Alzó su rostro apenas un poco, intentando visualizar aquello que la contraria probablemente ya andaba comprobando. Sin embargo, no le hizo falta mirar mucho más, pues al momento la joven le avisó de que todo estaba despejado; señal de que podía salir de allí sana y salva. “Perfecto” sonrió. “Vayamos entonces, ¡no quiero que me echen de mi primera fiesta!” bromeó y emprendió camino de vuelta al salón. “Y sin haber bailado siquiera, ¡menudo crimen!” expresó divertida.
Definitivamente se estaba divirtiendo con esta chica. Caminaron con rapidez hasta el salón esperando que nadie las hubiese visto en la “escena del crimen”. -- Si sigues gritando así, te terminarán echando por ruidos molestos -- la molestó riendo mientras tomaba su mano para poder bailar, no sin antes robar un shot, el cual se lo tomó en el camino. -- Bailemos entonces. --








