desarrollar expectativas poco realistas de la vida y las relaciones
Inseguro y melancólico, lo que lo hace propenso al mal humor
Desalineado
No siempre sabe qué siente ni por qué
Es muy dependiente. Puede volverse muy pegajosos o intenso emocionalmente
Es sensible a la crítica, le molesta la negatividad y las peleas
Gustos
Su comida favorita se resume a platos simples, calientes y contundentes como estofados, pasta, sopas. Prefiere que alguien más cocine para él, por lo que usualmente compra su comida.
Sus colores favoritos son el gris oscuro y verde aguamarina.
Café negro, té fuerte, cerveza oscura
Rock alternativo, algo de folk, canciones que no necesita entender para sentir. Le gustan las canciones populares o de moda pero no lo admite.
Correr sin rumbo fijo
Arreglar cosas rotas aunque no sean suyas
Entrenar de más cuando está frustrado
El boxeo, practicarlo como hobby y verlo en televisión
El orden visual y los espacios con luz natural
Dormir con una ventana abierta
Disgustos
Las personas imprudentes
El drama innecesario
Sentirse observado
El ruido constante
Las rutinas, aunque él diga que no
Que lo critiquen o le lleven la contraria
No le gusta cocinar, siente que pierde tiempo
La comida instantánea o de microondas
Hablar de sus emociones sin confianza previa
Curiosidades
Siempre llega antes de la hora o muy después pero nunca puntual, sólo cuando se trata de su trabajo.
Se vuelve muy protector con quien considera hogar y empalagoso
Tiene la costumbre de apretar la mandíbula cuando está tenso
Se quita la ropa apenas llega a casa, como si necesitara deshacerse del día
Duerme poco y se despierta varias veces por noche
Guarda objetos rotos con la intención de arreglarlos después
Le cuesta aceptar ayuda, pero se resiente si nadie se la ofrece
Tiene cicatrices pequeñas que no recuerda cómo se hizo
No es bueno consolando con palabras, pero siempre se queda
Se vuelve silencioso cuando algo le importa demasiado
Aunque vive solo, tiene su casa similar a la de su abuelita
Es muy ordenado y devoto a su trabajo, siendo muy bueno en lo que hace. Pero en su vida cotidiana y personal es un desastre.
OPEN STARTER || Looking for: Bottoms, femmes and NBs
Addison watched the smaller male try to argue back, but the height difference tugged at something deep in him—something protective, something possessive. As he stepped forward, the shift in stature felt deliberate, controlled, like claiming space he already knew belonged to him. The moment his shadow crossed over them, he felt a quiet thrill at how easily their confidence flickered.
He reached out, fingers brushing their chin with calculated gentleness, lifting their face toward his. The size contrast made the motion feel effortless, almost intimate in its simplicity. Addison felt their breath hitch and his own pulse quickened in response, amusement and heat pooling low in his chest. The power dynamic was undeniable, and he didn’t bother hiding how much he enjoyed it.
As he leaned in, close enough to feel their breath against his mouth, Addison held himself perfectly still—not touching more, not closing the distance—just letting anticipation coil tighter between them. The urge to guide, to control, to see them yield lingered in every measured breath he took. And though he didn’t speak it aloud, the thought flickered clearly behind his eyes: So easy to take. So easy to handle. A short chuckle followed his touch. "You are going to challenge me from way down there?" The pause is set there to emphasize his argument. “So,” he murmurs, “are you going to keep testing me… or are you going to let me handle you properly?”
Julien sintió cómo el aire se le atoraba un segundo al notar la sombra de Addison envolverlo, siempre había algo casi hipnótico en ese contraste de tamaños, en la forma en que él ocupaba el espacio sin esfuerzo alguno. Y aun así, no retrocedió. Lejos de sentirse intimidado, le gustaba esa sensación de que la sombra del contrario le envolviera, se sentía seguro. Sus dedos, que habían estado temblando ligeramente, se aferraron a la costura de su propia manga mientras él levantaba la mirada porque Addison se lo pedía… y porque siempre lograba que quisiera hacerlo – Addison… – susurró, apenas audible, como si su voz también sintiera ese tirón profundo. La caricia en su mentón hizo que su respiración se desacomodara, pero no lo quebró. Al contrario, despertó esa mezcla curiosa entre nervios y desafío suave que solo él podía provocar, ese tacto cálido pero firme que le hacía estremecer. Julien ladeó un poco el rostro, como si evaluara el comentario, y dejó escapar una sonrisa pequeña, frágil pero firme.
– No necesito estar a la misma estatura para hacerlo – respondió, su tono quedamente dulce, pero sin dejarse intimidar del todo. Su pecho subía y bajaba con ritmo contenido, anticipación vibrando en cada fibra, aunque no dio un paso más. Él también mantenía una distancia prudente para que pudieran hablar, pero sintiéndose a gusto así cómo estaban, la cercanía con el mayor es algo que le reconfortaba – No siempre me dejo manejar… – susurró, con esa honestidad suave. Pues en parte era verdad y en otra no, porque en momentos más íntimos no era de esa manera sino todo lo contrario. Sus ojos se elevaron de nuevo hacia los de Addison, brillando con una mezcla entre cariño y nervios – Así que… si vas a "manejarme"... – repitió sus palabras con un rubor evidente en las mejillas y una curva suave hacia arriba en sus labios – ...Más te vale hacerlo con cuidado – no esquivó su cercanía, pero tampoco cedió el último centímetro. No todavía.
Julien Sael Baker┆ 27 ┆ Libra ┆ 04 de octubre ┆ Fotógrafo independiente┆ Estudió/estudia: Diseño de la comunicación, con enfoque en fotografía documental ┆ FC: Josh Heuston.
Para: m/m, m/f, m/nb
Para tramas románticas, desarrollo de personaje (ya sea desarrollar este o para desarrollo del pj de mi partner), amistad, tramas profesionales, conocides.
Biografía
Julien Sael Baker nació en Sídney, hijo único de un matrimonio joven y tranquilo. Su padre era ingeniero ambiental que trabajaba en parques nacionales, y su madre era ilustradora que colaboraba con editoriales pequeñas. Desde pequeño creció rodeado de plantas, lápices de colores y un hogar lleno de silencio suave.
Cuando Julien tenía 8 años, ocurrió el suceso que más lo marcaría: una explosión por fuga de gas en la calle contigua incendió su edificio. Él sobrevivió sin heridas graves, pero su padre falleció por inhalación de humo al ayudar a evacuar a otros vecinos.
Ese día nació en Julien un miedo profundo a los espacios cerrados y a los ruidos repentinos, además de una sensibilidad especial hacia el dolor ajeno.
Su madre, devastada, se mudó con él a Melbourne para empezar de nuevo. Creció como un niño callado, observador y muy empático. Prefería dibujar, leer o pasar tiempo al aire libre antes que estar en lugares llenos de gente. Su adolescencia estuvo marcada por dos cosas: primero, creatividad intensa heredada de su madre; y segundo, de una disciplina férrea que él mismo formó, queriendo ser "alguien fuerte" para no repetir la tragedia de su infancia.
A los 17 años ganó un concurso regional de fotoperiodismo con una serie que retrataba el contraste entre los barrios pobres y los más exclusivos de la ciudad. Esa experiencia lo hizo comprender que quería dedicarse a contar historias reales, dar voz a quienes no siempre la tienen, y mostrar la belleza en lugares rotos.
Estudió "Diseño de la Comunicación" con especialización en fotografía documental. Durante la universidad realizó prácticas con una ONG dedicada a proteger comunidades vulnerables. Viajó a zonas rurales, convivió con personas desplazadas y aprendió a escuchar antes de hablar.
Tras graduarse, se convirtió en fotógrafo documental independiente.
Su estilo combina luz natural, detalles poéticos y un enfoque íntimo de la vida cotidiana. Aunque ha presenciado situaciones duras, nunca lo han quebrado. Al contrario, reforzaron su convicción de que la belleza puede encontrarse incluso después del dolor, algo que él mismo vivió.
Ahora reside en otra ciudad, trabaja en proyectos por encargo y expone ocasionalmente en galerías pequeñas. Es reservado, amable, gentil y muy querido por su madre.
Personalidad
Rasgos positivos:
Extremadamente empático
Paciente y atento
Encantador sin darse cuenta
Su es voz suave y mirada cálida
Observador, reflexivo
Leal hasta lo más profundo
Creativo y sensible
Buen escuchador; hace sentir cómodo a cualquiera
Rasgos negativos
Se guarda todo (emociones, preocupaciones)
Le cuesta pedir ayuda y es bastante orgulloso.
Puede aislarse
A veces sobreanaliza todo
Suele cargar con culpas que no le corresponden
Controlador
Tiene una ligera tendencia a huir de conflictos
Gustos
La fotografía, especialmente en blanco y negro
Su comida favorita: ramen y pan dulce
Colores: verde botella y azul noche
Le encantan los gatos, aunque no tiene uno
Disfruta caminar bajo la lluvia con paraguas
Música indie suave / acústica
Ropa: sudaderas amplias, camisas de lino y jeans cómodos
Ama ver atardeceres en terrazas altas
Los museos pequeños y cafés tranquilos
Le gustan los perfumes frescos con notas de madera y salvia
Disgustos
Ruidos fuertes (especialmente explosiones o pirotecnia)
Los espacios muy cerrados, tiene claustrofobia desde niño
La confrontación innecesaria
Lugares con mucha gente
Ser presionado para hablar de sí mismo
Temperaturas extremas
Dormir con luces muy intensas
Comida extremadamente picosa o ácida
Las películas de terror y bélicas
Ser sorprendido por atrás
Curiosidades
Siempre lleva una cámara análoga además de la digital
Guarda cajas con fotografías viejas que nunca enseña
Antes de dormir escucha grabaciones de lluvia
Su firma tiene una "J" muy estilizada
Tiene pecas muy tenues que solo se notan al sol
Le tiemblan las manos cuando está muy nervioso
Aunque no es supersticioso, siempre toca madera cuando desea que algo salga bien
Tiene una sonrisa tímida que puede ser encantadora