Cabo Cañaveral
//Cape Canaveral por Conor Oberst Álbum: Conor Oberst, 2008
Oh, hermano tótem vi tus leyendas alineadas y nunca me sentí más natural Derrumbar, simplemente me derrumbé
Por favor, por favor, hermana Sócrates siempre respondés con una pregunta mostrá algo de bondad con un raterito Perdonar, vos sí perdonaste
Y observá el humo de los migrantes en la vieja arboleda naranja y la llamarada del cohete rojo sobre el Cabo Cañaveral fuiste un padre para mí, tu lengua de los ‘60 me dio alegría comatosa como repetición en la TV mientras en la ladera de la montaña brillaba los colores salvajes de mi destino
Vi tu cara envejecer hacia atrás cambiando su forma en mi memoria me enseñaste que la victoria es dulce aún hundidos en los asientos baratos
Ey, madre autopista ¿me podés alejar del mal hacerme honesto, hacerme una torta de casamiento? Expiar, voy a expiar Esperá, esperá poderoso espacio exterior todo ese terror de platos voladores me volvió vago, tomando limonada Desperdiciar, fue un desperdicio
Como el frío refrigerante fuera de la puerta del hotel o el cohete blanco disipándose sobre el Cabo Cañaveral fuiste una hija para mí, tu duelo enterrado en una caja de zapatos sentí tu amor de duende como el calor de Savannah mientras la cascada vertía los símbolos alocados de mi destino
Vi tu cara morir hacia atrás pequeño bebé en mi memoria me dijiste la victoria es dulce aún hundidos en los asientos baratos
Y no me juzgás ese no es tu estilo pero no voy a verte por un ratito y no hay preocupaciones, no Señor, quién tuviera el tiempo todos estos cambios van a llenar tu mente
Como el brillo cítrico de la vieja arboleda naranja o el cohete rojo brillando sobre Cabo Cañaveral fue una pesadilla para mí, tu avaricia de los '80 me da sueños de paracaidista como en las viejas películas de guerra mientras el universo dibujaba círculos perfectos por el infinito
Vi las estrellas encogerse pequeños diamantes en mi memoria sé que la victoria es dulce aún hundido en los asientos baratos










