Y hay estaba yo; acostada en su cama mientras lo veía trabajando en su escritorio mientras escuchábamos 'alguien como tú de Jósean Log' y sentí que se me iba el mundo o que el se iba sin mi, pero no tenía miedo, el miedo no existe cuando se puede sentir la seguridad que me entrega.
Se podría decir que todo un mundo existía en su pequeño cuarto, donde al lugar que dirigiera mi vista podía notar que era su mundo y yo podía sentir que antes también era mi mundo.
¿en que momento me aleje de este que era mi mundo?
Ya han pasado dos años, casi tres desde que este mundo pertenecía a él y a los demás, yo solo soy una más de las muchas personas que puede venir a vivir unos segundos, minutos o horas de su mundo.
Un mundo que era mi mundo.














