relentesssoul:
El chico no pudo evitar fruncir el ceño al escuchar a la chica —No soy ningún masoquista, y hasta donde se nadie se ha muerto en esa montaña rusa— la seriedad era notable en su voz. —Y si mejor compro dos y así tu puedes comer el tuyo sin robarme del mio— la sonrisa pronto adorno sus labios y una risa se escapa de sus labios —No estoy loco—
Frunció el ceño, pero no en un aspaviento de molestia, sino en un gesto de probable debilidad. Había algo en él que le decía que tenían más historia de la que aparentaban, algo que le decía que Brynn no podía ser sólo una parte más de su imaginación. Por supuesto que no podría mencionárselo, no se podía permitir a alguien más en el pueblo pensándola lunática. —Bien, vamos por helados y tal vez después cambie de opinión y decida arriesgar mi vida en esa cosa —acepto con leve renuencia.















