Dar y recibir son dos importantísimas capacidades presentes en nuestra vida que, durante mucho tiempo, han sido sumamente «malinterpretadas» por la sociedad. Todos tenemos bastante claro el valor que tiene dar a los demás. Estamos hartos de escuchar, en diferentes foros o circunstancias, lo importante que es de dar al prójimo. Y, de hecho, nos sentimos bastante satisfechos cuando lo hacemos. Sin embargo, es frecuente que nos olvidamos de su contraparte: recibir. La capacidad de dar debe llevar unida la capacidad de recibir. Puesto que es necesario para crear relaciones sanas y equilibradas entre las personas. Pero, esta parte nos suele costar algo más. Te has preguntado, alguna vez, ¿por qué ocurre esto? Las creencias sociales y religiosas nos dicen que tenemos que dar amor, apoyo y cariño. Y nos recuerdan lo importante que es ser generoso y compartir con el prójimo. Durante años, a las mujeres se nos educó y preparó para esto: para cuidar, querer, apoyar. Y, como era habitual, se nos dijo que esto era el amor. Sin embargo, durante años, a los hombres se les preparó para dar respuestas y soluciones. Para dar seguridad a la familia y se les dijo que eso era amor. Por eso, durante años, y poco a poco, en nuestras mentes hemos ido formando una idea errónea sobre lo que es el amor de verdad. Creíamos que para que nos quisieran teníamos que ser serviciales. Entregarnos a pesar de olvidarnos de nosotros mismos. Y, por supuesto, sin nunca pedir nada a cambio. Sin embargo, eso es un gran error. De hecho, cuando lo hacemos, estamos creando relaciones asimétricas y sin equilibrio. Y, de ese modo, aunque a corto plazo nos sintamos bien, a la larga, nos hace sentir inferiores e insatisfechos. El amor verdadero. ¿Qué es realmente? El amor verdadero es el que da. Pero, también, el que pide y acepta lo que recibe. Cuando damos nos sentimos valiosos para la otra persona. Y, cuando pedimos, es la otra persona quien se siente digna de nuestra confianza y valiosa para nosotros. Lo que permite una relación equilibrada y de iguales. La capacidad de recibir está muy relacionada con nuestra capacidad de ser agradecidos y humildes. Continuar leyendo en Facebook. (en Tijuana, Baja California) https://www.instagram.com/p/CGWIqdPHUW8/?igshid=11mez3wx9kzek