Permitirme la osadia de publicar este gran estudio de un gran amigo que refleja grandes verdades sobre mitos y verdades referentes al Cuckold
La Encuesta Cuckold 2018 es un esfuerzo 100% amateur, encaminado a investigar el fenómeno “cuckold” (cuando una persona disfruta de su pareja sosteniendo relaciones sexuales con una tercera persona). La meta de esta investigación es dar respuestas a preguntas que muchas personas nos hacemos, sin que suelan ser respondidas por la comunidad científica.
Importante es agradecer a todos aquellos que donaron minutos de su vida contestando esta encuesta, en aras de generar o confirmar conocimiento sobre el fascinante mundo cuckold. En especial, agradecer a quienes permitieron o impulsaron la difusión del proyecto, como los sitios CuckoldPlace.com, CuckoldFart.com, Pajilleros.com, los blogs rebelde-buey.blogspot.com, nuestroscuernos.blogspot.mx, fantasiasconella.blogspot.mx, ludomentisdsoyarte.blogspot.mx, fantasiasconella.blogspot.mx, los amigos twitteros que regalaron su RT y a las personas que, sin haberme dado cuenta, apoyaron este esfuerzo.
Para esta investigación se elaboró un cuestionario con 40 preguntas dirigidas a personas con fantasías cuckold y pareja. Se enviaron invitaciones a comunidades cuckold de habla inglesa e hispana, a través de redes sociales, blogs y foros de Internet. Participaron 316 personas, 188 de habla inglesa y 128 de habla hispana. Las encuestas fueron aplicadas de manera anónima mediante la herramienta “Google Forms”.
Esta investigación amateur no tiene apego pleno al método científico, principalmente por el hecho de que la encuesta no ha sido aplicada sobre muestras aleatorias de población. No obstante, los resultados dan un acercamiento a la realidad.
La investigación tuvo como objetivos descubrir o confirmar:
1.- Si existe relación entre la proclividad a disfrutar la fantasía cuckold y:
A. Características propias, como:
i. Nivel intelectual
ii. Ideología política
iii. Clase social
iv. Religiosidad
v. Edad
vi. Autoestima
vii. Número de parejas sexuales
viii. Tamaño del pene
ix. Afición al porno
x. Frecuencia de masturbación
B. Características de la pareja, como
i. Edad
ii. Inteligencia
iii. Aspecto físico
iv. Calidad como amante
C. Características de la relación de pareja, como:
i. Fortaleza del vínculo
ii. Frecuencia sexual
2.- La respuesta a las preguntas:
A. ¿Qué tanto la fantasía cornuda es también un deseo?
B. ¿Qué tan intensa es la fantasía cornuda?
C¿Qué tan desarrollada está la práctica cuckold?
D. ¿Qué tan alta es la inteligencia erótica de la persona cuckold?
E. ¿Qué tan heterosexual, bisexual u homosexual es la persona cuckold?
F. ¿Qué tan dado al travestismo es la persona cuckold?
G. ¿Qué tanto disfruta la persona cuckold del juego de humillación sexual?
H. ¿Qué tanto disfruta la persona cuckold del juego de sumisión sexual?
I. ¿Qué tanto le atrae a la persona cuckold la dominación femenina?
J. ¿Qué tan “macho alfa” es la persona cuckold?
II.- Análisis de resultados
Aunque mi idea inicial era publicar el análisis de resultados completo en una sola entrega, me he dado cuenta de que tenemos datos para un análisis que podría tomar semanas y hasta meses. A fin de no alargar la entrega inicial, prefiero publicar este análisis preliminar y, en el transcurso de las siguientes semanas iré publicando mayores detalles del análisis (en mi cuenta de Twitter @Keratafilia y en mi blog Keratafilia).
Muchos sostienen que la fantasía cuckold es propia de “intelectuales”. No sé qué tanto influya para esta idea el hecho de que personajes famosos de la cultura y el arte, como Salvador Dalí o Diego Rivera (entre muchos otros), fueron cornudos irredentos. Y es que suena lógico que entender, aceptar y asumir la propia condición cornuda seguramente sí involucra habilidades del pensamiento. Las respuestas a tres preguntas de la encuesta parecen confirmar esta idea. Resulta que:
1) Más del 60% de los encuestados tiene nivel licenciatura o superior.
2) Más del 80% de los encuestados tiene una opinión “buena” o “excelente” de sí mismo en materia intelectual.
Muy intelectual Nada intelectual Very Intelectual Nothing intelectual
3) Tan solo el 13% de los encuestados se dedica a algo “poco” o “nada” intelectual.
No podemos concluir que “los cornudos son intelectuales”, “los intelectuales son cornudos”, “los no intelectuales no son cornudos”, etc. No es que la inteligencia determine la condición cornuda, sino que muy posiblemente ayuda a reconocerla y asumirla.
También es posible que haya un sesgo en las respuestas a estas preguntas, dado que personas interesadas en responder una encuesta de este tipo, evidentemente tienden a ser personas intelectuales.
A veces, en foros y redes sociales se discute si la fantasía o práctica cornuda es más propia de tal o cual ideología política. Fue la razón por la que se incluyó en la encuesta una pregunta sobre el tema. Resulta que tan solo el 20% de los entrevistados se considera en un extremo de la gama política. Es decir, el grueso de los “cornudos” está más bien en centro izquierda, centro y centro derecha. Todo indica que el gusto cuckold no está relacionado con la ideología política.
El único detalle curioso, es que entre las personas de habla inglesa hay una leve tendencia a la derecha y en la gente de habla hispana, hacia la izquierda.
Por sentido común, el estilo de vida liberal es más posible a medida que mayor holgura económica hay. Para validar esta idea, incluimos una pregunta. Cerca del 85% de los encuestados son de clase media o superior. Esto podría confirmar que el cuckolding es mucho más común en gente “con dinero”. Sin embargo, aquí tenemos un fuerte factor de sesgo: el acceso a Internet (método de recopilación de datos utilizado) está correlacionado con la clase social.
Difícil entonces concluir que clase social y el cuckolding están correlacionados. El sentido común dice que sí, pero serían necesarias investigaciones con otra metodología para comprobar.
Cerca del 40% de los encuestados se declara con nula religiosidad. No es de sorprender, dado que históricamente las iglesias han sido enemigas de las libertades sexuales. Sin embargo, sí llama la atención que alrededor del 30% se declara en el medio del espectro. Incluso, 60% se declara con cierto nivel (bajo, medio o alto) de religiosidad. Es decir, para esta mayoría, tener cierto nivel de religiosidad es compatible con tener fantasías o prácticas cuckold. ¡Wow!
Más del 70% de los encuestados tienen más de 40 años. Sin embargo, el 55% dice haber descubierto el gusto por los cuernos antes de los 31 años. Lo que podemos concluir es que el gusto cuckold no necesariamente es de maduros, se disfruta desde la juventud. También podemos concluir que el interés en el aprendizaje (el interés en participar en una encuesta para derivar nuevo conocimiento) sí es más común en gente mayor.
Tiempo de la relación de pareja
Otro dato contundente: 80% de los encuestados tiene 6 o más años en su relación actual. Quiere decir esto que, así como el cuckolding es más común en personas maduras, también es más común en personas con más de 6 años de relación.
Incluso, aproximadamente el 65% de las personas encuestadas tiene más de 10 años en su relación actual. La explicación de esto podría ser que, conforme avanza, la relación de pareja va necesitando cosas “nuevas”, y el cuckolding es una opción.
Calidad de la relación de pareja
Mucho se habla de que el cuckolding no es para parejas con problemas. Todo indica que es totalmente cierto: 83% de los encuestados considera su relación entre “buena” y “excelente”. Esto nos lleva a una conclusión muy interesan te: cuando un marido confiesa por primera vez su gusto cornudo a su mujer, ésta suele preocuparse mucho, “¿será que ya no me quiere?”, cuando en la gran mayoría de los casos es todo lo contrario: no solo el 83% de los maridos cuckold consideran su relación entre buena y excelente, sino que tan sólo el 5% la considera “mala”.
Aunque también tenemos un “pequeño detalle”. Cuando a los encuestados se les preguntó por su vida sexual, la tendencia fue un escalón por debajo de la calidad de su relación. Es decir, sienten que su vida sexual es un poco inferior a la calidad de su relación de pareja en general.
En este punto se presenta una fuerte diferencia entre las poblaciones de habla hispana e inglesa. En el primer grupo, el 60% de los encuestados ha tenido 5 o menos parejas sexuales, mientras que en el segmento de habla inglesa, ese mismo porcentaje se aplica a quienes han tenido 6 o más (por ejemplo, el 20% ha tenido más de 20 parejas sexuales). Pero esta diferenciación está relacionada con la edad, pues entre los encuestados, el promedio de edad es mayor en el grupo de habla inglesa.
Pero, en relación con el tema cuckold, ¿qué nos dice esto? Que no necesariamente las personas con gusto cuckold son promiscuas. Podríamos decir que casi la mitad de los encuestados han tenido tan solo 5 o menos parejas a lo largo de su vida. Descartamos entonces que ser cuckold implica ser promiscuo.
Se suele decir que la persona cuckold lo es por baja autoestima. Definitivamente no es así. Más del 85% de los encuestados consideran que su físico va de “regular” a “excelente”. Ciertamente no podemos decir que el cuckold promedio se considere un Adonis, pero definitivamente baja autoestima no tiene.
En el terreno intelectual, ya se había mencionado, la cosa es aún mejor: más de la mitad de los encuestados se considera intelectualmente “bueno”, mientras que la otra mitad se reparte entre “regular” y “excelente”.
En cuanto a la pregunta de “¿cómo te consideras como amante?”, lo mismo: cerca del 85% quedan entre regular y excelente.
Así que ni en lo físico, ni en lo intelectual, ni en lo erótico, podemos decir que el cornudo promedio tiene baja autoestima. Un mito ya desmentido por otros estudios, se confirma en éste.
Hay quien sostiene que el cuckold es un adorador de su pareja. Esta encuesta parece ratificarlo: el 80% piensa que la apariencia de su pareja es “buena” o “excelente”; el 75% piensa que la inteligencia de su pareja es “buena” o “excelente”; y cerca del 70% cree que su pareja es “buena” o “excelente” como amante.
Queda claro que el cornudo promedio no ve a su pareja hacia abajo, sino más bien hacia arriba, como alguien “mejor que él mismo”, sin que él mismo tenga una mala autoimagen.
Tamaño del pene
Otro gran mito dice que el cornudo lo es porque tiene un pene pequeño. En realidad, casi el 90% no considera su pene ni demasiado grande, ni demasiado corto. Incluso, sacando el promedio, se obtiene la opción “regular”. Es decir, falso totalmente que el cornudo sienta que su pene es “muy pequeño”. Otro asunto es que lo sienta “regular” y que muy posiblemente le excite imaginar a un miembro enorme entrando en su pareja. Enorme Minúsculo
Hasta en algunos sexólogos reputados hay la idea de que el cuckold es producto de la observación excesiva del porno. Bueno, pues quizá a esos sexólogos les sorprendería saber que más de la mitad de los encuestados dijo ver de cero a cinco horas de porno a la semana. Cierto, hay otra mitad que ve porno de 6 a más de 20 horas semanales, pero es claro que no podemos concluir que “ver mucho porno hace a los hombres cuckolds”. Sería casi como decir que ver telenovelas hace a los hombres homosexuales. El porno conlleva cosas buenas y malas, pero definitivamente una de éstas no es “generar cuckolds”.
Más del 60% de los encuestados se masturba de 2 a 10 veces por semana. Absolutamente dentro de los márgenes de encuestas no relacionadas con el tema cuckold. Lo cual nos muestra que frecuencia de masturbación y gusto por el tema cuckold son variables independientes.
Otra teoría de “generación de cuckolds” es aquella de que los cuckolds “surgen” porque no tienen suficiente sexo con su mujer, como una vía de escape. A decir de los resultados, tampoco parece que la frecuencia sexual de los encuestados esté fuera de los parámetros normales. Es decir, falso que sea la baja frecuencia sexual lo que hace que las personas “se conviertan en cuckolds”.
Esta estadística es demoledora. Pensaba yo que las esposas conservadoras podían estar tranquilas, porque la fantasía cuckold sería en muchos casos solo eso, una fantasía. Pero resulta que no. Incluso, para darle mayor contundencia al dato, resulta que en ambos grupos (de habla inglesa e hispana) el resultado fue prácticamente el mismo: ¡más del 90% de los cuckolds desean llevar a realidad su fantasía!
Queridas esposas, les tengo una mala noticia (que en el fondo es buena): no, no es verdad que la mayoría de los maridos cuckold tengan suficiente con fantasías cuckold; en su mente está, en más del 90% de ellos, el profundo deseo de que algún día la fantasía se haga realidad.
Intensidad de la fantasía cuckold
Se estima que el 50% de los hombres y el 33% de las mujeres tienen fantasías cuckold. ¿Pero qué tan intensa es esta fantasía? Bueno, resulta que en el 85% de los encuestados más del 50% de sus fantasías eróticas son cuckold. Adiós fantasías con teenagers, milfs o maestras… lo de los cuckolds es, casi solamente y rayando en la obsesión: imaginar a la esposa sexualmente con otro.
Tipos de cuckolds por su estado de avance
Alrededor del 20% de los encuestados tiene fantasías cuckold sin que su pareja lo sepa; mientras que más del 63% ya las compartió con ella, habiendo encontrado respuesta positiva, ya sea con fantasías (22%) o con prácticas reales (41%). El porcentaje restante de esposas, un 17%, se mantiene al margen de las fantasías del marido, a pesar de saber de su existencia.
Estos números podrían también decir algo en relación con la reacción de la pareja, ante la confesión de la condición cuckold de su marido: ¡más de la mitad termina regalando los cuernos reales! ¿Será?
Cuernos aplicados en la realidad
Mientras solo el 41% de parejas ha accedido a poner los cuernos por la fantasía, cerca del 55% lo ha puesto el cuerno, hablamos de cerca de un 15% de parejas que lo han puesto, aunque no como parte del juego cuckold.
Cerca del 28% de las parejas ha puesto el cuerno más de 10 veces, y el 16% lo ha hecho con más de 10 personas diferentes.
Se aplicaron algunas preguntas para medir la inteligencia erótica de los encuestados, obteniendo un promedio de calificación de 75 (sobre 100). Por ejemplo, menos del 60% sabe que el Kama Sutra es un libro hindú sobre sexualidad.
Si tomamos en cuenta que la inteligencia erótica es muy importante para lograr un estilo de vida cuckold, hablamos de que en el desarrollo de la inteligencia erótica hay un área de oportunidad muy amplia. Una recomendación importante para los aspirantes cuckold sería mejorar su inteligencia erótica. ¡Conocimiento es placer!
Algunas personas sostienen que, en el fondo, un cuckold es un homosexual reprimido, que busca dar salida a su homosexualidad por medio de su mujer. Para medir qué tan cierta es esta sospecha, hicimos a los encuestados una pregunta que nos permitiría ubicarlos en la escala Kinsey, un mecanismo que coloca a cada persona en uno de siete niveles, donde los extremos son la heterosexualidad plena y la homosexualidad absoluta, quedando los otros 5 escalones para ubicar a las personas en un punto intermedio.
Es así que tan solo cerca del 36% resultó plenamente heterosexual. Por otra parte, un porcentaje menor al 2% se ubicó en algún peldaño del lado homosexual. De tal suerte que el resto, el 63% se ubicó entre la bisexualidad y la heterosexualidad con aceptación de prácticas homosexuales.
En resumen. Es absolutamente falso que el cuckod sea un homosexual reprimido. En cambio, un porcentaje alto, 62%, manifiesta ciertos grados de bisexualidad.
Decidimos medir esta variable porque es común pensar que el cornudo disfruta de vestir ropa de mujer. Resulta que solo el 22% de los entrevistados se siente atraído o muy atraído por vestir ropa del sexo opuesto. Otro mito que cae: el travestismo no es un atributo común en el cuckold.
Aunque a muchos les parezca increíble, hay personas que disfrutan de ser humilladas durante el acto sexual, desde ser insultada, hasta recibir malos tratos físicos. Claro, todo dentro del contexto de juego sexual. Bueno, pues resulta que este rasgo resultó presente en 46% de las personas encuestadas, casi uno de cada dos.
En cuanto a ser ellos quienes humillen, es algo que ya no les atrae tanto, pues tan solo poco más del 20% siente atracción por humillar sexualmente a su pareja.
Podemos concluir que una de cada dos personas cuckold disfrutan del juego de ser humillados sexualmente, aunque sólo al 20% le atrae humillar.
Ser sometido o dominado es otro de los grandes gustos cuckold. Hablamos de que más del 50% de los entrevistados dijo sentirse atraído o muy atraído por esta práctica. Mientras que sólo a un 25% le parece poco o nada atractiva esta práctica.
Por otro lado, solo al 30% le atrae la idea de someter a su pareja.
Casi el 70% de los entrevistados dijo sentir atracción por esta práctica, que consiste en dejar que la mujer sea quien lleve el control durante el acto sexual. Sin duda, se trata de una de las grandes fantasías que van de la mano de la fantasía cuckold.
Tan solo el 28% de los entrevistados dijo sentirse muy o algo macho alfa. En contraste, poco más del 40% dijo sentirse más bien del otro lado. Aquí podemos concluir ser macho alfa y cuckold son variables independientes: ser una cosa no implica ni excluye ser la otra.
El mundo cuckold está lleno de mitos y realidades.
Falso que el típico cuckold sea alguien con mala vida sexual o de pareja, promiscuo, gay, políticamente liberal, alguien de baja autoestima, travesti, de pene pequeño, alguien que no valora a su mujer, alguien que tiene poco sexo, un mal amante, alguien que ve demasiado porno. Por supuesto que cualquiera de estos atributos puede encajar en individuos en particular, pero no son características de la mayoría de los cornudos.
Cierto que es más común que el típico cuckold sea intelectual, alguien a quien le atraen humillación, sumisión y dominación femenina, alguien con cierto grado de bisexualidad, macho no alfa, alguien que vive la fantasía cuckold de manera muy intensa y desea mucho hacerla realidad.
Ser cornudo no es exclusivo de gente madura, muchos descubren su condición cornuda siendo jóvenes. Para gente religiosa no es esto un impedimento para asumir su condición cornuda. Es posible que la clase social se correlaciones con la condición cornuda, pero no hay resultados concluyentes al respecto.
Llama la atención que, mientras en algunas cosas los dos grupos (de habla inglesa e hispana) resultaron muy similares, en otras no, particularmente en aspectos culturales. Quizá el principal factor de diferenciación sea el machismo, más acentuado en comunidades de habla hispana, reflejado en varias preguntas relacionadas con factores LGBT.
De acuerdo a lo esperado, se han confirmado y negado ideas. No obstante, como suele ser natural tras este tipo de estudios, entre más preguntas se responden, más nuevas preguntas surgen. Ya nos tocará descubrirlas en futuros ejercicios de investigación amateur. Si tienes algún comentario o alguna duda sobre el tema cuckold, que te gustaría fuese investigada en la próxima encuesta, por favor, házmelo saber al mail [email protected], o al Twitter @keratafilia.